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24 horas en... Cardiff

Algo pasa en la bahía

Un dique transformó el viejo puerto de exportación de carbón en un agradable lago de agua fresca. Visita a la capital galesa, con su flamante Parlamento, obra de Richard Rogers

El Millennium Centre de Cardiff, capital de Gales (Reino Unido). Ampliar foto
El Millennium Centre de Cardiff, capital de Gales (Reino Unido).

Mil novecientos noventa y nueve fue un año prodigioso. Los galeses dicen que fue, sencillamente, el primer año en que fueron importantes. La historia quiso concentrar en los últimos meses del siglo XX muchos de los hechos que hicieron resucitar la ciudad tras algunos decenios oscuros.

Aquel año se inauguró el dique que convirtió la bahía en un lago junto al que apetece vivir. En 1999, Londres devolvió a Gales suficientes poderes como para crear su propio parlamento. Por último, la ciudad albergó dos grandes eventos: uno político, la cumbre de la Unión Europea, y el otro deportivo. Ni más ni menos que la Copa Mundial de la disciplina con que todo galés pierde el corazón: el rugby.

Como el Guggenheim supo dar sentido y recomponer el puzle de la belleza de Bilbao, el dique situado en la boca de la bahía tuvo un efecto similar en Cardiff. Impulsó una profunda metamorfosis que aún hoy sigue su curso. Cardiff es una ciudad pequeña de unos 317.000 habitantes que se puede recorrer en dos días (o uno intensivo) y donde es imposible que un turista acabe extraviado en un barrio remoto. ¿El motivo? Tres fronteras marcan sus límites en triángulo: la bahía por el sur, el río Taff por el noreste y las vías del tren por el noroeste.

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7.00 La vuelta ciclista al puerto

Antes de comenzar el recorrido a pie, dar una vuelta en bici por el carril del puerto puede ser una buena idea para los más motivados. Comenzando desde el puerto, un recorrido de 10 kilómetros sobre ruedas nos hará descubrir velozmente algunos de los puntos calientes de la ciudad. En la bahía, junto a los enormes estudios de la BBC, se pueden alquilar bicis y tándem. En www.cardiffharbour.com hay mapas en PDF de la ruta, aunque en realidad es fácil de seguir sin perderse.

10.00 Caerdydd en galés

Recorrer Cardiff comenzando desde el agua es la mejor manera de entender por qué Caerdydd (como se dice en galés) es hoy lo que es. La bahía (1) y su transformación a lo largo de los siglos cuenta la historia de una urbe que un día fue el mayor puerto exportador de carbón del mundo. De 1900 a 1935, Cardiff creó su riqueza de la explotación de sus minas. Para facilitar la salida del mineral desde el interior, cientos de canales artificiales se construyeron tierra adentro. Algunos de ellos siguen funcionando. Otros, la mayoría, solo se intuyen en el suelo, cubiertos por cemento o edificios nuevos. Fueron tapados cuando se acabó el carbón y llegó la decadencia (desde la Segunda Guerra Mundial hasta los ochenta).

10.15 Café con los políticos

De entre los edificios que conforman la primera línea frente a la bahía, una inmensa urna de cristal que llamará la atención de cualquiera es especialmente importante para comprender la política en Gales y tratar de entender su compleja relación con el resto de Reino Unido: el Parlamento (2).

Interior del Parlamento de Gales, en Cardiff, proyectado por el arquitecto Richard Rogers. ampliar foto
Interior del Parlamento de Gales, en Cardiff, proyectado por el arquitecto Richard Rogers.

El edificio no solo se puede visitar gratis, sino que cualquier ciudadano puede entrar, tomar café y, de paso, ver trabajar a los políticos galeses en directo. La columna y las airosas bóvedas cubiertas de madera de cedro del interior, en forma de olas y que simbolizan la fuerza de la democracia, llevan el sello del arquitecto Richard Rogers, autor del espléndido edificio. Interesados en política o no, apasionados o no de la arquitectura, merece la pena perder un minuto en pasar el control de seguridad para apreciar la estructura, con todos los espacios abiertos y transparentes.

En 2006 se inauguró esta construcción después de que en 1999 el pueblo votara en referéndum por un 50,3% de votos a favor que quería más poder e independencia con respecto a Londres.

10.45 Millennium Centre

A pocos metros del Parlamento, con forma de armadillo galés, el Millennium Centre (3) es la mayor institución cultural. Ahí llegan muchas de las obras del West End londinense una vez que han terminado su temporada en la capital. Existen tours de una hora llamados Behind the scenes (Entre bambalinas) que muestran los secretos del edificio. Quien vaya con niños, lo que no se puede perder es el laboratorio de sensaciones de Techniquest, una especie de museo de la ciencia llena de experimentos donde los niños pueden tocarlo todo.

11.45 En barco tierra adentro

Se acabó nuestro tiempo en la bahía. Vayamos tierra adentro por el canal hacia el centro de la ciudad. El taxi acuático se toma cerca del Millennium Centre, tarda cinco minutos y cuesta tres libras (3,50 euros).

13.00 La quesería Madame Fromage

Los quesos son una de las especialidades culinarias de esta tierra. En Casttle Arcade, una de las seis luminosas arcadas que cubren seis calles de la ciudad, está la quesería Madame Fromage (4), el mejor lugar para hacer una cata antes de seguir el viaje.

Castillo de Cardiff, en Gales (Reino Unido). ampliar foto
Castillo de Cardiff, en Gales (Reino Unido).

14.00 El castillo

Junto con la bahía y el Parlamento, el castillo de Cardiff (5) es uno de los imprescindibles de la ciudad. Es el delirio de grandeza de un escocés (conocido como el Tercer Marqués) que se enriqueció con el carbón y decidió rehacer a su gusto extravagante las estancias de un castillo cuyos muros más antiguos datan de época romana. Sus habitaciones son una mezcla colorista entre el estilo victoriano y lo medieval. Merece la pena hacer el tour guiado de 45 minutos para enterarse de las curiosidades del marqués, una persona peculiar que hablaba 21 idiomas. A las tres de la tarde, un café en la Barker Coffee Shop (6) en la Castle Arcade nos vendrá muy bien.

15.30 Ir a ver el último Van Gogh

Al Museo Nacional de Gales (7) se puede llegar andando desde cualquier punto del centro. Es gratis y, por poco tiempo que se tenga, merece la pena entrar. Sorprendentemente, Gales posee algunas de las piezas impresionistas más importantes de la historia del arte. Entre ellas, el último cuadro que pintó Van Gogh antes de suicidarse y Mujer de azul,de Renoir, considerado uno de los primeros cuadros impresionistas. Después, a las 17.00, es la última admisión en el tour por el estadio de Rugby (8).

20.00 A la iglesia a cenar

En Cardiff hay varios restaurantes que no son lo que parecen. Chapel 1877 (9) es una antigua iglesia reformada donde se cena muy bien con productos locales. No es el único con ubicación extraña. Uno también puede ir al restaurante de la prisión de la ciudad (10) y que le sirvan un delicioso menú los presos en proceso de rehabilitación. Potted Pig (11) es un banco dentro de la caja fuerte de un antiguo banco. La noche continúa en el típico pub de rugby The Old Arcade, y, bien entrada la madrugada, a las 4.00 por ejemplo, fish and chips para borrachos en Dorothy’s (12). Ojo, que poca gente de Cardiff recuerda haber entrado sobria a este pequeño local en Caroline Street, más conocida como “Chippy Lane” o calle de las patatas.

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