Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
paradoresNatura

'Espantabrujas', aguas que curan y orujo blanco

Cuatro opciones de aventura y descanso en medio de la naturaleza

Algo de cultura, un poco de aventura, naturaleza y, sobre todo, relax. Cuatro propuestas para otras tantas opciones de descubrir los encantos de la geografía española.

Refugio a los pies del Pirineo

El municipio aragonés de Bielsa forma parte del Sobrarbe, una de las cuatro grandes comarcas pirenaicas. Situada en la provincia de Huesca, en esta localidad hoy todavía se percibe la magia y se mantienen vivas las leyendas que hablan de los espantabrujas, pócimas creadas a base de hierbas para ahuyentar a los malos espíritus que acechaban el lugar.

Al pie de Monte Perdido, Bielsa ofrece deportes y actividades de naturaleza. También permite la visita al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, declarado Patrimonio de la Humanidad. En Montinier, situado a cuatro kilómetros de Bielsa, se puede apreciar una gran vista panorámica del Valle de la Pineta. Es un recorrido de montaña de cuatro horas que pasa por el Balcón la Pineta-Marboré, sobre el Valle de la Pineta y el glaciar de Monte Perdido, y la ruta de los Lagos de Lalarri, un largo camino de montaña. Para aquellos que prefieran un algo más tranquilo, se recomienda la visitar los Llanos de Lalarri.

Junto a la vertiente oriental del Parque Nacional, se levanta un auténtico refugio pirenaico, el Parador de Bielsa, que aprovecha la belleza del lugar y se convierte en un acogedor cobijo de montaña en un enclave ideal para la práctica de deportes y actividades en contacto con la naturaleza, además de dar posibilidad de degustar la mejor cocina aragonesa, en la que no faltan las Migas de Aragón, la Trucha del Cinca o los Guisos de Jabalí.

Más información sobre el Parador de Bielsa

Un descanso agotador

Un turismo activo y las más tranquilas rutas, al tiempo que se disfruta de la belleza del Valle de Liébana y la verticalidad de los Picos de Europa, son posibles si se acude a la Comarca de Liébana, situada entre la Cordillera Cantábrica y los Picos de Europa. Cantabria, junto a las provincias de Asturias y León, acoge el Parque Nacional de los Picos de Europa, un espacio natural con una gran variedad de especies autóctonas.

Aquí se puede disfrutar de agradables rutas de senderismo y montaña, ambas con servicio gratuito de guía. En Sotama se encuentra el Centro de Visitantes, en el que se ofrece toda la información acerca de los recorridos.

Al pie de esta reserva se levanta la localidad de Fuente Dé. Desde este municipio se proponen varias rutas. Una de ellas consiste en llegar hasta la capital de la comarca, Potes, cuna del buen orujo blanco, del té silvestre de roca y del queso de cabras de Bores, seguir hasta Espinama, un pequeño pueblo construido a base de la arquitectura típica montañesa, y la visita al Monasterio de Santo Toribio, donde se conserva el que dicen es el travesaño izquierdo de la Cruz de Cristo.

En las estribaciones de los Picos de Europa se levanta un moderno hotel de montaña con vistas al Valle de Liébana, el Parador de Fuente Dé. Dispone de un centro de operaciones con rutas en bicicleta de montaña, paseos a caballo o escalada, y todo tipo de información sobre las mismas, a la vez que promete un lugar tranquilo para el descanso, en medio de pequeños pueblos de montaña y bosques.

Más información sobre el Parador de Fuente Dé

Naturaleza y Arte Románico

La pequeña villa de Cervera de Pisuerga, en Palencia, se muestra como un paraje de descanso a la vez que salvaje, una estancia rural y tradicional en la capital de la montaña palentina. Es un municipio situado en el interior del Parque Natural de las Fuentes de Carrionas, en las proximidades el Embalse de Ruesga. Una de sus mayores riquezas son las obras de arte románico, entre las que destacan el monasterio de San Andrés del Arroyo y la Iglesia parroquial Moarves de Ojeda.

La ruta parte de la Cueva de la Ermita, junto a Cervera, una construcción en roca viva y con interesantes enterramientos. Se sigue hasta Ruesga, una diminuta población situada junto a un embalse de aguas azules que lleva su mismo nombre, famosa porque alberga a la vez una playa artificial con usos deportivos y zona de picnic.

A continuación, el Arbejal, una zona apta para practicar sosegados paseos ecuestres por los senderos que llevan hasta el Embalse de Requejada. Durante el recorrido es posible encontrarse con una fuente con virtudes medicinales, según cuentan los habitantes de este lugar, llamada Vallejera, y ascender al pico Almonza. Los aficionados a los fósiles deben saber que Cervera acoge yacimientos únicos en todo el mundo.

Entre el arte y la naturaleza surge como zona para el descanso después de un día activo, el Parador Cervera de Pisuerga, una construcción que combina la estructura románica y el atractivo de los Picos de Europa y el Pantano de Ruesga que la rodean. En una zona privilegiada, permite acercarse también al arte culinario, una maestría en esta zona, que brinda al viajero platos palentinos como menestras, guisos de alubias y potajes.

Más información sobre el Parador Cervera de Pisuerga

Cultura árabe y andalusí

Cerca de 20.000 hectáreas ocupan el Parque Natural de Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, un enclave natural que esconde la espectacularidad de abruptas cumbres y una gran variedad de especies. Se trata de una gran área de montaña situada al noreste de la provincia de Jaén, el lugar de nacimiento de ríos como el Guadalquivir y Segura.

Hay bosques de puro laricio y la típica Violeta del Cazorla, y especies animales como la cabra montesa, el jabalí y el ciervo, que se pueden observar en estado de semilibertad en el Parque Cinegético Collado del Almendro. Todo ello en un espacio que muestra caminos abiertos entre las Sierras de Campillo y La Cabrita, donde nace el profundo barraco del arroyo Salado. Según se avanza, la geografía se va accidentando aún más, y en el camino se tropieza con tesoros como La Magina, el Castillo de los Alburquerques o la Iglesia de la Inmaculada.

Cazorla conserva construcciones romanas como el Castillo de la Yedra, reconstruido por los árabes, y el Castillo de Salvatierra, de origen árabe. Entre las excursiones más famosas se encuentra la que recorre Segura de la Sierra, que esconde a su paso un castillo mudéjar de gran belleza, los baños árabes y la que dicen es la casa natal de Jorge Manrique.

En pleno corazón del Parque Natural, casi pasa desapercibido el Parador de Cazorla, cuya construcción retoma los típicos cortijos andaluces. Sus espectaculares panorámicas del entorno crean un ideal punto de encuentro para los amantes de la naturaleza, y su aire andaluz trae al viajero lo más exquisito de la cocina jienense como el gazpacho o la pipirrana, un plato preparado a base de productos de la huerta.

Más información sobre el Parador de Cazorla

Encuentra inspiración para tus próximos viajes en nuestro Facebook y Twitter e Instragram o suscríbete aquí a la Newsletter de El Viajero.