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Escapada al fresco verano burgalés

Del Capitán Trueno al Canal de Castilla, una ruta por cuatro pueblos de la provincia

Claustro de la iglesia de Sta María la Real de Sasamón.
Claustro de la iglesia de Sta María la Real de Sasamón.

No todo es playa en verano, también hay buenos planes tierra adentro para escapar del calor. Al oeste de la provincia de Burgos, cuatro pueblos ofrecen un recorrido interesante para disfrutar de arte, gastronomía y naturaleza:  Melgar de Fernamental, Sasamón, Castrojeríz y Villadiego. Tierra de páramos, inabarcables trigales e historia para una escapada al fresco verano burgalés.

Villadiego

Fundada el siglo IX, destaca por su plaza porticada de traza medieval que alberga una estatua del padre Flórez, el primer cronista de España. Otro villadieguense ilustre es Ángel Pardo Ruiz, dibujante de El Capitán Trueno, que vivió en una casa aledaña a esta plaza donde los lunes se celebra un mercado que se remonta al medievo y en el que se pueden encontrar frutos de las huertas, quesos y artesanías de la zona. Villadiego fue una ciudad amurallada, siendo su entrada más relevante la Puerta de la Cárcel o de la Judería, actualmente Museo Etnográfico. Cuenta además con varios palacetes de familias de abolengo como el de los Velasco o de Condestables de Castilla, del siglo XVI e importantes iglesias góticas como la de Santa María, San Lorenzo y el Convento de San Miguel.

Melgar de Fernamental

Localidad situada en el límite con la provincia de Palencia, posee una monumental iglesia de planta de salón del XVI y varias casas señoriales entre las que destaca el ayuntamiento, un antiguo palacio plateresco renacentista. A pocos kilómetros encontramos la mayor obra hidráulica de la España moderna: el Canal de Castilla (siglo XVIII). Se puede admirar su sistema de esclusas -para salvar un desnivel de más de 100 metros a lo largo de todo el recorrido- y los acueductos para superar el cauce de los ríos, desde una vía verde habilitada para el senderismo o gracias al barco que surca sus aguas (embarcadero de Carrecalzada, a un kilómetro de Melgar)

Castrojeríz

Una de las paradas obligatorias en el Camino de Santiago burgalés. Así lo anuncian las ruinas del convento de San Antón (siglo XIV), cuyo arco recibe a los peregrinos a la entrada de la villa. Con una larga tradición hospitalera, cuenta con albergues como el de la Casa de los Antonianos y varias iglesias entre las que destacan la Colegiata gótica y la iglesia de San Juan. Diversas órdenes religiosas se establecieron aquí en el pasado perviviendo hoy solamente el convento de Santa Clara, fundado por Alfonso X El Sabio, donde las monjas venden unos estupendos dulces. Las ruinas del castillo, donde fuera asesinada la reina Leonor de Castilla en 1359, dominan desde un cerro proclamando el pasado celtíbero, visigodo y medieval de Castrojeríz.

Sasamón

Junto a Castrojeríz, Sasamón es la más antigua de las cuatro villas y fue fundada sobre un emplazamiento celtíbero por el emperador Augusto, que estableció aquí sus legiones durante la conquista de los cántabros. Vestigios como un mosaico con motivos marinos (que se conserva en el museo adyacente a la iglesia), miliarios, ruinas de puentes romanos y restos de columnas dan fe de su importancia durante el Bajo Imperio. Su iglesia de Santa María La Real del siglo XIII atesora un sinfín de joyas como el retablo plateresco de Santiago, un San Miguel de Diego de Siloé y el maravilloso claustro gótico atribuido a Juan de Colonia. En un páramo a las afueras de la localidad se encuentra la impresionante casa museo de Salaguti, artista local siempre dispuesto a ofrecer una visita guiada, y a escasos dos kilómetros, en Olmillos, el bello castillo medieval de los Cartagena, hoy hotel y restaurante de esmerada categoría.

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