Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

10 experiencias tailandesas

Lonely Planet propone conocer Tailandia con los monjes budistas

De terrazas en los rascacielos de Bangkok, a cuidar tortugas y pasear por sus mercadillos

Monjes rezando en su templo, Chiang Mai (Tailandia). Ampliar foto
Monjes rezando en su templo, Chiang Mai (Tailandia).

Viajar a Tailandia es fácil, y hasta barato. Conectar con los tailandeses ya es otra cosa. Lonely Planet propone en sus guías una serie de experiencias interesantes si queremos entender el país, e incluso, sentirnos como un auténtico tailandés.

01 Charlar con un monje budista en Chiang Mai

Clase de meditación budista. ampliar foto
Clase de meditación budista.

Aproximadamente el 95% de los tailandeses son budistas therevada, una rama del budismo que llegó desde Sri Lanka durante el periodo Sukhotai (s. XIII-XV). La religión impregna toda la vida cotidiana y la cultura del país y por eso no está de más saber algo de budismo si queremos comprender a los tailandeses. En algunos templos hay monjes dispuestos a hablar del tema con los extranjeros.

Chiang Mai es uno de los mejores lugares de Tailandia para sumergirnos en el budismo, entender sus enseñanzas y ritos y sobre todo comprender la vida monacal. Algunos templos de la ciudad ofrecen “charlas con monjes”, donde un monje o novicio de la casa atiende a cualquier pregunta. Así los monjes practican su inglés (y nosotros también) mientras nos cuentan sus rutinas diarias, las principales enseñanzas budistas o incluso cómo se las arreglan con sus túnicas. La única condición para los extranjeros es vestir con respeto (rodillas y hombros cubiertos) y, en el caso de las mujeres, no dar directamente nada a los monjes y no tocarles ni a ellos ni a ninguna de sus pertenencias. Podemos probar la experiencia en el Wat Suan Dock (www.monkchat.nt) que cuenta con su propia sala para acoger estas charlas, en el Wat Chedi Luang (th Phra Pokklao) o en el Wat Siduphan (100 th Wualai).

Otra opción para conocer los entresijos del budismos es apuntarse a un curso de meditación. En varios monasterios de Chian Mai se ofrecen retiros para angloparlantes y cursos de meditación ipassana. Las únicas normas son: ser respetuosos con sus preceptos, vestir ropa blanca sencilla (la venden en los templos) y, aunque no hay precios marcados, se agradecen los donativos. Es conveniente consultar las páginas web de cada monasterio para ver las características de los cursos. El templo de Doi Suthep, el International Buddhism Center (www.fivethousandyears.corg), ofrece retiros de meditación de nivel principiante a avanzado y de 3 a 21 días. A las afueras de la ciudad, en el Wat Ram Poeng, el Northern Insight Meditation Centre, www.watrampoeng.com) propone cursos intensivos de 26 días, con un régimen de vida bastante estricto donde se come en silencio y se comienza la jornada a las 4.00. En el templo de Wat Sisuphan ( 100, Th Wualai), la propuesta es más relajada: una introducción a la meditación de dos horas que utiliza las cuatro posturas: de pie, caminando, sentado y acostado. También es más fácil participar en los retiros de meditación de dos días (martes y miércoles) del Wat Suan Dok (www.monkchat.net; Th Suthep), a unos 15 km de Chiang Mai.

02 Vacaciones de trabajo voluntario

En la costa oriental de Tailandia podremos trabajar como voluntarios en el Centro de Conservación de Tortugas de Rayong a través de Starfish Ventures (www.starfishventures.co.uk; 4 días a la semana durante 4 semanas, 800 libras, alojamiento incluido). Las actividades incluyen el control del progreso de los animales, la liberalización de los quelonios en el océano y la explicación del proyecto a los visitantes de un día procedentes de Ko Samet. El alojamiento es en una aldea de pescadores y cada día se va a trabajar en lancha motora hasta Ko Man Mai. Es bastante relajado y el tiempo libre se puede aprovechar para disfrutar de las bonitas playas cercanas.

