Puente de Mayo en Andalucia

 

MI NOMBRE ES GATA, CABO DE GATA

En el cortijo del Fraile se iba a celebrar el casamiento que acabó en tragedia y que Lorca describió en Bodas de Sangre. En este mismo rincón almeriense se rodó la serie de televisión El Zorro. / C. P.

Una ruta muy cinematográfica por el parque natural más visitado de Andalucía.

CARLOS PASCUAL

 

La primera secuencia tuvo lugar en algún bistrot de París. André Cayatte había recorrido más de 30.000 kilómetros por los desiertos de Libia y Oriente Próximo en busca de escenarios, pero no daba con lo que él quería. Alguien le dio el soplo: vete a Almería, al sur de España; ni los españoles saben que aquello existe. Cayatte vino, vio y rodó en la zona del cabo de Gata Ojo por ojo en 1956. Corrió la voz y volvieron los del cine en 1960 a las dunas próximas al cabo a rodar Un taxi para Tobruk. Pero el golpe de efecto llegó un par de años más tarde. David Lean había empezado a rodar en Jordania Lawrence de Arabia; problemas internos en aquel país hicieron que enseguida el rodaje se trasladara a Almería. El mundo quedó atónito (españoles incluidos); nadie podía creer que aquellos paisajes grandiosos, aquellos desiertos por cuyos oasis Anthony Quinn y Omar Sharif le hacían perrerías al soñador Peter O'Toole estuvieran ahí mismo, en el borde de Europa.

La que asomaba sus garras en ese último fleco europeo era en realidad África, como si hubiera colado un anticipo de su geografía. Montañas que son volcanes; cerros áridos apenas revestidos de espartales, agaves o alhucemas; dunas inquietas que asoman a playas secretas sólo conocidas por una raza ibera de chivos blancos. Un planeta virgen de pureza bíblica. Los del cine sólo tuvieron que poner a cuatro filisteos para rodar Saúl y David o Cleopatra. Hasta aquellos parajes olvidados no llegaba el eco de la buena nueva del turismo, que empezaba a convertir a fieles de otras riberas españolas. Téngase en cuenta que, todavía 20 años después, en toda la vasta zona del cabo de Gata no había más que un solo teléfono público.

El año de gracia para aquellos escenarios fue 1964. Se rodaron ocho películas. Entre ellas, Por un puñado de dólares, un éxito tan taquillero que al año siguiente originó una especie de secuela, La muerte tenía un precio, y al siguiente, El bueno, el feo y el malo. Resulta que Almería no sólo servía para el roto de lo oriental, sino también para el descosido del Far West americano. Sergio Leone había sentado los cimientos de un género nuevo, el spaghetti western, que invadiría toda una época del cine. Nadie hubiera imaginado que el cortijo polvoriento en el que Clint Eastwood deja frito a su primer forajido no estaba en Tejas o California, sino a las afueras de lo que es hoy San José, la capital del Cabo de Gata. El cortijo es el actual Hotel Sotillo y apenas ha cambiado por fuera.

En aquellos dorados años sesenta se rodaron en la zona de Gata éxitos tan rotundos como El último mohicano, Las Vegas 500 millones o (cambio de registro) Patton (1969). El trajín de aquellos tejedores de sueños obligó a crear platós fijos; surgieron así poblados como Fort Bravo (donde Leone ubicaba interiores para su "trilogía del dólar"), Mini Hollywood o Western Leone. Los tres están en la zona de Tabernas, bastante alejados del perímetro del actual parque natural, y continúan manteniendo los rescoldos (mediante el rodaje de spots publicitarios o espectáculos para turistas) de aquel fogonazo que alumbró en escasos años varias decenas de películas.

