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Trotamundos

El consejero del rey Chifunda

El escritor de viajes Ramón Díaz de Bustamante cuenta cómo se convirtió en asesor del patriarca de una tribu del valle del Luangwa, en Zambia

Persiguiendo su pasión por los animales, Ramón Díaz de Bustamante llegó a África hace 20 años. Cuando este empresario e ingeniero, que acaba de publicar Diarios de África(Editorial Latitud Norte), cruzaba el continente, de Johannesburgo a Nairobi, se encontró con el valle del Luangwa en Zambia; uno de los lugares más salvajes del mundo.

El escritor de viajes Ramón Díaz de Bustamante.
El escritor de viajes Ramón Díaz de Bustamante.

¿Qué le fascinó?

Un ecosistema que ha permanecido virgen gracias a la virulencia del río Luangwa. En la estación seca es un hilo de agua; durante la época húmeda, un torrente donde los hipopótamos y los cocodrilos campan por doquier.

Y decidió instalarse allí…

Estaba intacto, sin turismo. Era el África real, salvaje ciento por ciento. Me fascinó y se me ocurrió montar allí un lodge. Lo primero que hice fue visitar al rey Chifunda, que controlaba el valle. Aunque Zambia es una república democrática, en las zonas rurales se mantienen tradiciones muy arraigadas que recuerdan al sistema feudal europeo.

¿Cómo fue la visita al monarca?

Al principio mal. La primera vez que le vi, en su tienda, me invitaron a salir porque no guardé el protocolo adecuado. Una vez fuera me explicaron que al ver al rey hay que arrodillarse, dar tres palmadas y esperar a que te invite a levantarte. Tu cabeza nunca puede estar por encima de la suya.

¿Le perdonó la falta de respeto?

El rey se reía. Era un hombre muy sarcástico, afable y buen gobernante. Acabé siendo parte de su consejo real; el único blanco que ha formado parte de él.

¿En qué consistían sus tareas?

Me convocaron en dos ocasiones. Una de ellas para el consejo Survival. Pensaba que tenía que ver con la protección de la fauna, pero resulta que los temas que tratamos estaban relacionados con la supervivencia de la propia tribu en la época de lluvias. Como todo es comunal, había que organizar las cosechas y, debido al aislamiento, la asistencia sanitaria.

¿Sigue manteniendo el cargo?

El rey murió de malaria y cesé. El entierro duró toda una semana durante la cual no se dejan de tocar los tambores. La finalidad, que los súbditos del monarca se pudieran acercar a rendirle tributo. Mucha gente asocia África con corrupción; este señor emblemático era todo lo contrario.

¿Qué más recomienda visitar del país?

Las cataratas Victoria. Se encuentran en la frontera entre Zambia y Zimbabue y, más allá de la anécdota del Doctor Livingstone, son un espectáculo de la naturaleza.

 

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