03 Cursos de cocina tailandesa

No solo de arroz vive el hombre, y menos los tailandeses que presumen de tener una de las cocinas más ricas de Asia: una sabia mezcla de sabores picantes, dulces, amargos y salados, con ingredientes frescos y sabores intensos. La base es el arroz, los fideos y los curries, pero hay centenares de especialidades, más o menos sofisticadas.

Aprender a cocinar es una forma de sumergirnos en la cultura, conocer gente y además, probar platos deliciosos. Hay cursos por todo el país, pero especialmente en Chiang Mai, donde hay decenas de escuelas con precios que están en torno a los 1000 THB (bath tailandés) al día. Los hay en granjas a las afueras, en antiguas casas tradicionales o en hoteles, y suelen consistir en una introducción a las hierbas y especias tailandesas, una visita a un mercado local y la elaboración de un menú. La clase culmina, por supuesto, comiéndose los platos cocinados y el regalo de un recetario impreso. Hay propuestas por todas partes, como por ejemplo Chiang Mai Thai Cookery School (www-thaicookeyschool.com. 47/2 Th Moon Muang), una de las primeras escuelas de cocina de Chiang Mai, en pleno campo a las afueras de la ciudad, que dedica los beneficios a la educación de niños. También en el campo y en plan granja ecológica, está la Thai Farm Cooking School (www.thaifrarmcooking.com) Th Ratchadamnoen) a 17 km de Chiang Mai.

04 De mercados y mercadillos

Mercado de Suan Chatuchak, Bangkok. ampliar foto
Mercado de Suan Chatuchak, Bangkok.


Nadie puede volver de Tailandia sin haber recorrido varios mercados y mercadillos. Están por todas partes, llenos de color, más o menos turísticos y son una buena alternativa para comer barato y para conectar con la población local. En Bangkok son famosos los mercados nocturnos, desde el popular del Sol, en el centro, hasta el Tatal Rot Fai (mercado del ferrocarril), un lugar muy en boga para comer y beber, frecuentado por jóvenes indies. Muy recomendable también es el mercado de fin de semana de Chatuchak, el decano, donde se vende absolutamente de todo. Más auténticos son el Mercado de Nonthaburi, el mercado de abastos más pintoresco de la ciudad (conviene ir antes de las 7.00) o el Or Ror Kor, para auténticos viajeros y con puestos que ofrecen una comida excelente.

A los expertos en mercados les encantarán especialmente los recintos cubiertos y tiendas de ultramarinos de Chiang Mai, donde podrán comprar, por ejemplo, fideos para desayunar, tentempiés para el almuerzo y sopas para la cena. Algunas delicatessen pueden ser un buen regalo parar sorprender a los amigos.

Al norte del cruce de Th Ratwithi, el Talat Somphet (Sol 6, Th Moon Muang) vende todo lo necesario para un festín tailandés, incluidos curries, dulces y frutas para llevar. Muchas escuelas de cocina visitan este mercado cada vez más popular. Pero la auténtica despensa de Chiang Mai es el madrugador mercado de Talat Pratu (Th Bamrungburi) con todo tipo de comidas y platos preparados. Para ayudar a los monjes, hay que ir pronto y para encontrar a la mujer que vende ofrendas de comida (20 THB). Al mediodía se calma el ambiente pero se vuelve a animar al atardecer para el gran y popular mercado nocturno que se monta al otro lado de la calle.

Más impresionante resulta el Talat Thanin (junto a Th Chang Pheuak, la calle principal que sale de la ciudad hacia el norte) donde los carniceros ocupan un ala acristalada para no perturbar a los estómagos sensibles, la sección de frutas y verduras es como un botín tropical y la de comidas preparadas brinda las últimas tendencias gastronómicas de la ciudad. Uno de los mercados preferidos por los universitarios (y los bolsillos con poco presupuesto) es el Talat Ton Phayom (Th Suthep) que además de ser el mercado local de los tailandeses, tiene una buena sección de comida envasada (perfecta para comprar como regalo).

05 Pedalear gratis

Alquiler de bicicletas en Bangkok. ampliar foto
Alquiler de bicicletas en Bangkok.

Impulsado en el 2008, Bangkok Smile Bike es un programa de patrocinio municipal destinado a animar a los visitantes a utilizar gratis unas pequeñas bicicletas verdes para visitar ciertas zonas de la antigua Bangkok y Thomburi. La extensa ruta turística por los principales lugares de interés emplea señales de tráfico bastante claras e incluye algunos tramos de carril verde específicos.

