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Mapa cultural de La Habana

Salas de conciertos, teatros y otros espacios interesantes en la capital cubana

Concierto de Ray Fernandez en 'El Diablo Tuntún'. Ampliar foto
Concierto de Ray Fernandez en 'El Diablo Tuntún'.

¿Y qué hacemos esta noche en La Habana? En la Casona de Línea (Línea entre D y E), el genial Ray Fernández hace menearse al público con la depurada ironía de sus canciones. Es una noche calurosa y la capital cubana acoge una amplia variedad de expresiones culturales. En apenas unos centenares de metros a la redonda, la calle Línea y la calle 23 acogen conciertos, salas de cine, teatros y espacios musicales al mismo tiempo.

La Habana es una de esas ciudades donde la cultura forma parte fundamental de su rutina. Además de las dos casas de la Música (la de Miramar, en la calle 35 y 20; y la de Centro Habana, en Galiano y Neptuno), los museos, galerías, el universal Ballet Nacional de Alicia Alonso (Parque Central) y el Teatro Nacional (Paseo y 39), son decenas los espacios donde la música, el teatro y otras expresiones artísticas campan en la ciudad a precios muy asequibles, cuando no gratuitos.

El Centro Cultural Bertolt Bretch (13 esquina I) ofrece un sinfín de planes casi a diario en sus dos salas, con un ambiente juvenil; el Pabellón Cuba, en La Rampa (23 entre M y N), ha acogido este verano un festival de música de trovadores; las escalinatas de la Universidad de La Habana es un espacio habitual para conciertos como el que recientemente ofreció el cantante X-Alfonso, igual que la plaza de la calle D, a la altura de Malecón o el parque Villalón de Vedado.

Y así se van hilvanando multitud de eventos en varios rincones de la ciudad donde la afluencia es numerosa. La feria del libro es, probablemente, la máxima expresión en este sentido, donde lo literario se mezcla con lo social, lo musical y, en fin, lo cultural.

Las exposiciones y conferencias de espacios como la Casa de las Américas (Malecón y G) o la Casa del Alba (Línea y D), los grupos teatrales y de ballet que llenan los teatros Raquel Revuelta (Línea y B) o Trianón (Línea entre Paseo y A), los cines que ocupan los dos lados de la carretera desde el Hotel Nacional hasta el imponente cementerio Colón o las salas de teatro de Centro Habana, como Lázaro Peña (San Carlos esquina Peñalver), donde el mes pasado cantó Pablo Milanés –a 30 pesos, un euro, la mejor entrada–, configuran un panorama que desborda los locales más turísticos de la agitada vida cultural de La Habana.

Combinar recintos conocidos como La Zorra y el Cuervo (23 entre N y 0) o El Gato Tuerto (O entre 17 y 19), donde diferentes grupos actúan con vistas al extranjero, con otros lugares donde tomar el pulso al fervor cultural local es imprescindible para conocer esta ciudad desde dentro. Quizá el mayor desafío sea poder enterarse de todas las actividades diseminadas por la ciudad; se soluciona encendiendo la televisión, escuchando la radio y, sobre todo, preguntando.