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VIAJEROS URBANOS

Diseño contemporáneo marroquí

Rabat da la bienvenida a una nueva tienda de la marca Fenyadi

Uno de los productos para bebé del catálogo Sáhara de Fenyadi.
Uno de los productos para bebé del catálogo Sáhara de Fenyadi.

La discreta calle 16 de noviembre, una de las que concentran sin embargo mayor cantidad de lujo de la capital de alauí, ha sido elegida para abrir la flamante tienda Fenyadi. Una marca sinónimo de buen diseño marroquí contemporáneo, que abandera el refinamiento y la sobriedad en su propuesta.

Ni el barrio del Agdal, donde se encuentra la tienda, ni el propio establecimiento, tienen nada que ver con el Marruecos arabo-bereber abigarrado y pintoresco que ansía el viajero. El Agdal es un antiguo huerto de cítricos convertido en los años sesenta en barrio residencial luminoso y agradable, mientras que la tienda Fenyadi es un espacio sereno –algo frío–, donde hay que detenerse y mirar los objetos con calma, para apreciar las sutilezas de los colores de las piezas cerámicas –azul kohol, rojo China o reflejo metálico–, las mil y una formas de las velas de olor envueltas en cajas y en contenedores innovadores, o la calidad excepcional de los bordados y los tejidos de papiro y de algodón egipcio elegidos para la mantelería, así como la ropa de cama y de interior.

La naturaleza está presente un poco por todas partes, en su versión “mínima” y algo zen: en la textura y los tonos del barro vidriado, en los colores crudos de colchas y toallas, en los sutiles aromas de las velas, y hasta en el jardín mural que recibe al visitante nada más franquear la puerta.

La marca Fenyadi (“hecho a mano”), creada por el grupo Mutandis en 2009 y presente en las ciudades de Casablanca y Marrakech, aúna tres talleres diferentes: Akkal, Amira y Via Notti, especializados en estos artículos, que pretenden mostrar el Marruecos manufacturado, sí, pero desde una perspectiva contemporánea y revisitada.

De hecho, las colecciones reproducen motivos esquematizados que apelan siempre a la tradición, tanto en los trabajos en latón cincelado, como en los bordados de los juegos de mesa y baño. Lo mismo sucede con los nombres de la colecciones. Así la línea Sáhara, por ejemplo, se inspira en la forma de vida nómada ancestral, captando para sí los matices ocres más cálidos y el azul de los cielos profundos y estrellados del desierto.

Fendyadi –donde los precios están en consonancia con la calidad de la oferta– está destinada principalmente a los residentes, las legaciones diplomáticas o los establecimientos turísticos de lujo. Sin embargo, siempre se puede encontrar una vela mágica de olor oriental o mediterráneo, una joya de forma primordial, o un cuenco depurado que se adapte a la mano y refresque la piel.

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