En Bangkok hay cinco estaciones de bicicletas repartidas entre Ko Ratanakosin y Banglaphu y el punto recomendado de inicio y final es la esquina suroeste del Sanam Luang, enfrente de la entrada principal al Wat Phra Kaew. En Thonbury hay seis estaciones; el punto de inicio ideal es a los pies del puente Saphan Phra Pin Klao, y el final, el Saphan Phut, llamado también Memorial Bridge. El servicio funciona de 10.00 a 17.00 y se requiere un documento de identidad.

06 Brindar con las estrellas

Terraza del hotel Sirocco, Bangkok. ampliar foto
Terraza del hotel Sirocco, Bangkok.

Bangkok es una ciudad en vertical con altísimos rascacielos en los que se desarrolla una vida “paralela” a la de la calle y también muy interesante. En lo alto de muchos edificios hay bares o restaurantes que además del menú, ofrecen unas vistas fantásticas sobre la ciudad. En los más formales conviene reservar y en todos está prohibido entrar en pantalón corto o sandalias.

El Moon Bar at Vertigo (82 Banyan Tree Hotel, 21/100 Th Sathon Tai) está encaramado en una planta 61 y conviene llegar pronto al atardecer si se quiere conseguir un buen sitio para disfrutar de las vistas. En el Sirocco Sky Bar (The Dome, 1055 Th Silom) unas señoriales escaleras conducen al vertiginoso bar de este restaurante de azotea con vistas al Mae Nam Chao Phraya. En lo alto del hotel Le Fenix está el Next, un pub con menú y con dj que pone música de fondo en un conjunto chic de sofás ingeniosamente escondidos y agradables divanes. (www.nestbangkok.com). RedSky (Centara Grand 55º piso. Central World Plaza) es la más reciente apuesta gastronómica de altura (también quizás, la más formal), incluida una completa carta de martinis. También encontraremos buenos combinados con vistas del centro de Bangkok en el Roof (25º piso, 865 Th Phra Ram I), que cuenta con un sumiller especializado en martinis y una larga carta de vinos y champanes.

07 Submarinismo en Ko Samui

Ko Samui es uno de los destinos míticos entre los submarinistas, pero aquí, por lo general, no son ellos quienes eligen el lugar de inmersión sino que es la escuela la que decide esto, en función de las condiciones climáticas y el estado del mar. Los enclaves más profundos, como el Chumphon Pinnacle, suelen visitarse por la mañana. La tarde, en cambio, se dedica a zonas menos exigentes, como los Japanese Gardens. Hace poco se han hundido intencionadamente dos grandes barcos junto a la costa, que pueden ser explorados. Quienes deseen buscar tiburones ballena en la Sail Rock deberían contratar una de las excursiones de submarinismo que parten a diario de Ko Pha-Ngan.

Chumphon Pinnacle (profundidad máxima: 36 metros) está situado 13 kilómetros al oeste de Ko Tao, y cuenta con una colorida variedad de anémonas a lo largo de cuatro pináculos interconectados. También hay cardúmenes de jureles gigantes, atunes y tiburones grises, y de vez en cuando se ve algún tiburón ballena.

Green Rock (profundidad máxima: 25 metros) es una especie de gimnasio submarino, con cavernas, grutas y pequeños agujeros, frecuentado por rayas, meros y peces ballesta. Es estupendo para sumergirse de noche.

Otros buenos rincones para bucear son Japonese Gardens, entre Ko Tao y Ko Nang Yuang, y Mango Bay (ambos perfectos para principiantes) y Southwest Pinnacle con una pequeña colección de pináculos que albergan meros gigantes y barracudas, tiburones ballena y tiburones leopardo.

08 Boxeo tailandés en Phuket

Cada ven son más populares en todo el mundo las artes marciales y por eso en Phuket han proliferado junto a la playa los gimnasios masculinos y femeninos internacionales de muay thai (boxeo tailandés). Como en los primeros campamentos de muay thai, los luchadores residen y entrenan in situ con experimentados profesionales.

