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Al sol

10 playas para junio

De Cala D'Hort, en Ibiza, a la cala de La Concha, en el islote de Lobos, en Fuerteventura, arenales tentadores para disfrutar con la calma previa a la temporada alta

Vista de cala Macarelleta, en Menorca. Ver fotogalería
Vista de cala Macarelleta, en Menorca.

Primavera en las playas. La temperatura del agua crece de forma directamente proporcional al de los precios, aún moderados. Se activan las tentaciones para los sentidos. No se registran aglomeraciones junto al mar, al menos hasta la noche de San Juan, fecha oficiosa del comienzo de la temporada alta. Hasta tanto llegue, he aquí 10 citas de indudable visita.

01 De calidades estupefacientes

MACARELLA Y MACARELLETA (MENORCA)

Alojarse en el hotel-spa Audax de Cala Galdana tiene a su favor encontrarse a 25 minutos a pie de la Macarella y Macarelleta, algunas de las playas más encomiables entre los 8.000 kilómetros de costa española. De esta manera se esfuma como por encanto el agobio de acceder en coche. En agudo contraste con Cala Galdana, llegar a la Macarella aprovechando la gran escalinata de madera es toda una voluptuosidad. Una invitación al baño sin tapujos; a llegar a pie, o mejor a nado, a la Macarelleta. En la Macarella contaremos además con las ensaladas del chiringuito Susi (971 35 94 67) y una piscina natural centelleante y adánica enclavada al término de un barranco que estuvo en un tris de urbanizarse. El Audax organiza recorridos en kayak por estas costas.

02 Despelote universal

BARRA (CANGAS DE MORRAZO, PONTEVEDRA)

Playa de Barra, en Cangas de Morrazo (Pontevedra). ampliar foto
Playa de Barra, en Cangas de Morrazo (Pontevedra).

La de Barra brilla a la altura de las más grandes entre las playas nudistas españolas. Los bañistas en cueros sienten este magnífico pinar marítimo como algo propio: fue plantado hace seis décadas a fin de evitar el avance dunar sobre las viñas, y hoy está declarado Espacio Natural Protegido Dunas de Barra y Costa de Soavela. El agua se presenta remansada, muy fría dicho sea de paso; y las montañas arenáceas, de fina textura, guardan parentesco con la que alfombra las islas Cíes, cuyas moles se recortan contra el horizonte, junto con la silueta de punta Subrido, Vigo, las bateas, el perfil de algún carguero, prestando a Barra un magnífico decorado. No se entiende Barra sin visitar después el cruceiro de Hío y, en julio, degustar santiaguiños (langostas enanas) y nécoras en el restaurante Doade (986 32 83 02).

03 Paellas y atardeceres

CALA D’HORT (SANT JOSEP DE SA TALAIA, IBIZA)

Cala D’Hort, en Ibiza. ampliar foto
Cala D’Hort, en Ibiza.

Del asombro que despierta esta playa a los pies de cantil es responsable el islote de Es Vedrà, Catedral del Mediterráneo para unos, base de ovnis para otros, que se dispara 382 metros hacia arriba, cónico y mayestático, junto a Es Vedranell, a 2 kilómetros de la orilla. En uno de los extremos de la playa perduran los habitáculos donde se guardaban las cabras que aún se crían en los islotes. Cala D’Hort dispone de una oferta gastronómica muy suculenta centrada en las paellas. Sin embargo, el restaurante El Carmen (971 18 74 49), todo un clásico, va más allá e invita a paladear su bullit de peix (arroz abanda) y su guisat de peix (caldereta de pescado). Las puestas de sol, con la costa de Denia (Alicante) en lontananza, también se cotizan muy alto.

04 Castillo ibérico

PLAYA DEL CASTELL (PALAMÓS, GIRONA)

Playa del Castell, en Palamós (Girona). ampliar foto
Playa del Castell, en Palamós (Girona).