Todavía los setenta y los ochenta fueron años intensos. Volvieron las cámaras a las dunas a rodar Sol rojo (1971); a playas y acantilados a rodar La isla del tesoro (1972); se dejaron ver el agente 007 (Nunca digas nunca jamás, 1983), Conan el bárbaro (1981) y también Harrison Ford (Indiana Jones y la última cruzada, 1989) en la cala secreta de Monsul o las rocas de Los Escullos. Además, en esos años, con la televisión imparable, se filmaron series como Curro Jiménez (en la zona de Carboneras, 1976) o El Zorro (Cortijo del Fraile, 1987). Hasta el críptico Carlos Saura se dejó seducir y rodó en Los Escullos Deprisa, deprisa (1980), y en Monsul, Stress-es tres-tres.

Cortijos perdidos

Que aquellos paisajes de película conservaran su inocencia puede parecer un milagro; pero hubo una serie de factores convergentes que podría servir de explicación. Los cordones de volcanes que vallan la franja litoral obligaba a los ralos campesinos a vivir en cortijos perdidos de amos invisibles, pequeños mundos abismados y crueles, capaces de segregar sucesos como aquella venganza pasional y familiar del cortijo del Fraile que García Lorca transformó en Bodas de sangre. También fue una suerte que algunos propietarios se negaran a vender o parcelar sus latifundios.

Pero el factor más importante, en el momento crucial, fue el celo de algunos ecologistas, como Melo Ermelindo Castro y otros visionarios, que evitaron que la carretera abierta a finales de los setenta se convirtiera en un caballo de Troya con la panza repleta de ladrillos. Primero consiguieron proteger las milenarias salinas de San Miguel, a poniente del cabo; luego obtuvieron que fuera respetado el cabo mismo y su entorno, y más tarde, toda la franja litoral hasta Carboneras. En 1987, la Junta de Andalucía creaba el Parque Natural Marítimo-Terrestre Cabo de Gata; un par de años más tarde se ampliaba generosamente el límite terrestre, y en 1997, la Unesco lo declaraba Reserva de la Biosfera.

Hoy es el parque natural más visitado de Andalucía, con dos centros de visitantes, Aula del Mar, un jardín botánico en El Albardinal, una Casa de los Volcanes recién estrenada en Rodalquilar (en cuyas minas de oro, abandonadas, se rodaron unos 15 westerns) y un centro etnográfico, El Espartal, que se espera poder inaugurar a finales de este año. De San José parten excursiones guiadas de cinco horas que recorren la costa o el interior, pero también otras enfocadas a la epopeya del cine, buscando escenarios de rodajes y evocando personajes y títulos (los del cine se mudaron a Marruecos, a los oasis y casbahs del Atlas después de los ochenta). Verdadero happy ending para aquel territorio salvaje, en cinemascope y tecnicolor, que puso decorado a una parte de nuestros sueños.

GUÍA

Visitas

» Parque Natural Cabo de Gata- Níjar (950 38 02 99; http://cabodegata-nijar.com). Rutas de naturaleza y cine (cinco horas, por 35 euros).
» Centro de Las Amoladeras (950 16 04 35). Carretera AL-P202, km 7. De 10.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00.
» Centro de visitantes Los Yesares (950 36 45 63). Terraplén, s/n. Sorbas. De martes a domingo de 11.00 14.00 y de 16.00 a 19.00.

Dormir

» Hotel Cortijo El Sotillo (950 61 11 00). San José. Con piscina, aparece en La muerte tenía un precio. De 90 a 124 euros.
» Hotel Don Ignacio (950 61 10 80; www.servimar.net). Paseo Marítimo de San José. De 78 a 200 euros.

Comer

» El Ajillo (950 38 97 20; www.posadaelajillo.com). Carretera Rodalquilar-Las Negras. Cocina de interior. Incluye un hotel rural. Unos 27 euros.
» Los Tarahis (950 13 82 35; www.hotellascalas.es). Playa de Aguamarga. Carboneras. Pescados y arroces (y habitaciones) a pie de playa. Desde 30 euros.

Concurso fotográfico

Dentro de poco se conocerán los ganadores del Concurso 'Un verano en Andalucía de foto'.

Fotos del Concurso

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