Todo empezó con Pricha “Tuk” Chokkuea y su gimnasio, el Rawai Muay Thai (www.rawaimuaythai.com, 43/42 Moo, 7 th Sai Yuan). Junto a su socio Danny Avison, un triatleta afincado en Phuket, decidió autofinanciarse con los turistas extranjeros para luego poder entrenar a prometedores luchadores tailandeses que carecían de recursos, y que así no tendrían que recurrir a sus ahorros (el tradicional modelo de negocio de muay thai, y algo que a Tuk siempre le había molestado). Durante años fue el único gimnasio que hacía esto, pero ahora, solo en Rawai, hay más de media docena.

El mejor gimnasio de los nuevos es el Promthep Muay Thai Camp (www.promthepmuaythai.com; 91 Moo 6, Soi Yanui) de Avison, quien, además de preparar a boxeadores, ofrece un increíble programa multideportivo para perder peso. Si se entra en algún ring, ojo porque no es ninguna atracción de feria suavizada para occidentales, y mucho menos aptas para débiles. Hay que estar listo para sudar, encogerse, luchar y sangrar. Si el viajero se lo toma en serio, quizá hasta podría combatir bajo las luces del estadio Bang-la.

09 Cita con elefantes

Es el animal emblemático de Tailandia y ha pasado de ser bestia de carga y máquina bélica a ser una atracción turística. El viajero puede tomar contacto con ellos asistiendo a clases de mahout (cuidador de elefantes)o verlos de cerca desde una plataforma de observación.

Elefantes en el Elephant Nature Park, Chang Mai. ampliar foto
Elefantes en el Elephant Nature Park, Chang Mai.

En Ban Ta Kiang, un poblado tradicional dedicado a la cría de elefantes, en el noreste de Tailandia, se puede pasar un buen rato con los elefantes y sus mahouts. En las afueras de Chiang Mai está el Elephant Nature Park, un excepcional refugio donde es posible observar a los paquidermos disfrutar de su retiro semisalvaje después de una dura vida laboral.

En el Parque Nacional de Kuiburi, situado al suroeste de Hua Hin, los elefantes salvajes se congregan por la noche en sus charcas salinas.

10 Mimos y mamporros: los mejores masajes tailandeses

En Tailandia parece que todo el mundo da masajes. Los dan en la calle, en los spa, en los hoteles e incluso en las cárceles. Cualquier sitio es bueno para dejarse mimar e incluso golpear.

Si lo que buscamos es un auténtico masaje tradicional tailandés, hay que ir a Chiang Mai: muchos templos de la ciudad antigua tienen una sah-lah (sala) de masaje, retomando su ancestral tradición de almacén del conocimiento y curación. Uno de los lugares más originales es el Centro de Masaje de la Cárcel de Mujeres de Chiang Mai (100, Th Ratwithi) que ofrece fantásticos masajes corporales y podales, ejecutados por las internas como parte de su programa de reinserción social. Ban Hom Samunphrai (www.homprang.com, 93/2 Moo,12) es un viaje en el tiempo hasta los antiguos métodos tradicionales: un tradicional baño al vapor herbal que recrea lo que antaño se podía ver en todas las aldeas. Original también el Thai Massage Conservation Club (th Ratchamankha) que emplea a masajistas invidentes, considerados expertos por su desarrollado sentido del tacto.

Por todo el país también hay muchos lugares donde se ofrecen clases de masaje tailandés en inglés: en Chiang Mai el Chetawan Thai tradictional Massage Scool (www.watpomassage.com) propone cursos básicos tradicionales; en Lek Chaiya (www.nervetouch.com) se enseña la técnica de masaje del norte de Tailandia, el jàp sên, similar a la acupresión y en el Old Medicine Hospital (www.thaimassageschool.ac.th), uno de los primeros centros en abrirse a extranjeros, ofrecen dos cursos de 10 días al mes y otros más cortos de masaje podal y con aceites, en la más pura tradición del norte del país. Sin salir de Bangkok, podemos asistir a la Escuela Tailandesa de Masaje y Medicina Tradicional del Wat Pho (www.watpomassage.com), que ofrece todo tipo de cursos básicos y avanzados de masaje tradicional tailandés.

