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Sin perder de vista el Mekong

Recorrido por la región central de Laos con la omnipresente referencia de este musical cauce, símbolo inconfundible de este emergente destino en pleno sureste asiático.

Laos se ha convertido definitivamente en un destino indispensable para los viajeros que, cada vez más, quedan hechizados por el sureste asiático. La cultura, parajes naturales y pasado histórico de este pequeño país, se han convertido en un poderoso imán turístico. EL VIAJERO se adentra en una ruta por los lugares más atractivos de Laos, con el objetivo de disfrutar al máximo del encanto de su verde geografía, recorrida por el omnipresente río Mekong.

La capital de Laos, Vientiane, una pequeña ciudad construida bajo la influencia colonial francesa a orillas del Mekong, es el punto de partida. Se hace indispensable conocer sus wats (templos budistas) como el de Si Saket, el Xieng Khuan o el Wat Ho Phra Keo, este último transformado hoy en un museo religioso. Además hay que visitar el Museo Nacional, donde se encuentra la antigua imagen de Buda, Pra Bang, entre otras herencias culturales de la ciudad.

Cerca de Vientiane se encuentra Vang Vieng. Entre el verde espesor selvático de sus alrededores se pueden realizar diferentes actividades al aire libre como trekking y rafting, o tirarse por una tirolina. Este pequeño pueblo está rodeado de grutas por explorar como Hoi, Xang i Pha Thao. Este grupo de cuevas se encuentra a 13 kilómetros del pueblo, pero no son las únicas. También destaca Tham Hoi con unos 20 kilómetros de túneles naturales, usadas como refugio por los habitantes de la zona durante los bombardeos de la guerra de Vietnam.

Tham Xang es conocida por el gran buda que esconde en su interior, y Tham Thao, incrustada en un cerrado desfiladero, cuenta con varias salas de estalactitas y estalagmitas que conforman uno de los principales reclamos de esta localidad, junto a las cascadas de Kaeng Yui: un espectacular salto de agua con 30 metros de caída.

Otra de las ciudades más turísticas, aunque no demasiado concurrida, es Luang Prabang, situada entre el Mekong y el Nam Kahn. Esta ciudad repleta de antiguos templos, ruinas y hermosos paisajes, acumula múltiples puntos de interés: el Museo Nacional, el Antiguo Palacio Real o el monasterio de Wat Xieng Thong. Pero también las cuevas de Pak Ou, llenas de estatuas de Buda y de esculturas talladas en sus paredes de piedra y las bellas cascadas de Kuang Si, en las que el viajero podrá disfrutar de un refrigerante baño.

Jarros milenarios

A 400 kilómetros de Vientiane se halla la provincia de Xieng Khuag y su peculiar Llanura de los Jarros, una acumulación de magníficos y contundentes cántaros esculpidos en la roca con más de 3000 años de antigüedad. Quizá por ello encontramos en las cercanías la Muong Kham, una fuente termal a la que se atribuyen beneficios curativos. En el cercano pueblo de Hmong, los viajeros pueden además conocer diferentes actividades tradicionales de la zona, y los domingos del llamativo mercado local.

Al sur de la capital, la ciudad de Savannakhet, de gran importancia portuaria y mercantil, cuenta con el Wat Ighang, uno de los centros religiosos más importantes del país. Y en las proximidades se encuentra la también interesante Sala de Exhibiciones de Dinosaurios, en Khanthabuly.

Otro destino imprescindible es Champasack, ya en la frontera con Tailandia y de nuevo a orillas del río Mekong. No hay que perderse espacios como el Wat Amath, que guarda tesoros de la Edad de Piedra, el magnífico complejo de templos Wat Phou, levantados entre los siglos VI y XII, ni las ruinas de Khmer, las más grandes de Laos. Para rematar, hay que mojarse en las aguas del Mekong, y en Si Phan Do (Cuatro mil islas) lo podremos hacer de formas muy activa, pues esta parte del río está repleta de rápidos y cataratas como la de Liphi, en Don Khon, la mayor de las islas.

Para facilitar el periplo de los viajeros por esta extensa zona de Laos, la propuesta se completa con un buen puñado de alojamientos donde descansar entre jornada y jornada.

- Settha Palace (Pang Kham,6. Vientiane): En el corazón de la capital, este gran hotel ha sido decorado hasta el más mínimo detalle para trasladar al viajero a la belle époque de tiempos coloniales. Además, uno de sus restaurantes toma el mismo nombre. Este lujoso centro de descanso acumula comodidades como piscina, jacuzzi o un servicio de limusinas. www.setthapalace.com

- Lao Plaza (Samsenethai Road, 63. Vientiane): El lugar perfecto para relajarse y desconectar ya sea en su centro de salud y su gimnasio que cuentan con jacuzzi, sauna, spa, piscina interior y servicio de masajes. Destaca la extensa variedad de la carta de su restaurante, que abarca desde comida laosiana hasta japonesa, china y francesa. www.laoplazahotel.com

- La Residence Pahou Vao (Luang Prabang): Situado a 4 kilómetros del aeropuerto y a 10 minutos del centro de la ciudad, este hotel ofrece todo tipo de comodidades dentro de un entorno natural espectacular. El lugar perfecto para relajarse, ya sea en su spa o en sus lujosas habitaciones, con vistas al jardín y a la montaña. www.residencephouvao.com

- Maison Souvannaphoum (Rue Chao Fa Ngum, Luang Prabang): Este lujoso hotel en pleno centro de Luang Prabang, cuenta con piscina y un gran restaurant, en el que arriegar con la comida local, o bien darle un descanso al organismo con platos más internacionales. www.angsana.com/Maison-Souvannaphoum

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