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El ‘botellón’ a la alemana en Fráncfort

El mercado de Friedberger Platz es uno de los mejores sitios para empezar la noche del viernes

Una hora después del horario fijado nadie diría que ha habido allí antes una fiesta al aire libre

Friedberger Platz es punto de encuentro para todos los Frankfurters.
Friedberger Platz es punto de encuentro para todos los Frankfurters.

La ciudad de Fráncfort disfruta de un viernes templado, luce el sol y no llueve, al menos durante unas horas, así que la perspectiva de comenzar el fin de semana al aire libre se antoja de lo más apetecible. Es un buen momento para acercarse hasta el mercado de vinos de los viernes en Friedberger Platz; una plaza situada en Nordend-Ost, un animado barrio al noreste de la ciudad habitado por jóvenes profesionales que presumen de contar con salarios más que aceptables.

El mercado ofrece las clásicas salchichas Wurst en todas sus variedades, frutas y quesos locales, si bien llaman la atención las opciones vegetarianas, representadas por un puesto que prepara exclusivamente platos íntegramente a base de setas. Y la oferta se completa con una amplia gama de productos de la huerta traídos por agricultores locales. Aunque, ciertamente, no es para llenar la cesta de la compra por lo que acude tanta gente aquí.

¿Por qué entonces la plaza se encuentra todos los viernes abarrotada? La respuesta es sencilla: los puestos en los que degustar vino Riesling (variedad de uva blanca de la región del Rin), cerveza y Apfelwein (especie de sidra típica de Hesse) son una excusa más que perfecta para comenzar la noche del viernes. Y así, lo que en un primer momento se había constituido como un mercado semanal de especialidades locales, poco a poco ha ido ganando popularidad hasta convertirse en lo que a día de hoy representa Friedberger Platz: un verdadero punto de encuentro para todos los Frankfurters.

En otras palabras, se trata de un botellón de los de toda la vida, pero con sutiles matices que marcan la diferencia, como los baños públicos distribuidos por los principales puntos de la plaza, la limpieza del lugar y el perfil del visitante: entrado en la treintena, bien posicionado y con aires cosmopolitas. La etiqueta de un perfecto asiduo de los viernes en Friedberger consiste en moda casual (si bien no es difícil encontrarse a más de un trajeado de afterwork), manta de picnic e incluso cestas de frutas para acompañar el vino o la cerveza y Kinder. A nadie le va a extrañar encontrarse a niños correteando entre las mantas de los lugareños. No olvidemos que antaño los aledaños de la plaza fueron punto de encuentro para los hippies francforteses y esa cordialidad y buen rollo aún se pueden respirar en el ambiente.

Con todos estos ingredientes, bien podría pensarse que esto se convierte en la bacanal de todos los viernes en la ciudad sobre el Meno. Nada más lejos de la realidad. Estamos hablando de Alemania y, como todo en este país, el comportamiento en Friedberger Platz se encuentra detalladamente estipulado en los estatutos del mercado, y las condiciones que impone el Ayuntamiento son muy claras: para que el mercadillo tenga lugar todos los viernes y no sea trasladado a un día entre semana, los asistentes deberán abandonar la plaza y recoger todas sus pertenencias a las 22:00 horas; 22:30 a más tardar. Para agilizar el procedimiento, la Polizei aparece puntual a las 22:00 para recordar a los despistados que sean tan amables de recoger sus pertenencias para no importunar a los vecinos. Y así es como comienza un proceso de recogida y limpieza de una hora de duración. Literal. Hagan la prueba y pasen por Friedberger a las 23:30 horas. Jamás encontrarán rastro de la que había montada unas pocas horas antes.

El viernes no tiene por qué acabar aquí. Para los que quieran continuar la noche sin tener que trasladarse demasiado, es posible disfrutar de las Happy Hour que ofrecen los locales situados en los alrededores de la plaza, como el restaurante Egenolff, el café Harvey’s, el bistró Toffis o el español Mi Casa Tu Casa.

Situada en Friedberger Landstraße, llegar Friedberger Platz no es complicado. Desde la céntrica plaza de Konstablerwache, es posible tomar los Straßenbahn (tranvías) 12 y 18 en dirección norte. Dos estaciones después se encuentra la parada de Friedberger Platz.

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