En pleno Valle de la Pineta (Huesca) se encuentra Bielsa. Rodeado de paisajes naturales, este municipio destruido casi en su totalidad durante la Guerra Civil, cuenta con una población inferior a los 600 habitantes, por lo que pasear por sus calles se convierte en una actividad relajante donde costumbres y tradiciones se mezclan a cada paso del camino.
Suelos, paredes, vigas y columnas forradas en madera en este acogedor refugio de montaña en pleno Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
Este ambiente de tranquilidad y sosiego inunda también en el Parador de Bielsa, un refugio de montaña en el que la gastronomía tradicional de la zona cobra un especial protagonismo, gracias a platos como las migas aragonesas, trucha del Cinca o guisos de jabalí.
Mirador al Monte Perdido y esquí en Francia
Una caminata por el cercano Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido puede ayudar a bajar la comida y a disfrutar de algunas de las mejores panorámicas del Pirineo. El acceso a esta reserva natural se encuentra a tan sólo 200 metros del Parador, desde donde parte una ruta senderista que, tras trifurcarse, conduce hasta los Llanos de la Larri hacia el norte (la más recomendable dada la época del año, de menor dificultad y con excelentes vistas al Monte Perdido), el Lago de Marboré hacia el oeste y el Collado de Añisclo hacia el sur, otro privilegiado mirador.
Los amantes del esquí, en sus diferentes modalidades, cuentan con excelentes posibilidades por la zona. La más cercana, para los amantes del esquí de fondo, es la estación del Valle de Pineta, a tan sólo 3 kilómetros del Parador de Bielsa, que cuenta con tres itinerarios de diferentes niveles para un total de 25 kilómetros de recorrido.
Para el esquí alpino, la vertiente francesa se convierte en una opción excelente (y más económica) por la cercanía de estaciones como Piau-Engaly (a 45 minutos, con 65 km esquiables y 1.100 m de desnivel) Saint Lary Soulan (a 35 km, con 55 pistas, desniveles máximos de 1.200 m y un bello pueblo de montaña con edificios tan pintorescos como la Torre Hachan, que alberga el Museo del Parque Nacional,) o la moderna Peyragudes, a 40 kilómetros.
La propuesta
Para celebrar la Nochebuena, el Parador de Bielsa propone una cena temprana que comenzará a las 19 horas que combina un interesante aperitivo -hojaldre relleno de setas gratinado con queso de cabra- con la exquisitez de un solomillo de ternera con pastel de patatas, todo ello acompañado de vinos de Somontano.
Para despedir el año, el programa resultará sumamente completo, comenzando con un almuerzo ligero que reservará paladares y estómagos para una cena de Nochevieja en cuyo menú confluirán sugerentes entrantes como foie con tostaditas o una brandada de bacalao con huevo de codorniz, con una chuleta de ternera de lechal con flan de piquillos y pastel de patata como plato principal. Después se brindará con cava, uvas y cotillón, y para quien aguante hasta el final, la velada finalizará con un chocolate con churros.
MÁS INFORMACIÓN
- Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
- Estación de Valle de Pineta.
- Estación de Saint Lary Soulan.