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VIAJEROS URBANOS

Cuatro oasis en el barrio berlinés de Wedding

El Museo Antibélico es uno de los sitios más interesantes de esta zona de la ciudad en pleno cambio

La terraza de Schraders, en la confluencia de las calles Amsterdamer y Malplaquet.
La terraza de Schraders, en la confluencia de las calles Amsterdamer y Malplaquet.

La primera cosa que se aprende sobre el barrio de Wedding de Berlín es que se pronuncia con 'Vfee' y no 'Güe'. La segunda es que, con una tasa muy alta de desempleo, mucho inmigrante y vida barata, tiene muchas papeletas para entrar, como Kreuzberg o Neukolnh, en un proceso de aburguesamiento: Primero vienen jóvenes con poco poder adquisitivo que dan vida al barrio, lo que hace que otros con más dinero y dipuestos a pagar más por el alquiler quieran mudarse a la zona, lo que a su vez desplaza a la población previa, que no puede costearse la subida de las rentas. Sin embargo, se cumplan o no estas predicciones, lo cierto es que, hoy en día, la vida nocturna y cultural del barrio tampoco es que sea la bomba, por lo que a sus sitios más interesantes se les llama de broma los oasis de Wedding.

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Schraders

Situado en la confluencia de las calles Amsterdamer y Malplaquet, esta cafetería/restaurante/hamburguesería, Schraders, entró en 2003 en la selección de mejor bar germano de la edición local de Playboy. Con la cocina abierta prácticamente todo el día, la hamburguesa Vikinga es la estrella tanto por lo llamativo de su nombre como por su sabor. También hacen cócteles, que por su precio son claramente indicados para los aburguesadores.

2

El Museo Antibélico

Fundado en 1926 por el pacifista Ernst Friedrich, conocido por su libro de fotografías de la Primera Guerra Mundial 'Krieg dem Kriege' (Guerra a la Guerra), el Museo Antibélico fue un importante centro cultural hasta que en 1933 las camisas pardas de la SA lo destruyeron. Friedreich fue detenido y emigró a Bélgica. Acabó establecido en Francia, donde fundó una Isla de la Paz, un lugar de encuentro entre jóvenes alemanes y franceses.

Su nieto, Tommy Spree, refundó el museo a principios de los 80 en el número 21 de la Brüsseler Straße como reacción al despliegue por parte de la OTAN de misiles nucleares en la República Federal Alemana. Consta de una sola sala, donde puede verse una colección permanente de fotos, documentos y objetos de las dos Guerras Mundiales, un refugio antiaéreo y un mapa mundial que informa sobre las crisis actuales, entre otros objetos. Desde 1998 el piso de arriba del bajo que alberga el museo se ha convertido en la Peace Gallery, donde hacen exhibiciones temporales.

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Klein Zaches

Klein Zaches es una cervecería artesana medio escondida, para llegar a ella hace falta que alguien te guíe o recorrerte el patio del edificio número 43 de la calle Antwerpener hasta encontrar la pequeña bajada que lleva al espacioso subterráneo donde está ubicada. Hay muebles de madera muy simples, buena cerveza artesana, flammkuchen, juegos de mesa y libros y una decoración a base de dibujos de diablillos y otros seres fantásticos por las paredes, ya que el bar coge su nombre de un libro de hadas de E. T. A. Hoffmann.

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Jatz Jazz Bar

Aunque por su nombre pueda parecer que este local de la calle Gottschedt va a estar lleno de gente mayor fumando en pipa mientras disfruta a Coltrane, los precios populares de Jatz Jazz Bar atraen a la parte más joven de Wedding, que acude a disfrutar de los cócteles a mitad de precio de lunes a miércoles más que el eventual hilo sonoro de jazz. Como buen bar alemán está lleno de sillones y butacas e incluso tiene un futbolín por si echas de menos jugar unas partidas.

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