Puente de Mayo en Andalucia

 

HUELVA, PARA COMÉRSELA

Cerdos ibéricos en una dehesa de Jabugo, meca del jamón

Del parque de Doñana a Jabugo, de las playas caribeñas a la agreste sierra. Devoramos una provincia fronteriza y salvaje.

CRISTÓBAL RAMÍREZ

 

Los atardeceres, un cuadro impresionista. Los flamencos echan a volar en bandada y emborronan el cielo de rosa. La imagen tiene lugar a unos cinco kilómetros de Huelva, la capital andaluza más occidental. Es tartésica en el Museo Provincial, fenicia en los muros de San Pedro, andalusí en la ciudadela de Saltés de las marismas del Odiel. De un tamaño manejable, ofrece cosas que el turista ni se imagina: los británicos que explotaban las minas de Río Tinto construyeron en 1916 un barrio de pueblo inglés cerca del casco histórico. No es la única impronta de aquel país. El Muelle del Tinto (de 1876) es una construcción de hierro en el puerto, donde hoy se pasean las parejas.

La comida, sin embargo, es de raíces autóctonas. El Portichuelo (Vázquez López, 15. 959 24 57 68) ofrece tapas a base de carne de la sierra o pescado del mar, pero está especializado en una sorpresa: albóndigas de chocos.

Ni siquiera la gastronomía: la naturaleza es la que marca el devenir de una de las provincias más desconocidas de España. Eso la ha ayudado a conservarse. Huelva despliega sus 122 kilómetros de playas anchas y casi vírgenes (sólo tiene el 13% de la costa urbanizada) que convierten este rincón de la Costa de la Luz en una especie de Caribe español. El agua es el océano, pero también los ríos Tinto y Odiel, que seccionan la provincia. Al este de las dos cuencas se arraciman pueblos como Palos de la Frontera, Moguer y Niebla. Los dos primeros forman parte de la ruta de los lugares colombinos. En Palos se ubica el complejo de La Rábida (a 15 kilómetros de la capital). En la iglesia de San Jorge, los Reyes Católicos dieron permiso a Colón para llevar a cabo su aventura (locura, en la época). La zona incluye el Parque Botánico José Celestino Mutis y el Muelle de las Carabelas, con reproducciones a tamaño casi real de las naves La Pinta, La Niña y la Santa María.

Moguer tiene presente la gesta en el convento de Santa Clara, donde cuenta la leyenda que Colón estuvo rezando una noche entera de 1493 al regresar de su primer viaje al nuevo mundo. Pero este municipio encalado también es famoso por ser la patria chica del Nobel Juan Ramón Jiménez. "Moguer, luz con el tiempo dentro", escribió el poeta obsesionado con su pueblo, y hoy muchos de los pasajes de Platero y yo están repartidos en azulejos por las fachadas. Aquí se venera el oro rojo, la fresa, así que no vale irse sin comprarla en cualquier frutería del centro.

En Mazagón, Moguer tiene su puerto deportivo, pero más allá se intuye el Parque Nacional de Doñana en las playas Rompeculos, Torre del Loro y Arenosillo. Dunas, arena blanca y matorrales salvajes. Matalascañas, con los pinares tropezando con la arena, está más al este, ya en el límite con Doñana, un fogonazo de la naturaleza patrimonio mundial con más de 50.000 hectáreas donde se mezclan marismas, linces, águilas, alcornoques, jabalíes... Las playas de Los Enebrales y de Matanegra, entre Punta Umbría (Huelva) y El Portil, también son tranquilas, además de naturistas en ciertos tramos.

La luminosidad se tamiza en Niebla, villa con una impresionante muralla de cinco puertas árabes, mudéjares o almohades. Habrá que ver el alcázar o castillo de los Guzmanes (del siglo XV, pero que se pasaron de mano en mano moros y cristianos) y el puente romano por donde pasa el río Tinto. El agua roja le hará entender por qué lo comparan con Marte.


SUBASTA DE CHIRLAS

Al oeste de la capital aparece Isla Cristina, en la desembocadura del río Guadiana, y rodeada de más marismas. El visitante no puede dejar escapar una visita a la lonja (Muelle Marina, s/n) para ver cómo llegan las gambas, las chirlas o los jureles (subastas, a las 10.00 y a las 16.00). La mojama, las huevas y las conservas de pescado se pueden adquirir en las tiendecitas de la misma calle de la lonja. El bullicio en el centro de Isla Cristina la hacen una de las localidades más divertidas.

