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Núremberg a pedir de boca

Desde las salchichas tradicionales a un restaurante en el que los platos se mueven solos

Las populares salchichas a la parrilla bratwurst. Ampliar foto
Las populares salchichas a la parrilla bratwurst.

Si en algo destaca la oferta culinaria en Núremberg es por su variedad. En esta ciudad alemana hay menús para todos los gustos para los que quieran experimentar. Desde comida tailandesa a los platos más típicos de Franconia central. Puestos callejeros para no perder ni un segundo, biergartens donde disfrutar de una cerveza cuando el tiempo acompaña, restaurantes en los que los platos se mueven solos, establecimientos donde comer a oscuras…

Si se busca lo más característico de esta zona de Franconia el sitio es Bratwursthausle (Rathausplatz, 1; +49 911 227695), un restaurante de precio asequible donde probar las populares salchichas a la parrilla bratwurst, acompañadas de ensaladas de patata o col ácida, entre otras cosas. 

Uno de los locales más originales, en las afueras de la ciudad, es el S´Baggers (Am Steinacher Kreuz, 28; +49 911 4779090), famoso por su servicio sin camareros: los platos se mandan a las mesas desde la cocina solos, a través de un sistema de barras de metal que conecta todo el restaurante.

En pleno casco antiguo está el restaurante Estragon (Jakobstraße 19; +49 911 2418030), donde se ofrecen cenas a oscuras. Los camareros sufren deficiencia visual y, aparte de los menús normales, se celebra un evento particular llamado 'Nolightdinner', en el que el comensal cena sin ver nada con el fin de estimular sus otros cuatro sentidos. Goza de una altísima demanda. Una experiencia similar se puede vivir en la cafetería de la torre de los sentidos, en la que se puede tomar un café en total oscuridad durante una estancia limitada de 30 minutos.

El Wittmanns (Beckschlagergasse, 8; +49 911 331088), pegado a la zona noreste de la muralla medieval, ofrece los mejores platos de comida orgánica con un suministro de alimentos estacional, también regional, y gran variedad de menús para vegetarianos o veganos, y con total garantía en sus productos orgánicos biológicos.

El mejor sitio para comida de tradición agustiniana es Augustiner zur Schranke (Beim Tiergärtnertor, 3; +49 911 22 54 74), un restaurante donde probar un auténtico codillo en plena Tiergaertnertorplatz, una de las plazas medievales más simbólicas de la ciudad.

En el corazón del casco antiguo, junto a la plaza del mercado, encontramos el Essigbrätlein (Weinmarkt, 3; +49 911 225131), el único establecmiento de la ciudad que goza del mayor reconocimiento que concede la guía Michelín. Su filosofía se basa en la cocina de las especias; platos minimalistas donde toda la importancia recae en los aromas y los sabores. Todo esto en un lugar acogedor y elegante, situado en la primera planta de un edificio del siglo XIV. El menú consta de 6 platos y el precio varía de 76 euros a 125, según sea almuerzo o cena, y va cambiando cada semana.

Y antes de seguir con las visitas turísticas, terminamos el recorrido gastronómico con un postre y una taza de café en algunas de las mejores cafeterías de la ciudad, como el Opera Café, La Violetta, el Schaffens schwestern y el Zuckerpup. Y con la tripa llena, mejor paseando o en tranvía que en bicicleta.

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