Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Dormir en Córdoba como en casa de un amigo

Bed And Be, un alojamiento con encanto donde te prestan la bici y en cuyo salón se montan conciertos, 'showrooms' y obras de teatro

En Bed and Be la bicicleta tiene un papel especial. Ampliar foto
En Bed and Be la bicicleta tiene un papel especial.

El primer mandamiento del viajero dicta que las recomendaciones de un autóctono valen más que cualquier libro de viajes. Para quienes no dispongan de un amigo en cada puerto, con su correspondiente sofá y su ración de lugares secretos e imperdibles, un buen anfitrión vale su peso en oro.

El anfitrión perfecto de Córdoba es José Fabra y su casa se llama Bed And Be (Calle Cruz Conde, 22). Insiste en que este alojamiento con encanto “no es un hotel, sino un hogar” que disfruta recibiendo a amigos de todo el mundo. Inaugurado en marzo de 2012, ya es referencia para quienes no se conforman con una fotografía en el Patio de los Naranjos.

Bed And Be ocupa dos plantas de un bello edificio tan cerca de las estaciones de tren y autobús como del casco histórico, y se divide en tres ámbitos: la azotea, con unas vistas inéditas sobre el cielo del centro de Córdoba y en la que se celebran ciclos de teatro y música como Corto Circuito o Redetejas, y dos pisos con dormitorios decorados en blanco –unos compartidos, con literas, y otros individuales, con camas de matrimonio–. Igual que ocurre con la azotea, cada planta brinda un espacio común para los cordobeses que deseen encontrar un hogar en su propia ciudad.

Dormir en Córdoba como en casa de un amigo

Así, el salón del primer piso lo mismo alberga a viajeros en busca de charla y descanso que showrooms de nuevos diseñadores como Hey Nikki o Aliño Costura, mercadillos artesanales –los de las firmas en torno al colectivo La Maraña, por ejemplo– o las quedadas de Punto & Croché. Escaleras arriba, el ático –con el buen tiempo, la azotea– se ha habilitado para llenar el estómago con Wasabe, que ofrece noches de sushi para 20 personas los martes y los jueves, o el brunch que cada domingo –a esa hora en la que es tarde para desayunar y pronto para almorzar– sirve el restaurante El Aguacero. Aunque existe la posibilidad de reservar para grupos cerrados, el rato gana en atractivo cuando se comparte con quienes vienen y van.

Pero como Bed And Be no es un hotel, sino un hogar, sus propuestas se extienden más allá del tríptico de cama, desayuno y actividades intramuros. La bicicleta –que presta a huéspedes y alquila a locales– es la clave: el medio para transportarse y disfrutar del Free Bike Night Tapas Tour, un paseo gratuito nocturno –se avisa de la hora de inicio en su cuenta en las redes sociales– con paradas gastronómicas por el casco histórico, que puede mutar –rascándose el bolsillo– en un ruta personalizada en bici según los antojos del viajero, o temática en colaboración con Leyendas de Córdoba.

Encuentra inspiración para tus próximos viajes en nuestro Facebook y Twitter e Instragram o suscríbete aquí a la Newsletter de El Viajero.

Más información