El silencio está en la sierra, con lomas tan verdes que hay quien viene de fuera de Andalucía y se sorprende. Su nombre es Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche (186.000 hectáreas) y en él confluyen las carreteras nacionales 435 (Extremadura-Huelva) y 433 (Lisboa- Sevilla). Este cruce de caminos compone la Banda Gallega, un arco de castillos medievales (casi uno en cada pueblo) que defendían esta frontera de Castilla con Portugal. Aracena tiene su fortaleza gótico-mudéjar y la Gruta de las Maravillas, galerías y túneles esculpidos por el agua y el tiempo. Bajando de la cueva, se puede templar el estómago en Casas (Pozo de la Nieve, 39. 959 12 80 44) y Mesón Las Tinajas (Juan del Cid López, s/n. 959 12 78 82) con setas, jabalí, ciervo y conejo.

En Jabugo no hace falta decir qué espera al turista: el rey jamón. Se pueden visitar algunas empresas, como Sánchez Romero Carvajal (carretera de San Juan del Puerto, s/n. 959 12 11 94) para comprar embutidos o patés. Y hay más: Almonaster la Real, centro andalusí de la sierra por su mezquita del siglo IX; Aroche, que se mira en su castillo árabe del cerro; Cortegana y su embrujo de monte.

Esa tierra de frontera se hace más evidente en la marinera Ayamonte, donde desemboca el Guadiana y donde se pueden probar escándalos como el atún o el cazón en adobo. En el concurrido Casa Vicente (Cristóbal Colón, 12. 959 47 09 45) los jueves se celebra el día del atún y se puede probar hasta de diez formas distintas. Uno ve el río y enfrente, Vila Real de Santo Antonio en Portugal. Los vecinos de ambas localidades se relacionan a diario y son como familia. Los unen el puente internacional atirantado, desde donde se observa el Algarve y más playas de luz naranja o rosa. Algo tendrá que ver el Atlántico.


GUÍA

Espacios naturales

» Parque Natural de Doñana (http://reddeparquesnacionales.mma.es). Para rutas guiadas: Cooperativa Marismas de El Rocío (959 43 04 32; www.donanavisitas.es).
» Parque natural de la Sierra Aracena y Picos de Aroche. (959 12 95 49; 959 12 95 39). Dentro del parque está Aracena, cuya oficina municipal de turismo se encuentra frente a la Gruta de las Maravillas en Pozo de la Nieve, s/n. (www.aracena.es; 663 93 78 77).
» Central de reservas del Parque minero de Río Tinto (www.parquemineroderiotinto.com; 959 59 00 25). Gestionan el museo y el ferrocarril minero y la Peña de Hierro. Para una ruta distinta, la Film Commission andaluza (www.andaluciafilm.com) ofrece una ruta autoguiada por los escenarios de la película El corazón de la Tierra, ambientada en la revuelta minera de 1888 conocida como El año de los tiros.
» Parque Botánico José Celestino Mutis (959 53 05 35). Palos de la Frontera.

Otras visitas

» Museo Provincial de Huelva (959 65 04 24). Alameda Sundheim, 13. Huelva.
» Muelle de las Carabelas (959 53 05 97). La Rábida, s/n. Palos de la Frontera.
» Casa natal y museo de Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí (959 37 21 48). Juan Ramón Jiménez, 10. Moguer.
» Alcázar o Castillo de los Guzmanes (959 36 22 70). Niebla.
» Museo del Jamón (663 93 78 70). Gran Vía de los Infantes Don Carlos y Doña Luisa, s/n. Aracena. De 11.00 a 17.00. Entrada 3 euros.

Información

» Patronato provincial de turismo de Huelva (www.turismohuelva.org; 959 25 74 67; 959 25 84 67).

» Oficinas de Turismo de

Huelva (959 65 02 00),

Moguer (959 37 18 98),

Niebla (959 36 22 70),

Isla Cristina (959 33 26 94),

Aracena (663 93 78 77) y

Ayamonte (959 32 07 37).

Concurso fotográfico

Dentro de poco se conocerán los ganadores del Concurso 'Un verano en Andalucía de foto'.

Fotos del Concurso

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