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VIAJEROS URBANOS

Microcervecerías de Oslo

Ruta cervecera noruega por cuatro establecimientos que producen su propia bebida

La pionera de las microcervecerías, Oslo Mikrobryggeri. Ampliar foto
La pionera de las microcervecerías, Oslo Mikrobryggeri.

La oferta cervecera de Oslo se ha visto revitalizada en los últimos años con la aparición de varios bares que elaboran sus cervezas en sus propias salas de cocción. Una buena noticia para los amantes de esta bebida, especialmente en un país en el que el sector se reduce al grupo nacional Hansa Borg y a la multinacional danesa Carlsberg, que se hizo con la cervecería más grande de Noruega, Ringnes, fundada en 1877 en Oslo. Ambas aglutinan el 85% del mercado; quedando el resto para un pequeño puñado de compañías independientes (Mack, Aass, Grans y Trio).

Las cuatro microcervecerías que siguen, una pionera y tres de nueva creación, se suman al panorama, y son una buena ruta para probar la distintas variedades de cerveza que se están elaborando de forma artesanal en Noruega.

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Oslo Mikrobryggeri

Cuando abrió sus puertas en 1989, la Microcervecería Oslo era la primera fábrica de cerveza que se establecía en Noruega en cien años. Inspirándose en la moda de las microcervecerías americanas, era también el primer establecimiento cervecero de este tipo en Escandinavia. Además, este local también fue pionero en introducir cerveza de tipos hasta entonces desconocidos en el país, cómo la de trigo o la pale ale, una variedad de malta de fermentación alta que destaca por su tonalidad pálida y que hoy es una de las más extendidas en el mundo. Está junto a una de las calles más comerciales de Oslo, en el número 6 de Bogstadveien, y cuenta con una agradable atmósfera pincelada con las clásicas cubas de fermentación. Esta microcervecería utiliza malta y lúpulo de primera calidad para la elaboración de sus productos.

2

Schouskjelleren

En el mismo lugar en el que se ubicaba desde 1821 la antigua cervecería Schous Bryggeri, reabrió recientemente esta microcervecería: Schouskjelleren. Su nombre (kjelleren es sótano en noruego) hace referencia al lugar en el que se encuentra, un espacio abovedado de ladrillo visto. Una acogedora chimenea, luz tenue y mesas corridas completan el ambiente de este local situado junto al rio Akerselva, en Trondheimsveien 2, en una de las entradas al barrio más alternativo de Oslo, Grunnerlokka. Y en su carta, además de la propia, ofrecen cervezas de todas las variedades. Disponibles en botella o en grifo, también se pueden pedir en un original formato similar a una torre, llamado beer giraffe, con capacidad para tres litros y perfecta para compartir con amigos.

3

Crowbar og Bryggeri

Es de la más nuevas microcervecerías de Oslo, pues abrió a finales de 2012. Los que visitan Crowbar og Bryggeri comentan el ambiente festivo y divertido del local, algo que uno puede comprobar si va en fin de semana. Estratégicamente situada, en Torggata 32, junto a otros locales de referencia de la noche oslense en la zona centro y de camino hacia Grunerlokka, este local tiene un aire que recuerda a las cervecerías de Bruselas.

Paredes de ladrillo visto con mesas y taburetes repartidos por todo el bar para dar rienda suelta a la conversación mientras se disfruta, tanto de las cervezas elaboradas en el propio establecimiento, como de las más de quince variedades de grifo que ofrecen, con marcas británicas, americanas, danesas y noruegas, además de finlandesas y suecas. Para los indecisos, ofrecen la posibilidad de degustar un lote con seis tipos distintos de cerveza, a un precio razonable para los estándares noruegos. Y para los que quieren picar algo, un menú con opciones recomendables, como las patatas de la casa o el plato de quesos.

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Amundsen Bryggeri & Spiseri

En una de las calles que comunican el Teatro Nacional y la plaza del Ayuntamiento, este espacioso local de ambiente informal abrió sus puertas a principios de 2011, cogiendo prestado el nombre del famoso explorador noruego de las regiones polares: Amundsen Bryggeri & Spiseri. En los días de diario su clientela habitual la forman los empleados de la zona y los fines de semana es una buena opción si uno va a cenar al centro de Oslo. El local ofrece una cerveza artesana de origen austríaco que elabora en su sala de cocción y esta disponible todo el año en ale (de malta) y lager (rubia). A ella hay que sumar una larga lista de marcas nacionales y internacionales, de grifo o en botella.

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