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EL VIAJERO ÚTIL

Regresa el sablazo del verano

Cubatas ramplones a precio de oro, un café que cuesta lo que una cafetera. Con el calor, las vacaciones y los turistas vuelve un clásico a terrazas, bares y chiringuitos: "pagar más por lo de siempre"

La subida de las temperaturas provoca una bajada directamente proporcional en el bolsillo de viajeros (y no viajeros) en terrazas bares, restaurantes, chiringuitos, terrazas... La consabida Inflación veraniega en la caña de toda la vida o el refresco estándar. Salir un ratillo en vacaciones se convierte casi en un desafío en las zonas más céntricas de las grandes (y no tan grandes) ciudades, dentro y fuera de nuestras fronteras. Multitud de ejemplos del "más euros por lo de siempre", a través de las aportaciones de los lectores en el Blog de El Viajero para el temido regreso de... el sablazo del verano.

Cubatas ramplones a precios de oro

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En Madrid hay sablazos para todos los gustos. La caña no baja de los cuatro euros, incluso cuando además desaparece la tradicional tapa de acompañamiento. Al tiempo, Carmen certifica cómo "en la plaza Santa Ana un café te puede salir al precio de una cafetera...". Rosa advierte de la consabida táctica de la caña doble: "Pedí una caña normal y me pusieron una doble, sin saber que me cobrarían el doble por la misma sin preguntarme".

Cuando se trata de disfrutar de un tentempié, la cosa se complica. "Cerca de la plaza de los Cubos de Madrid me cobraron 2.25 por una caña y 6 euros por un sándwich mixto con huevo. Sin huevo eran 5 euros...". No hay posible resignación para María: "un menú diario me hubiese salido más barato", asegura.

El afilador también clava, y no es chanza. Madrileño cuenta cómo el timo se lo dio "un afilador callejero, por dos tijeras que le ha llevado menos de 5 minutos cada una, me ha cobrado 30 ¤, más que si las hubiera comprado nuevas". También reconoce su culpa: "me ha pasado por no preguntar antes cuanto me iba a cobrar".

La noche no apacigua a las estivales (y vampíricas) listas de precios, sino todo lo contrario. Lil recuerda cómo "hasta al camarero le daba la risa al querer cobrar 16 euracos en un chiringo del Retiro por dos cubatas de ron ramplones".

"Nos hemos quedado sin ciudad"

Lejos de la capital, se mantiene la tónica. Rafa da parte en la Explanada de Alicante: "primer chiringuito frente al puerto, una horchata en vaso cutre 3,80 euros, más de 600 pesetas de antes y además dan mal el cambio haciéndose los despistados". Siri obró en consecuencia en un bar nocturno de Sant Feliu de Guíxols (Girona): "me quisieron cobrar un agua pequeña a 2,50. La caña era al mismo precio, así que al final me tomé la caña (pequeñita, por cierto)".

Tras alucinar con precios de media tarde en el Port Vell o en los chiringuitos de la Barceloneta, "caña a siete euros, copa de vino blanco (sin marca) a cinco", Adela asegura que "Barcelona se ha convertido en un parque temático para guiris. Los empadronados nos hemos quedado sin ciudad".

En el extranjero el fenómeno no cambia demasiado, hay sablazos para turistas en toda regla. Pep reconoce haber pagado 32 euros en Roma por un desayuno doble: dos cafés y dos bollos. "Pizzería detrás de la Plaza de San Marcos (Venecia): una pizza, una lasaña, coca cola y una cerveza más de 60 euros". La lectora (y pagadora) se mantienen en el anonimato. Innsbruck, Austria, un pub normalito, Pepa: "un Long Island de tamaño pequeño 10 euritos".

El debate sigue abierto en el Blog de El Viajero. Lamentos, advertencias, entradas profundamente realistas y hasta quien asegura que es posible viajar barato aportando pruebas fehacientes en formato blog (cortesía de Guialowcost). Los sablazos veraniegos continúan, cuéntanos tu experiencia.

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