Más direcciones

Masajes de lujo en Chiang Rai

Si se busca el famoso “lujo oriental” podremos ir a Dheva Spa del hotel Mandarin Oriental (www.mandarinoriental.com/chiangmai/spa) que es el spa más espléndido de la ciudad y también es la forma más económica para acceder a los exclusivos e impresionantes jardines del lujoso complejo turístico Mandarín Oriental Dhara Dhevi; una noche en él saldría mucho más cara. Pruébese el masaje tok sen, una antigua técnica Lanna que utiliza un mazo de madera para golpear los puntos de presión.

Por último, el Oasis Spa (www.chiangmaioasis.com) cuenta con un plácido jardín surcado por pasarelas elevadas que conducen a casitas privadas para recibir tratamientos individuales o en pareja; exfoliante de envoltura corporal, masaje tradicional y ayurvédico.

Sin salir de Bangkok

En Bangkok hay de todo en cuestión de masajes: buenos y malos e incluso los que ofrecen algo más que masaje (estos últimos anunciados con mujeres ligeras de ropa). Quienes se pongan por primera vez en manos de un masajista local, deben saber el auténtico masaje tailandés es relajante y doloroso a la vez y suele incluir compresas calientes con hierbas y no aceites (que suelen estar asociados a masajes más “sexys”).

Auténticos masajes tradicionales son por ejemplo los que se dan en el Health Land (www.healthlandspa.com), una cadena con varios locales por toda la ciudad, una fórmula de precios asequibles, tratamientos especializados e instalaciones acogedoras. O en Asia Herb Association (www.asiaherbassociation.com), otra cadena que posee varios locales en Th Sukhumvit y que está especializada en masaje con prà-lóp, a base de compresas tradicionales tailandesas de 18 hierbas medicinales. El Ruen-Nuad Massage Studio (Th Convent), situado en una casa de madera restaurada, es un encantador establecimiento con precios asequibles, que consigue evitar lo chabacano y el estilo new age que caracterizan a tantos centros de masaje de Bangkok.

Clases de masajes

Si queremos convertirnos en profesionales, o sencillamente asombrar a nuestro regreso a los amigos con nuestras habilidades como masajistas, en Tailandia hay muchos lugares donde se ofrecen clases de masaje tailandés en inglés:

En Chiang Mai es donde más fácilmente se encuentran y la mayor parte son cursos acreditados oficialmente y muchos de ellos reconocidos internacionalmente: Chetawan Thai tradictional Massage School (www.watpomassage.com) propone cursos básicos tradicionales; en Lek Chaiya (www.nervetouch.com) se enseña la técnica de masaje del norte de Tailandia, el jàp sên, similar a la acupresión. Los cursos duran de tres a cinco días y la mitad del tiempo se dedica a aprender el masaje tradicional tailandés y el resto, a la técnica del tacto de nervios y terapias herbales.

El Old Medicine Hospital (www.thaimassageschool.ac.th) fue uno de los primeros centros en abrirse a extranjeros. Ofrecen dos cursos de 10 días al mes y otros más cortos de masaje podal y con aceites, en la más pura tradición del norte del país. Por último, el Thai Massage School of Chiang Mai (www.tmcschool.com), es una escuela con un sólido programa oficial de estudios que incluye tres niveles preparatorios y un curso intensivo de formación de profesorado. También ofrece otro curso de un día de yoga tailandés.

En Bangkok, podemos asistir a la Escuela Tailandesa de Masaje y Medicina Tradicional del Wat Pho (www.watpomassage.com), con todo tipo de cursos básicos y avanzados de masaje tradicional tailandés, que van desde el terapeútico y curativo hasta el masaje con aceites y aromaterapia o el masaje infantil.

Los que buscan lugares más apartados de las corrientes turísticas, pueden probar en Khon Kaen, en el Noreste de Tailandia, donde el Veena Spa (veenasspa@gmail.com) ofrece clases de masaje tailandés.

Lonely Planet acaba de publicar nuevas ediciones en español de la guía de Tailandia y Lo Mejor de Tailandia.

Encuentra inspiración para tus próximos viajes en nuestro Facebook y Twitter e Instragram o suscríbete aquí a la Newsletter de El Viajero.