Situada en la comarca del Matarraña, en Teruel, en esta localidad te puedes perder por sus calles llenas de casas nobiliarias con multitud de escudos heráldicos.No dejes de visitar la Iglesia parroquial, de estilo barroco; y el Museo Juan Cabré, arqueólogo calaceiteño, estudioso de la pintura Levantina prehistórica. Déjate sorprender por las numerosas capillas - arco, como la de la Virgen del Pilar y pasea por la calle Maella, exposición de forja al aire libre. Al atardecer admira la Plaza del Ayuntamiento, la Plazuela de la Lonja y visita la Cárcel, que forma parte de la Ruta de las Cárels del Bajo Aragón-Matarraña. En las afueras del pueblo se encuentra la Ermita de San Cristóbal, lugar ideal para hacer un picnic, pero antes pasa por la panadería para comprar los dulces típicos como los "mantecats" o el "coc en mel"; éste último eleborado con el aceite de la zona, almendra y miel.
Teruel, que sí que existe, está a poquito más de una hora de Valencia, por una autovía excepcional. Teruel es sinónimo de vida placentera y tranquila, y así lo he podido comprobar este pasado mes cuando estuve con mi esposa en el Parador de Teruel. Una gozada de tranquilidad y de buen comer, al igual que rutas turisticas y culturales. Lo recomiendo de corazón. Un 10 para Teruel, los terulenses y su Parador Nacional.
Nada como ir al Valle de Benasque y volar en parapente en un día de otoño. La luz, el silencio, las montañas, los colores... y tú volando tan feliz.
En las estribaciones delparque del alto tajo y cerca de albarracín se encuentra una zona rural de españa llamada sierra del tremedal. Es el lugar perfecto apra perderseen otoño y llenar tu mente de los sonidos y sabores del monte. Su puebloppal es Orihuela del tremedal. Se puede estabnlecer ahí la base apra realizar todo tipo de rutas a pie y en bicicleta de montaña. Además el otoño ofrece unos pinares extraordinarios apra buscar el manjar de la temporada, el boletus edulis. Os recomiendo por todo esto y mucho más este paraiso perdido.
Un maravilloso enclave en la sierra de Albarracín, con pinturas rupestres, maravillosos paisajes y un entorno que parece inalterado por el paso del tiempo y una visita a la magnifica villa de Albarracín. Alojamiento en albergue de Rubiales.
Una de las cosas que más me sorpredió de dos de los Paradores que he visitado ha sido sin duda las magníficas vistas que ofrecen sus terrazas. Ejemplo de ello son los Paradores de Pineta en Huesca y Salamanca. Naturaleza y Arte. Sentarse en la terraza del Parador de Pineta es todo un espectáculo en cualquier época del año. De frente, la cascada del río Cinca y el macizo de Monte Perdido. Naturaleza en estado puro. El otoño ofrece uno de los paisajes más increibles que he visto nunca. La variedad cromática de los bosques, las primeras nieves en las cumbres y el ensordecedor ruido de la cascada. No os lo perdais, es algo inexplicable. Que decir de la terraza del Parador de Salamanca. El mejor mirador para contemplar su catedral. Al atardecer el característico color de su piedra le da un aspecto mágico dificil de olvidar. No lo dudeis, cuando visiteis un Parador preguntar por su terraza.
La variedad del Parque Nacional de Ordesa es infinita. Cada estación ofrece una variedad de paisajes y encantos que colmará hasta el visitante más exigente. Primavera: el deshielo, el agua ruge al bajar desde las altas cumbres, los valles se cubren de verde, renace la vida. Verano, desde lo más alto, desde el pico del Monte Perdido se divisa el mar de montaás que es Aragón. Otoño: una increible paleta de colores lo inunda todo. Un paseo por sus bosques de hayas es una de las mejores experiencias que se puede tener. Invierno: el silencio. El manto blanco que todo lo cubre marca un compás de espera hasta la explosiva primavera.
Nuestra comunidad, esa gran desconocida, es algo más que Pirineos y nieve. Puedes visitar zonas como el Maestrazgo en Teruel, con pueblos hermosísimos. O bien, si visitas la Jacetania (Huesca) darte una vuelta por los pueblos del Serrablo, ademas de visitar los sitios mas conocidos de la zona com San Juan de la Peña o Jaca. Y las cinco villas en la provincia de Zaragoza. Y........ mil cosas más. Aragón te gustará.
Volar desde Barajas hasta el aeropuerto de Huesca , trasladarnos hasta el Balneario de Panticosa y disfrutar de un lugar de ensueño, mágico y escondido entre las montañas del Pirineo..
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