Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
VIAJEROS URBANOS

Comida prehistórica en Burgos

Propuestas gastronómicas en torno a los yacimientos de Atapuerca

El restaurante Coco Atapuerca está lleno de referencias a las excavaciones arqueológicas, como los andamios de su fachada.
El restaurante Coco Atapuerca está lleno de referencias a las excavaciones arqueológicas, como los andamios de su fachada.

Desde que a finales de los años 90 salieran a la luz en Atapuerca los restos del Homo antecesor, este sitio arqueológico situado a 15 kilómetros de Burgos y Patrimonio de la Humanidad se ha convertido en uno de los destinos más visitados de la capital burgalesa. Pero, además del yacimiento  las excavaciones y un recorrido por el Museo de la Evolución Humana de Burgos, la visita (información y reservas: 902 024 246) puede completarse con una oferta culinaria de lo más prehistórica.

Un pajar del siglo XVIII, ubicado en el pueblo de Atapuerca, alberga Cosmosapiens (Camino de Santiago, 24 y 26; 947 43 05 01), restaurante con vocación localista, estacional y ecológica. En su carta podemos encontrar guiños habituales a la Paleodieta, es decir, platos ricos en carnes rojas, semillas y verduras frescas, pero también referencias gastronómicas más actuales como las famosas habas de Atapuerca o las alubias de Ibeas, que desde siempre han cocinado las abuelas del pueblo. Y es que casi todos los productos que utilizan son de la comarca: quesos de Arlanzón, embutidos de Villamayor del Río o carnes de Quintanilla del Monte. Además, Cosmosapiens participa junto con otros productores de Atapuerca en el programa 'Apadrina una huerta', para promover el cultivo ecológico de muchas de las verduras y hortalizas con las que elaboran sus platos.

Nacho Cifrián, propietario del restaurante, es el promotor de Concierto Sabor, una velada musical que se repite mensualmente y donde podemos escuchar desde jazz a música tradicional castellana acompañados siempre por tapas y pinchos temáticos inspirados en la actuación.

Pero sin duda, el restaurante más prehistórico de Burgos es Coco Atapuerca (Carretera Fuentes Blancas, km. 6; 947 483 603). A medio camino entre la capital y los yacimientos, este restaurante nació del sueño de los hermanos Mata, que decidieron derribar Las Quemadas, un próspero salón de banquetes que ha visto casarse a generaciones enteras de burgaleses, para construir en su lugar este original restaurante temático.

Alguien puede pensar que están de obras eternamente, pero en realidad los andamios que recubren la fachada y parte de la terraza son un homenaje a las estructuras que tapizan las excavaciones. Las referencias son continuas; el bar está coronado por pinturas rupestres, en sus paredes encontramos reproducciones a tamaño natural de nuestros antecesores y una gran cueva alberga el restaurante principal. Allí, mientras los comensales degustan morcilla de Burgos y el estupendo lechazo al horno, los platos estrella de Coco, se desarrolla un espectáculo donde se muestran diferentes escenas de la vida prehistórica, como la caza, la religión, la elaboración del fuego o el baile tribal de la canción del verano. Un salto en el tiempo de lo más delicioso y divertido.

Encuentra inspiración para tus próximos viajes en nuestro Facebook y Twitter e Instragram o suscríbete aquí a la Newsletter de El Viajero.