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Refinadamente sencillo

LAKASA, especialidades reconfortantes y precios sensatos en Madrid

Comedor del restaurante Lakasa, en Madrid. Abajo, royal de liebre. Ampliar foto
Comedor del restaurante Lakasa, en Madrid. Abajo, royal de liebre.

En el transcurso de los últimos meses, el cocinero César Martín y su esposa han convertido el restaurante que ambos dirigen en un lugar al que apetece volver. Después de una larga trayectoria en la que dejó su huella en restaurantes ya desaparecidos como Abacería de la Villa, Balzac y D’G, todos ellos en Madrid, Martín ha logrado consolidar un proyecto refinadamente sencillo.

Puntuación: 6,5
Pan 7
Café 6,5
Bodega 6,5
Aseos 6
Ambiente 6
Servicio 6
Cocina 7
Postres 6,5

A sus platos, de corte tradicional, condicionados por los ingredientes de temporada, se suma en la sala un trato cercano y en las facturas precios sensatos en relación con la calidad. Comfort food en estado puro con especial hincapié en la cocina cinegética, apartado en el que el patrón se ha manifestado desde siempre como un maestro avezado. Eso sin olvidar los platos de cuchara y los guisos del día, que se complementan con algunas pizzas, recuerdo de cuando trabajaba en la trattoria D’G. Un auténtico popurrí, con vagos detalles de gusto francés, que se articula en torno a productos y recetas emblemáticas.

Traca final

Especialidades que brinda también en medias raciones, opción que permite a los comensales confeccionar su propio menú. Lo aconsejable, en cualquier circunstancia, es dejarse aconsejar por Martín. E inclinarse por alguna de las sugerencias del día sin olvidar los quesos y los postres, traca final.

Royal de liebre. ampliar foto
Royal de liebre.

De entrada, algunos aperitivos insoslayables. Son sabrosas las croquetas de calçots con salsa romesco, agradables los buñuelos de queso Idiazábal, deliciosa la cecina de León y correcto el paté casero de ciervo. Siguen unas zamburiñas asadas con tomate, ajo y mantequilla de hierbas, de fondo provenzal, y enseguida las lentejas de Tierra de Campos de sabor intenso y textura suave, un plato de cuchara que justifica la visita.

En el último tramo del menú carnes variadas que se tratan con más acierto del habitual. Resultonas las manitas de cerdo rellenas de rabo, y aceptable el curri de paloma torcaz con berenjenas. Y como remate dos magníficos ejemplos de la cocina cinegética. Suculenta la liebre, guisada a la royal con fuagrás, un clásico convertido en hito, así como el pato azulón asado al destornillador (vodka con naranja). En definitiva, espíritu y alma de cocina tradicional, que no impiden a Lakasa estar al día en las últimas líneas de comunicación (Facebook, Twitter, Instagram y un blog alojado en su propia web donde no deja de exteriorizar su actividad).

Antes de llegar a los postres merece la pena la selección de quesos del afinador francés Bernard Antony que Martín comenta mesa por mesa, iPad en mano, mostrando fotos y explicando las características de cada pieza. Selección realmente buena (mimolette, munster, morbier, roquefort, beaufort y buche des Pyrénées) que se puede acompañar de los vinos adecuados. Entre los dulces (panna cotta a la pimienta de Sechuan; Tatin de manzana caramelizada), una delicada tarta de queso y un suave pie de limón.

La bodega contiene marcas escogidas a precios razonables, el pan es bueno y tampoco decepciona el café. Los fines de semana dos especialidades: steak tartar los sábados y solomillo Wellington los domingos.

Lakasa

Raimundo Fernández Villaverde, 26. Madrid. Teléfono: 915 33 87 15. Cierra: ningún día. Precio:entre 40 y 50 euros. Manitas rellenas de rabo estofado, 15. Trilogía de caza mayor, 27,50. Tatin de manzana, 7.

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