Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
VIAJEROS URBANOS

Recitales callejeros en São Paulo

Los Mustache son un grupo que dejó a los animales en casa y sacó los instrumentos a pasear

Estos cinco músicos llevan dos años tocando en las calles de la ciudad.
Estos cinco músicos llevan dos años tocando en las calles de la ciudad.

Los Mustache & os Apaches son una banda que dejó a los animales en casa y sacó los instrumentos a pasear. Así es como ellos mismos se presentan antes de comenzar sus recitales callejeros en lugares emblemáticos de São Paulo. Influenciados por los ritmos de la época dorada de Nueva Orleans y los orígenes del jazz, el country blues, gypsy y dixieland, los cinco músicos encandilan por su estilo, musical y estético. Derrochan algo que en Brasil está en alza y que en São Paulo nunca está de más: buen humor y espontaneidad. Escogen su repertorio según responde su público, con el que juegan y bailan siempre que se deje.

Hace dos años que la banda se recorre la megalópolis con su música y consigue vivir de ello. En esta selva de cemento se premia el arte, aquello que aporta unos segundos de felicidad. Desde el artista que dibuja paisajes oníricos con spray en el decrépito centro histórico al doble de Michael Jackson en la avenida financiera o a los propios Mustache en un mercado de antigüedades. Aún así, tiene su mérito.

Ellos son artistas especiales, raros en esta ciudad. Son personajes de otras épocas lanzados en garitos de modernos, mercadillos y salas de conciertos. Lu the Miner o Lumineiro, con las puntas de su bigote siempre apuntando hacia arriba, toca nada más y nada menos que una tabla antigua para lavar ropa de la que cuelgan la campanilla de recepción de un hotel, la bocina de una bicicleta, un platillo, una taza y una lata de conserva. Sus colegas le acompañan con un banjo, un silbato, un bandolín y un contrabajo.

Tienen otro mérito, triunfar rompiendo con los moldes brasileños de la samba y la bossa nova. Ellos versionan a Tarantino con espíritu circense y componen canciones que el público intenta premiar con pasos de swing.

Son un homenaje al armario vintage, a las boinas y los tirantes, al banjo y al silbato. Demuestran poquísima vergüenza y con la excusa de ir a verles tocar uno acaba conociendo varios de los locales más interesantes de la ciudad. A continuación algunos de los lugares, cerrados y al aire libre, que les han recibido:

Mercado de antigüedades de la Plaza de Benedito Calixto (Praça Benedito Calixto, 112, Pinheiros). Se celebra cada sábado y es uno de los pocos sitios de São Paulo donde se vende ropa vieja de calidad, aunque más cara de lo que se espera de un vestuario de segundo mano. También hay puestos especializados en juguetes, discos y gafas de sol. Otro atractivo interesante son las barracas de comida regional que son amenizadas por grupos de samba. Los Mustache suelen aparecer por allí casi todos los sábados y toman un lateral de la plaza, donde hay varios barecitos algo más chic que vintage.

Casa do Mancha. Ni número ni cartel en su puerta. Quien llega a la Casa do Mancha, en la Vila Madalena, es porque sabe dónde es. El Mancha se ríe cuando se refieren a su casa como un "local clandestino”, pero el parecido es más que razonable. Productor de música, Mancha comenzó a abrir su estudio de grabación a los amigos y acabó yéndosele de las manos. El espacio es reducido, apenas un salón y una terraza con una barra, pero ya se le reconoce como uno de los mejores lugares para conocer los músicos y artistas de la escena independiente de São Paulo.

Studio SP. Situado en los bajos de la calle Augusta, referente del ambiente hipster, gay y moderno en general, es una de las salas de conciertos más famosas de la ciudad. Tocar allí es una manera consolidarse para cualquier banda que esté comenzando, y no se conoce la movida de São Paulo sin haberse tomado una cerveza en el local. Aunque la mayoría de los espectáculos son a partir de la una de la madrugada, el proyecto Cedo & Sentado (temprano y sentado) ofrece shows gratuitos a partir de las nueve de la noche. La última actuación de los Mustache en Estudio SP formó parte de todo un espectáculo cabaretero y circense que subió al escenario a más de una decena de artistas.

Caos. También en la Augusta, este bar es una juguetería antigua. Tienda de día y garito de noche, el Caos es un local abarrotado de juguetes de niños de siglos pasados. Tiene algo de museo, por el hecho de que no se puede tocar nada de lo que cuelga del techo. El espacio para espectáculos es diminuto, pero ni el público tuvo problemas en cruzar la platea para ir al servicio ni los Mustache en tocar en la barra.

Encuentra inspiración para tus próximos viajes en nuestro Facebook y Twitter o suscríbete aquí a la Newsletter de El Viajero.

Más información