En la silueta del mapa de Málaga, la Axarquía es un hocico rural y cosmopolita.
JOSÉ ANTONIO GARRIGA VELA
Yo tenía una casa en la Axarquía con un pequeño huerto. Estaba situada en la ladera de una montaña que miraba al mar. Los días claros podía divisar la silueta serena de África en el horizonte. Vivía en la cortijada Los Marines, cerca de Benagalbón. Un lugar en donde el tiempo parecía haberse detenido hacía medio siglo.
La silueta del mapa de Málaga tiene forma de caballito de mar. La Axarquía es su hocico. Su boca. La parte más oriental de la provincia. Al escribir la palabra Axarquía, el ordenador la sustituye automáticamente por Anarquía. Dicen que las máquinas nunca fallan. Así que supongo que el ordenador tiene razón y que estuve viviendo durante años en la anarquía sin saberlo. Algo de anárquica tiene esta comarca que parece querer ocultarse del tiempo y vivir en un mundo aparte. De hecho, la Axarquía tiene su propia moneda: el axarco, que se creó como nexo de unión entre los habitantes de la comarca y que todavía sigue vigente en algunos comercios.
El clima, el paisaje y la manera de vivir cambian del interior a la costa. La quietud silenciosa de los pueblos de la serranía contrasta con el bullicio de la zona costera. La serie Verano Azul puso a Nerja en la televisión y en el mapa. En cualquier caso, excepto durante los intensos y comprimidos meses de verano, la comarca entera guarda una apacible armonía. Y el viajero siempre encontrará playas de ensueño en el parque natural de los Acantilados de Maro y Cerro Gordo.
Un catalán residiendo en la Axarquía era un bicho tan raro como los camaleones que se movían con prudencia por las ramas de los árboles. Un polaco que además se dedicaba a escribir. Los vecinos de Los Marines me llamaban el Escritor. Sin duda reunía todas las condiciones para convertirme en un personaje exótico, una especie de guiri reciclado. Cuando les daba conversación se explayaban hablando del porvenir de los hijos, los problemas del campo y los enormes cambios que se estaban produciendo en la sociedad. Al oírlos, me daba la sensación de que para ellos el mundo estaba fuera de la cortijada, lejos de Los Marines. Pero el mundo descubrió la Axarquía. Empezaron a llegar extranjeros que compraban las viejas casas para restaurarlas, ponían placas solares y tomaban el sol en la Beach Naturista de Almayate. La Axarquía se fue convirtiendo en el retiro de Europa. El pueblo de Competa aglutina en sus empinadas callejuelas una rara mezcla de culturas, una especie de matrimonio de conveniencia. Las tiendas y los bares ponen letreros en inglés donde se anuncia el wine de Cómpeta y Moclinejo, las pasas de El Borge, el oil de Periana y las sabrosas e intraducibles tortas de aceite de Algarrobo.
EN LA FURGONETA DE ENRIQUE
Algunas noches acudía a la venta que había cerca de mi casa. La llamaba la Taberna Mexicana porque me recordaba las películas de Oeste. Allí conocí a Enrique el Tapicero. Iba por los pueblos en su furgoneta y con un megáfono pregonaba sus servicios. Un día me invitó a acompañarlo. Enseguida me di cuenta de que disfrutaba con su trabajo. No me refiero a la tapicería sino al mero hecho de realizar esos pequeños viajes por los 31 pueblos de la comarca. Al subir al coche, bajaba la ventanilla y conducía despacio, feliz, como si saliera de vacaciones. Cuando llegábamos a un pueblo aparcaba en la plaza, cogía el megáfono y repetía la misma cantinela. Mientras, yo me iba a dar una vuelta.
Aquel viaje me trasladó en poco tiempo desde la prehistoria y los asentamientos fenicios hasta el presente. Ese día fuimos a Frigiliana. En el barribarto, como denominan sus habitantes al casco antiguo, me enteré de la vida e historia de los moriscos, hasta su expulsión en 1569, leyendo los 12 paneles cerámicos que hay distribuidos por sus calles. También existió un poblado paleopúnico del que se conserva una necrópolis en el cerro de las Sombras. El coche atravesaba carreteras estrechas y sinuosas entre campos de aguacates, almendros, olivos, higueras, algarrobos y vides. Algunos pueblos coronaban las cimas de las montañas y otros permanecían suspendidos en las laderas. Los senderos y los arroyos transcurrían entre montes cubiertos de retama. Enrique y yo apenas hablábamos, igual que si lo hubiera acompañado siempre y no tuviéramos nada nuevo que decirnos.
UN PASADO DE NAIPES
De pronto, llegamos a un pueblo que me trasladó al siglo XVIII. Fue entonces cuando alcanzó su máximo esplendor Macharaviaya, que llegó a conocerse con el apelativo de "la pequeña Madrid". Allí se fundó la Real Fábrica de Naipes. La grandeza de Macharaviaya viene ligada a la familia de los Gálvez, cuyos restos descansan en la cripta panteón que se encuentra bajo la iglesia. Un esplendor y riqueza que duró hasta que la terrible plaga de la filoxera arrasó las vides de toda la comarca a finales del siglo XIX. Pocos días después visitamos los lugares más íntimos y recónditos de la Axarquía. Manchas blancas en las faldas del parque natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. Las raíces árabes que se contemplan en toda la comarca aún eran más evidentes en estos pueblos ensimismados del interior: Arenas, Árchez, Solares, Sedella y Canillas de Aceituno.
A pesar del turismo y la especulación inmobiliaria -que ha destrozado impunemente lugares de enorme valor arqueológico y paisajístico, sobre todo en la exprimida franja costera-, la Axarquía posee esa atmósfera apacible de los lugares que se mantienen alejados de la vorágine trepidante de las urbes y que conservan, como un resto del pasado, la dulzura de la vida.
» José Antonio Garriga Vela es autor de la novela Pacífico (editorial Anagrama).
GUÍA
» Web de la comarca de la Axarquía-Costa del Sol (www.axarquiacostadelsol.es). Ofrece en su web un listado de alojamientos y restaurantes.
» Mancomunidad de Municipios de la Axarquía (www.axarquia.es; 692 17 32 28;952 54 28 08). Ofrece en su web un listado de alojamientos en toda la comarca.
» Oficina de Turismo de Vélez Málaga (952 54 11 04).
» Turismo de la Diputación de Málaga (www.malaga.es/turismo).
» Turismo de la Costa del Sol (www.visitacostadelsol.com).
» Turismo de Frigiliana (www.frigiliana.org).
» Turismo de Andalucía (www.andalucia.org).
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