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aire libre

Jabatos, jara y el pico Ocejón

Una ruta de unas cinco horas entre robledales y arquitectura negra de Guadalajara

Hacia la cumbre del Ocejón. Ampliar foto
Hacia la cumbre del Ocejón.

Para llegar a Majaelrayo, origen de esta marcha, vamos en coche desde Guadalajara pasando por Humanes y Tamajón. Atención a los 25 últimos kilómetros que transcurren desde Tamajón hasta Majaelrayo, donde debido a las dificultades de la orografía no podemos superar la velocidad de cincuenta kilómetros por hora. Observad cómo a un lado y a otro de la carretera nos encontraremos diversos y variados senderos.

Campillo de Ranas. ampliar foto
Campillo de Ranas.

La cumbre del Ocejón está está situada en la provincia de Guadalajara, al oeste del Sistema Central. Majaelrayo, pueblo incluido dentro de la ruta de la arquitectura negra, va a ser el punto de partida de esta marcha. Desde la plaza de su iglesia la cruzamos hacia la derecha y llegamos tras dejar las ultimas casas al arroyo de Cabezadas. Desde aquí debemos salvar un desnivel de 900 metros en un tramo de unos siete kilómetros, por lo que está catalogado como de dificultad media-alta. A unos siete minutos del inicio y atravesando un extenso matorral damos en el arroyo Molinos con un pintoresco puente construido con losas de pizarra. El ascenso a través de un largo trayecto está jalonado por extensos jarales. Más arriba debemos dejar a la derecha un ramal que conduce a Campillo de Ranas. A una hora del inicio y a través de dos kilómetros de dura subida cruzando un bello robledal no es difícil encontrarse con algún jabalí con sus crías (jabatos o rayones). A la salida del bosque nos damos de frente con unos riscos denominados Peñas Bernardas culminando un collado.

A nuestros pies divisamos el esplendoroso valle de Majaelrayo y el pantano del Vado, y a nuestra derecha la Sierra de la Puebla. Seguimos hasta encontrarnos una bifurcacion que por nuestra izquierda nos trasladaria al bello pueblo de Valverde de los Arroyos, pero nuestro interés está hacia la derecha, que a lo largo de un kilómetro y por una vegetación de gayubas nos lleva al último collado, y desde este por un canchal pizarroso y escalonado de unos quinientos metros a nuestro objetivo último, la cumbre del Ocejón, de 2.000 metros.

Impresionantes vistas con una climatología primaveral de claros y nubes no exenta de algún banco de niebla. Tras un descanso después de disfrutar de unas extraordinarias vivencias descendemos al collado. Desde aqui en lugar de bajar por el mismo camino elegimos una senda de riscos pedregosos y mal definidos de un kilómetro hasta el primer collado en el que ya  estuvimos en la subida. Desde aquí bajamos por el mismo itinerario de subida.

La duración total de la marcha puede ser de entre cuatro o cinco horas.

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