Se trata de una de las contadas playas costabravenses arenosa y de cierta amplitud que ha burlado los desmanes de la era del ladrillo. Congratulémonos, pues, de este arenal preturístico. Castell presenta una entrada uniforme a un mar limpio; se camina 15 metros mar adentro sin perder pie. Aplicando la sabiduría que el escritor Josep Pla poseía de los vientos reinantes, comprobamos que al lado de las construcciones rústicas se gana la protección del levante, mientras en el otro extremo de la planicie, encontraríamos la defensa del garbí, viento sur-suroeste que arrecia en verano a partir del mediodía. El aparcamiento a la playa cuesta 5 euros diarios.

La toponimia Castell hace referencia al promontorio cuya cima ocupa un poblado ibérico fortificado y romanizado (siglos IV a.C.-II d.C.). A pie se llega a la playa en 15 minutos desde La Malcontenta, exquisito establecimiento de arquitectura modernista. Aprovechar el Menú de la Gamba (36 euros de día, 20 por la noche) que se sirve hasta el 14 de julio en muchos restaurantes de la zona.

05 Arenas del Ebro

EL FANGAR (DELTEBRE, TARRAGONA)

Dunas y faro de El Fangar, en el parque natural del Delta del Ebro. ampliar foto
Dunas y faro de El Fangar, en el parque natural del Delta del Ebro.

Tomar en Deltebre la salida a Riomar. Cruzar después el canal de riego de la margen izquierda del Ebro, en dirección a La Marquesa y Punta de El Fangar. Llegados al mar, a un kilómetro del chiringuito Los Vascos, por una pista de tierra se alcanza la playa de 5 kilómetros. En ella los campos dunares son los aspectos morfológicos y sedimentarios más característicos, donde conviven tradicionalmente naturistas y vestidistas. Los espejismos son muy habituales en llanuras tan desérticas como esta. Por estas fechas la carretera se acordona para proteger la zona de nidificación de los charranes -común y patinegro- y del chorlitejo patinegro, el ave que mejor se asocia a las playas hispanas. No perderse la luz cuando el sol está en el ocaso.

06 En Doñana

MATALASCAÑAS (ALMONTE, HUELVA)

Parapentistas volando sobre la playa del Espacio Natural de Doñana (Huelva). ampliar foto
Parapentistas volando sobre la playa del Espacio Natural de Doñana (Huelva).

La vista descansa en un horizonte ilimitado que provoca un compendio de sensaciones rayanas en el agradable aislamiento, cuando no en la honda emoción por tocar, como quien dice, la mayor y primordial reserva natural de Europa. Rige la prohibición de entrar a pie en los cinco trenes dunares del Espacio Natural de Doñana, pero a nadie se le impide recorrer su playa rectilínea de 28 kilómetros, limpia no por su condición natural sino por la empresa contratada al efecto. En Matalascañas podemos acercarnos en coche al Gran Hotel del Coto y de allí pasar la antigua barrera que da acceso al playón. A pie de ola, el varadero, con sus ranchosde pescadores, proyecta una imagen dual hacia ambos mundos: el natural y el turístico. Luego que cada uno ande lo que le apetezca acompañado por correlimos, chorlitejos patinegros y diversas especies de gaviotas.

07 Escueto fiordo

GUADAMÍA (LLANES, ASTURIAS)

Vista de la playa de Guadamía, en Llanes (Asturias). ampliar foto
Vista de la playa de Guadamía, en Llanes (Asturias).

Por estas fechas aún es posible aparcar junto a esta playa fronteriza entre los municipios de Llanes y Ribadesella. Si no es posible, dejar el coche en la plaza de Llames de Pría y acceder caminando. Con marea alta, Guadamía semeja una piscina natural. El hecho de remontar la ría minúscula en marea baja supone descubrir la playa fluvial de la Xatera, donde el oleaje sigue dejando sentir su influencia con arena blanca de calidad. Corzos, jabalíes, mirlos y zorros tienen su hábitat por los contornos. A 10 minutos se encuentra el campo de bufones de Pría, enmarcado en pleno entorno kárstico. A través de estas grietas el mar manifiesta toda su furia con géiseres de hasta 20 metros de altura (es peligroso acercarse).

