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Aire limpio y mantel de cuadros

Un parque metropolitano más grande que Central Park, un escenario kárstico o El salto de la novia, invitan a un clásico picnic natural

Naturaleza, cesta de mimbre y mantel de cuadros. La propuesta es tan sencilla como el propio y clásico concepto de picnic: un día de tranquilidad, siesta y aire limpio, sin alejarse demasiado del centro urbano. El interior de la geografía española, archipiélagos incluido, cuenta con alternativas de sobra. Esta selección de propuestas incluye, entre otros, un paraje natural gallego con hora feliz las 24 horas del día (en realidad son cuatro en uno), un real sitio cerca de la capital y las azules aguas de Gorg Blau, embalse escondido en la mallorquina Sierra de Tramontana.

01 Más grande que Central Park

Conocido como uno de los parques metropolitanos más grandes del mundo, el macizo de Collserola ofrece deporte, rutas a pie, paseos a caballo, y áreas de picnic y juegos, en una extensión de más de 8000 hectáreas. A menos de 10 kilómetros de la Ciudad Condal, en dirección Ronda de Sant Pere, se extiende una verdadera isla verde situada entre el llano de Barcelona y la depresión del Vallés, donde actividades como el running, escalada o senderismo son las más recomendadas. Se ofrecen rutas como la que recorre la sierra barcelonesa desde el parque hasta el Tibidabo. Una buena ocasión para apreciar las mejores vistas de Barcelona, Montserrat, Sant Llorenc del Munt, el Montseny y los Pirineos.

Collserola ofrece al visitante recorridos por el parque a pie, como el que parte desde el Puig Madrona, del Baix Llobregat al Vallés. En esta zona se encuentra el famoso Castillo de El Papiol, un ejemplo de castillo roquero en Cataluña, sin cimientos, sustentado sobre una roca.

Entre las rutas en bici, la del paseo de las Aguas propone un itinerario que sigue el recorrido del agua que abastece a la ciudad. Para acabar el día, una buena opción es dirigirse hacia el mirador de Sant Pere Mártir, una atalaya del valle de Sant Just, ubicado en la montaña de Sant Pere. Para llegar es necesario coger la vieja carretera de Esplugues, en dirección a "cuidad diagonal". Desde el núcleo de Sant Just se pueden encontrar zonas de picnic y juego.

02 Leyendas y música

A 60 kilómetros de la ciudad de Valencia, se encuentra el espacio natural llamado El salto de la novia. Cuentan la leyenda que los novios que se querían casar acudían a este paraje natural para demostrar su amor. La novia debía saltar desde un extremo del río a otro para garantizar un matrimonio duradero y feliz. En una ocasión los novios murieron al no llegar ella al otro lado del río. Y reza la leyenda que, desde entonces, en las noches de luna llena se escuchan los llantos de los dos amantes y la cascada imita ese sollozo con la caída del agua.

Más allá de los lamentos a la luz de la luna, este lugar acoge, entre otras maravillas, la Cascada Brazal, de 60 metros de altura y de belleza descomunal. Su agua clara ha creado varios lagos a su alrededor, y muchos visitantes la extraen por su frescura y buen sabor. Justo en frente de la cascada, se alza la montaña Rascaña, y dentro de la misma la Cueva del Reloj, conocida así porque tiene en su entrada una piedra con forma puntiaguda que permitía saber la hora a los agricultores de la zona una vez que salía el sol.

03 Paisaje de roca kárstica

El Torcal, en la malagueña Antequera, es el primer espacio protegido de la comunidad andaluza. Este especial rincón es famoso por las extrañas formaciones de roca kárstica que produce el agua cuando se filtra entre las rocas. El resultado es un paisaje curioso, divertido, fascinante.

Es un lugar perfecto para abrir el mantel al aire libre, entre la Sierra de las Chimeneas y la Sierra de Cabras. Esta reserva consta de cuatro zonas, Sierra Pelada, Torcal Alto, Torcal Bajo, y Tajos y laderas.

El mismo parque propone varias rutas para explorar espacios como el Camorro de las siete mesas, restos de una villa romana en el Puerto de Escaleruela o la Cueva del toro, donde se han encontrado los yacimientos más importantes de la época del Neolítico.

04 Cuatro espacios naturales en uno

La Sierra de Caurel, entre las provincias de Lugo y Ourense, ofrece varias rutas de senderismo por estrechos caminos y riachuelos. Una de las más famosas es la de Devesa da Rogueira, que comienza en la parte superior de la de la sierra. Durante el trayecto se cruza el Castillo de Carbedo, situado en el antiguo camino que comunicaba Galicia con el Bierzo, y se puede disfrutar de la reserva botánica más importante de Galicia, la Devesa da Rogueira.

El mantel y la cesta se pueden soltar en cualquier recodo...

05 Un embalse azul

En la Sierra de Tramuntana, en Mallorca, se encuentra el embalse artificial Gorg Blau. Está escondido tras un túnel que muchos senderistas encuentran después de recorrer varios kilómetros entre montañas.

A Gorg Blau, situado entre Lluc y Sóller, se accede por la carretera que atraviesa Tramuntana. Es un lugar tranquilo, de vistas azules, un espacio preparado para visitantes con cesta - en la zona sur del embalse hay un pequeño área dotado de mesas y barbacoas públicas - que se abre paso entre las faldas del Puig Major y el Puig de Massanella.

La ruta más demandada es la que parte del pueblo de Escorca, sigue por Gorg Blau y el pueblo de Fornalutx, famoso por sus calles empinadas y casas medievales, para acabar en la localidad de Sóller.

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