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Mikados y tipis en el Sena

París recupera para el peatón dos kilómetros de margen fluvial con un curioso proyecto que se desmonta cuando el río crece

Los "mikados" de la nueva orilla del Sena. Ampliar foto
Los "mikados" de la nueva orilla del Sena.

París ha transformado 2,3 kilómetros de una vía que bordeaba la orilla del río Sena, entre el Museo d’Orsay y el Museo del Quai Branly, en sendero peatonal, pista para hacer deporte y lugar de encuentro para la cultura. Se trata de una de las novedades de Les berges de Seine (Las Orillas del Sena), un proyecto que busca devolver las márgenes de río a los peatones. Una iniciativa que ha costado en torno a 35 millones de euros, según el diario Le Figaro, y que tuvo que superar no pocas disputas políticas y la reticencia de algunos de los exclusivos vecinos del muelle, que anticipaban un incremento en el ruido y los embotellamientos.

Desde el pasado junio funciona en este espacio de la rive gauche, en el que antes pasaba una agitada vía, un sendero peatonal de 2,3 kilómetros, donde se puede tomar clases de yoga gratis, trotar, montar en bicicleta, visitar una isla flotante con una gran variedad de plantas, o improvisar un pique-nique sobre una de las tantas estructuras de madera que parecen dispuestas como palillos de Mikado, ese juego de raíces japonesas que consiste en ir sacando con mucho pulso palitos de un revoltijo.

Pizarra para que los niños dejen su huella en la orilla del río parisino. ampliar foto
Pizarra para que los niños dejen su huella en la orilla del río parisino.

Ofrece, además, un lugar de encuentro para los niños, que se agolpan a lo largo de una pizarra de varios metros, donde van dejando durante el día sus propias obras y grafitis, como pequeñas versiones de Bansky, o donde los miércoles se reúnen en torno a cuatro tipis para celebrar los cumpleaños y revolotear como indios y vaqueros en este diminuto lejano oeste parisino.

Las casetas de atención o venta de bebidas y comida, que tienen aspecto de contenedor industrial, la tarima para recitales o los pasamanos para hacer ejercicio, cumplen las normas para ser desmontados en 24 horas, en caso de que el nivel del río crezca. Todo se arma y se repliega en poco tiempo. El mobiliario, que también comprende mesas con tableros de ajedrez, dados o  backgammon, está fabricado con materiales que, según la empresa encargada de su elaboración, absorben la misma cantidad de CO2 que los Jardines de Luxemburgo.

La apertura de esta rambla con espíritu ecológico coincide con el inicio de la temporada de las improvisadas playas parisinas, que estarán dispuestas para los bañistas hasta el 18 de agosto.

El descanso también cabe en las márgenes del río.
El descanso también cabe en las márgenes del río.

“¿Cuál es el límite para los coches?”, se pregunta Nicole Mouton, una argelina de 58 años que trabaja como supervisora en Les berges, “¿qué parte vamos a dejarle a los peatones y a los niños para jugar, para pasear, para bailar, para pasar un buen momento, para vivir la vida misma?”. Y recuerda las antiguas ganguettes o bailes populares que se fraguaban en los días en que florecía el impresionismo. Así mismo recuerda la política de expansión de la red vial, que tuvo lugar durante la segunda mitad de los sesenta y que fue acabando con la cercanía a esta arteria fluvial, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1991.

También aquí, hasta el 8 de septiembre, se exhibe la muestra Chants de café (Cantos de café) del fotógrafo franco iraní Reza Deghati, ganador del prestigioso World Press Photo Award en 1983. Un total de 80 fotografías dispuestas tanto en el muelle derecho, como en el izquierdo, en un periplo que retrata los rostros de los recolectores de café en las distintas zonas productoras del mundo: Brasil, Colombia, India, Etiopía, Guatemala o Sudán del Sur.

Y cinco opciones para comer a lo largo del muelle

  • Mozza & Co (frente al Museo d’Orsay): Trattoria móvil que ofrece una selección de mozzarelas y ensaladas para llevar.
  • La Plage (port de Javel Haut, distrito 15): Terraza panorámica y carta de productos frescos para un clásico del Sena.
  • MOB (34, quai d'Austerlitz, distrito 13): restaurante vegetariano, de reciente apertura. Cuenta con una gran terraza con vista privilegiada.
  • Le Quai (Port de Solferino, Voies sur berges, distrito 7): Lugar de aspecto juvenil y con reminisencias a una playa californiana.
  • La Plage du Batofar (frente al 11, quai François-Mauriac, distrito 13): Parrilladas y cócteles bajo los parasoles en un lugar de corte ecléctico.

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