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DIEZ RINCONES DE...

Estrasburgo sin corbata

Un recorrido en diez pasos por la capital de la Alsacia

Estrasburgo no es una ciudad aburrida por la que cientos de funcionarios de la UE pasean mirando el reloj y esperando a que llegue el jueves. Es tierra de casas de cuento, buenos vinos, cerveza contundente y gastronomía jugosa. Situada en la valle del Rin, es también parte de una Europa peleona que ya se ha reconciliado. Y eso se respira en el ambiente.

01 'Petite France'

Es uno de los barrios más conocidos y visitados de la ciudad, aunque no alberga sede alguna de la Unión. La Pequeña Francia es un pintoresco entramado de callejuelas, canales y representativas casas con entramados de madera de los siglos XVI y XVII, y constituye el casco antiguo de Estrasburgo. Solía ser la zona en la que moraban y comerciaban pescadores, molineros y curtidores, de ahí que los viejos oficios den nombre a sus diferentes zonas, e incluso al mismo nombre del barrio, pues proviene del más antiguo de ellos: un alto número de prostitutas solían recorrer sus calles en el pasado, a través de las cuales se contagiaba el denominado mal francés, la sífilis.

02 La 'Gran Isla' de Estrasburgo

El río Ill divide en dos la ciudad y ofrece una forma diferente de descubrir la belleza de la Gran Isla, en la que se encuentra el casco antiguo de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Un paseo en barco por el río permite ver de cerca sus fantásticos puentes, entre los que destaca el Ponts Couverts, uno de los más bellos. Los barcos que recorren el río parten del embarcadero del Palais Rohan, y permiten maridar la ruta guiada con un buen menú a la hora del almuerzo y la cena.

03 Notre-Dame

La torre más alta de Europa estuvo, durante muchos siglos, en Estrasburgo. Actualmente, el campanario de la catedral de Notre-Dame ya no es el techo urbano del viejo continente, pero sí un privilegiado mirador para disfrutar de unas vistas únicas de la ciudad, y el edificio central de su casco antiguo. Erigida sobre terreno pantanoso a lo largo de cuatro siglos, en su interior hay que reparar en el órgano, flanqueado por dos curiosas marionetas que explicaban mejor a los fieles algunos de los pasajes comentados en el templo, hasta que dejaron de usarse porque distraían la atención de los feligreses. El templo contiene otra joya: su impresionante reloj astronómico.

04 Una casa con 75 ventanas

La capital alsaciana cuenta con atractivos reclamos arquitectónicos como la casa Kammerzell, muy cerca de la catedral. Edificio medieval de estilo gótico, es la joya de la ciudad y vivienda de acaudalados comerciantes desde que fuera construida en 1427. Con 75 ventanas y esculturas iluminadas que dan a la casa un ambiente de ensueño, en la actualidad funciona como hotel-restaurante.

05 La plaza de la República

Levantada entre 1871 y 1918, la plaza de la República se encuentra en el barrio alemán de Estrasburgo, algo que se hace es patente en el estilo arquitectónico predominante en sus elegantes viviendas. Si en sus alrededores se pueden visitar el Palacio del Rin, la Biblioteca Universitaria y el Teatro Nacional, el centro de la plaza acoge el dramático monumento a los muertos, erigido en 1936 como recuerdo a una ciudad que soportó dos guerras mundiales: una madre cuyos dos hijos muertos en sus brazos miran hacia Francia y Alemania, los países que históricamente han pugnado por el control de Alsacia.

06 En honor de Santo Tomás

En el coro de la iglesia de Santo Tomás, de finales del siglo XII, estilo románico y gótico y piedra rosada, se puede contemplar el impresionante mausoleo del Mariscal de Saxe, obra maestra del arte barroco. En el órgano de este templo consagrado al culto protestante tocó algunas partituras Wolfgang Amadeus Mozart.

07 Jardines y naturaleza

Los espacios verdes abundan en Estrasburgo. 324 hectáreas de jardines, entre los que destacan el Parque de la Orangerie (de estilo inglés y con un centro de acogida de cigüeñas, animal emblemático de la región) y el conocido Jardín Botánico, situado al pie del Observatorio Astronómico: contiene 6.000 especies de plantas provenientes de toda la geografía mundial. Después de un oscuro periodo (tras el ataque prusiano de 1870 se convirtió en cementerio) en 1884 fue rehabilitado para su uso científico. La entrada es libre cuando no acoge ningún evento.

08 Animación y vida nocturna

Por la noche hay que ir al sur de la Gran Isla. El barrio de Krutenau, que antiguamente era coto reservado a los barqueros y pescadores de la ciudad, permite tomarle el pulso nocturno a la ciudad, gracias a la multitud de bares y restaurantes, galerías y tiendas que dan vida y animación a la zona. Durante el día, se pueden visitar los baños municipales, la Escuela Superior de Artes Decorativas o el Museo Zoológico.

09 Vino y 'choucroute'

La Alsacia es famosa por sus vinos. De hecho, la ruta del vino que recorre la región es una de las más conocidas. El deleite gastronómico también tiene peso y tradición en Estrasburgo, y entre los platos más típicos se encuentra la choucroute alsacienne, con codillo, salchichas o beicon ahumado. Una comida más ligera la ofrecen los pollos o truchas al Riesling o el famoso foie-gras de la zona. Y entre los reconocidos postres alsacianos domina el kugelhopf, a base de harina, leche, mantequilla, huevos, azúcar y pasas.

10 En tranvía sin corbata

Estrasburgo es una de las tres únicas ciudades del mundo que alberga instituciones internacionales sin ser capital de estado, junto a Nueva York y Ginebra. El flamante tranvía que recorre el barrio más caro y europeo de la ciudad, permite plantarse ante el Parlamento Europeo, el Consejo de Europa y la Corte Europea de los Derechos Humanos. El carácter cosmopolita de la localidad se aprecia igualmente en la vida económica y cultural de la ciudad, que gira en buena parte en torno a su protagonismo en la Unión.

Más información en la Guía de Francia

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Cómo moverse:

El moderno y vanguardista tranvía de Estrasburgo, inaugurado en 1994, comunica toda la ciudad de forma rápida y accesible con cinco líneas que unen todos los barrios. El centro de la ciudad está cerrado al tráfico de automóviles, por lo que la mejor opción es utilizar el transporte público para llegar a cualquier punto de la capital alsaciana.

La bicicleta también ha ganado protagonismo, con una amplia red de carril bici por toda la ciudad.

Dónde comer:

- Maison Kammerzell, junto a la catedral.

- Restaurante Les Semailles.

- Algo típico en Estrasburgo es comer en un winstub o casa de vinos como Winstub Zehnerglock.

Dónde dormir:

- Hotel Regent Petit France (Rue des Moulins, 5): Ubicado en pleno casco histórico de la ciudad, junto a los canales del río Ill.

- Hotel Maison Rouge (Rue des Francs-Bourgeois, 4): Buena situación y moderno.

- Hotel Hannong (Rue du 22 Novembre, 15): A diez minutos de la catedral.

Información:

- Turismo en Estrasburgo.

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