08 Isla monumental

LA CONCHA (ISLOTE DE LOBOS, CORRALEJO, FUERTEVENTURA)

Playa de La Concha, en el islote de Lobos (Fuerteventura). ampliar foto
Playa de La Concha, en el islote de Lobos (Fuerteventura).

Hace poco fue noticia por las maniobras militares –al final parece que desechadas- que iban a desarrollarse en su superficie volcánica. ¿Qué hubiera encontrado la tropa en este islote declarado monumento natural y al que acceden los visitantes en barco desde Corralejo? Pues, entre otros ecosistemas, un caletón de suave arena blanca bajo el cono volcánico de La Caldera en el que los escollos son responsables del encalmado oleaje. El horario de los barcos (primera salida a las 10.00; último regreso a las 16.00) está calculado para recorrer la ínsula o disfrutar de su caleta, comer en El Puertito (la reserva de la paella y el pescado frito hay que gestionarla personalmente), y pasar la mañana en La Concha, situada a un cuarto de hora a pie del muelle. Hay que resguardarse del sol africano: el suave y fresco alisio hace olvidar la implacable solanera reinante: aplicarse crema solar con el factor de protección más alto. Llevar sombrero, agua abundante y calzado senderista.

09 De tirón paisajístico

PLAYA DE CABO PLATA (TARIFA, CÁDIZ)

Vista de la playa de Cabo de Plata, en Tarifa (Cádiz). ampliar foto
Vista de la playa de Cabo de Plata, en Tarifa (Cádiz).

Estamos en la Tarifa desconocida; sin windsurfistas ni kitesurfistas poniendo color a la línea de costa. Un trozo tarifeño al que se accede por Zahara de los Atunes (Barbate) y la playa de Atlanterra. Cuantos desean bañarse relajadamente, sin inquietarse por las resacas, acuden en tropel a Cabo Plata, también llamada playa de los Alemanes, en alusión a los primeros que habitaron la urbanización, al parecer combatientes de la II Guerra Mundial que ya le echaron el ojo durante la contienda.

De cuantos arenales componen el frente litoral tarifeño, este que se asienta bajo las estribaciones de la sierra de la Plata es el más pulcro, el más recogido del viento de levante que no es poco decir en la embocadura del Estrecho. Al lindar con servidumbres militares, el ecosistema se mantiene en excelente estado, y, gracias a su enorme lengua de arena, sólo en agosto registra aglomeraciones. Desde el faro se obtienen las mejores estampas.

10 Playas bifrontes

CUATRO CALAS, PULPÍ (ALMERÍA) Y ÁGUILAS (MURCIA)

Playa almeriense de Los Coceores, en el paraje protegido de Cuatro Calas (Murcia y Almería). ampliar foto
Playa almeriense de Los Coceores, en el paraje protegido de Cuatro Calas (Murcia y Almería).

Interesante paraje protegido el de Cuatro Calas, que divide Andalucía y Murcia: el Reino de Granada –moro- y el de Murcia –cristiano-. Era en el peñón de punta Parda donde se fijaron los mojones, y donde limaban sus diferencias los legados de ambos gobiernos. En este enclave se halla la playa almeriense de Los Coceores, ceñida y semicircular, de aguas aplaceradas. La caliza erosionada por el viento y el mar ha excavado a capricho un paisaje de expresión primitiva y salvaje, todo él significado por cuevas excavadas artificiales, que algunos utilizan a guisa de vestuario. Justo a sus espaldas, La Carolina, ya en Murcia, mira a levante a través de una panorámica decididamente bella sobre el perfil de la costa aguileña, con tres elementos geográficos cardinales: el peñón de las Águilas, seguido de la isla del Fraile y un cabo, el de Cope, magníficamente perfilado. La ostensible torre del socorrista avisa de la prudencia que hay que desplegar en todo momento. Pasar luego a ver la playa de la Higuerica.

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