Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
VAMOS A... ÁFRICA

Los propietarios del tiempo viven aquí

Pistas de tierra roja bordeadas de densa selva, desiertas playas tropicales o la idiosincrasia de los pueblos cuyas danzas inspiraron el mediático 'waka waka'. Cinco rutas por las profundidades africanas

Un proverbio africano dice: "vosotros, los europeos, tenéis los relojes; pero nosotros tenemos el tiempo". Un continente entero donde las horas se aprecian con un ritmo y sabor nuevos para sentirse un auténtico explorador. Lagos tintados por flamencos rosas, convivir con las tribus Masai-Mara o revivir las crónicas del doctor Livingstone a través de exuberantes paisajes con cielos que invitan a pensar en la inmensidad del universo. Desde los parajes keniatas que deleitaron a Karen Blixen en Memorias de África, hasta la isla paradisíaca que vio nacer a Freddie Mercury o la aún exclusiva Malawi. Cinco rutas por el continente con el sello aventurero de la agencia Kananga, para descubrir vistas y fauna deslumbrante un año después de que el Mundial de fútbol y los ritmos africanos del waka waka multiplicara la curiosidad por la aventura en suelo africano.

01 Territorio 'kikuyu'

Los recuerdos son comunes sobre Kenia, el territorio de los kikuyu, la etnia descrita por la escritora danesa Karen Blixen en Memorias de África. Deleita por sus paisajes únicos en tierras que se extienden hasta la prominencia montañosa que da nombre a la nación, el monte Kenia, cubierto siempre de nieve en lo más alto de sus 5.000 metros. Espacios tan bellos como la gran falla del Rift, recientemente incluida en la lista de Patrimonios de la Humanidad. El lago Bogoria, el Nakuru y el Elementaita, hogar de trece especies de aves amenazadas de extinción a nivel mundial. De los lugares con mayor diversidad de especies de pájaros y el principal núcleo en el que se alimenta el flamenco enano que se refleja en sus aguas.

El plan se complementa con la visita a una auténtica comunidad Masai-Mara en la reserva del mismo nombre donde buscar cual rastreador los grandes movimientos migratorios de ñues y cebras acechados por grandes depredadores. Al cruzar la frontera con Tanzania, desde el lago Victoria, recorrido por las míticas sabanas del parque nacional Serengeti en busca de la estampa de safari que forma parte del imaginario colectivo trasladado por películas y documentales. Jirafas, elefantes, leones, búfalos y un sinfín de animales en una densidad cada vez mayor hasta bajar por la caldera del Ngorongoro. La misma falla del Rift que sirve de guía conduce al lago Manyara, donde caminar hasta su orilla obliga a tropezarse con los herbívoros que habitan en la zona.

02 Freddie Mercury nació aquí

Sin abandonar Tanzania, una isla de la costa este, Zanzíbar, oculta tesoros también reconocidos por la Unesco. Es el caso de la Stone Town, una de las ciudades más importantes de la cultura swahili. Mezcla de influencias musulmanas, persas y portuguesas, vio nacer al líder de la banda británica Queen, Freddie Mercury. Callejuelas que recorrer, torres circulares, puertas de madera talladas y mezquitas, sin olvidar un vistazo del Puente Guliani y el palacio construido por el Sultán Barghash en 1883. El exotismo tropical lo aportan sus playas de arena blanca y aguas turquesas en las que practicar submarinismo, pesca o simplemente relajarse tras el bullicio de la ciudad de piedra en un entorno paradisíaco.

03 El guía es un pigmeo

La República Centroafricana, entre sus muchos encantos, permite familiarizarse con los hipopótamos en un paseo a orillas del río Lobaye, en el área protegida de Ngotto. Excursión que precede a la humedad de la densa selva salpicada de poblados pigmeos. Conocer de cerca su cultura e incluso admirar sus danzas tradicionales hace entender la fascinación que muchos sintieron por el continente desconocido. El destino del safari es la encantadora población de Bayanga, cerca de la reserva de Dzanga Sangha, el reino del gorila de llanura. Para localizar estos ejemplares es indispensable ser guiado por rastreadores pigmeos, que se dedican casi en exclusiva a perseguirlos allá por donde van. Esta comunidad, con hombres de 1,40 metros de estatura media, habita en armonía con la naturaleza viviendo en chozas hechas con hojas y ramas y sorprenden por su virtuosismo como cazadores.

04 Envolverse con los sonidos de la selva

Desde la capital de República Centroafricana, Bangui, la aventura en 4x4 conduce por caminos de tierra roja bordeados de pura selva hasta llegar al parque nacional Dzanga Ndoki. Tras kilómetros de espesísima jungla, se abre un claro atravesado por corrientes de agua poco caudalosas y ricas en minerales, alimento para numerosas especies que convierten la zona en despensa obligada de elefantes. En un día normal, desde el mirador de Dzanga Bai pueden verse entre cuarenta y cien elefantes africanos de bosque. No están solos, les acompañan gorilas de llanura, búfalos de selva y bongos, de los cuales apenas quedan un centenar de ejemplares. Rodeado de sonidos que envuelven hasta quedarse dormido.

05 Tras los pasos del doctor Livingstone

Superado el tópico de la sabana africana, Zambia o Malawi son puntos con una riqueza paisajística que ya relataba en su época el doctor Livingstone. Un destino todavía exclusivo cuyos safaris cuentan con gran aceptación entre los viajeros aventureros más expertos. El South Luwangwa, en Zambia, es el parque más famoso para ver leopardos. Un safari permite recorrer sus extensas sabanas y ser testigo de la agitada fauna salvaje. El contrapunto lo aporta el parque nacional Kafue en el que, por su inmensidad, se cruzan muy pocos vehículos. Piel de gallina al mirar un león en un lugar donde los animales están muy poco acostumbrados a ver humanos, una sensación para los aventureros con mayúscula.

El siguiente paso es cruzar la frontera con Malawi y dirigirse hacia el lago del mismo nombre que ocupa una tercera parte de la superficie total del país. Rincón en el que habita un poblado tradicional de pescadores, desde donde navegar hasta una isla perdida en medio de la gran balsa de agua. Fondos repletos de peces multicolores donde disfrutar el tiempo a un ritmo diferente. Siesta en la hamaca del balcón o en la playa, buceo, snorkel, paseo en kayak observando aves o caminatas por los bosques de la isla.

» Más información en www.kananga.com

Participa en el concurso de fotografía de El Viajero y Kananga y podrás ganar un viaje a África para recorrer los escenarios de Memorias de África.

Encuentra inspiración para tus próximos viajes en nuestro Facebook y Twitter e Instragram o suscríbete aquí a la Newsletter de El Viajero.