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Historias de la frontera

El artista Daniel Silvo realizó un curioso proyecto durante un viaje desde California hasta Texas, pegado al borde entre Estados Unidos y México

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El artista gaditano Daniel Silvo.

La frontera es uno de los temas recurrentes en la obra del artista Daniel Silvo (Cádiz, 1982), al que sus proyectos llevan muy lejos. El resultado artístico de su recorrido por el borde entre Estados Unidos y México se expone en la galería Isabel Hurley de Málaga hasta el 11 de marzo.

Tenía una misión muy clara.
Así es: producir un vídeo para documentar mi viaje desde San Diego, en California, hasta Brownsville, Texas, a lo largo de la frontera con México. Llevaba conmigo cuatro obras de artistas mexicanos que quería dejar abandonadas en el camino para que las encontrasen inmigrantes o gente de la zona. Ese era mi proyecto, titulado Dust-Polvo. Mi itinerario lo definía esta frontera, la que cruzan a diario los inmigrantes mexicanos.

¿Recorrió casi 3.000 kilómetros usted solo?
Me acompañaban tres personas en el coche: el comisario de arte Raúl Zamudio, un sonidista y un cámara.

¿Sabe exactamente dónde dejó cada obra?
No. Sí sé que cada una está en un Estado distinto: California, Arizona, Nuevo México y Texas.

Apuesto a que se alojaron en moteles de carretera.
Sí. Y responden en cierto modo al estereotipo, con moqueta y una Biblia en el cuarto.

Así que no entraron en ninguna ciudad.
Solo cruzamos El Paso. Es gigante: un nudo de carreteras que cruzan la ciudad a distintas alturas.

¿Se toparon con muchas personas en su road movie?
Siempre nos seguía la migra [policía de migración]. Sus coches blancos con franja verde se ven enseguida. Nos preguntaban qué hacíamos por ahí. Ah, y por el camino conocimos a Felipe.

Hábleme de él.
Nació en México. Nos contó que hace 30 años se acercó al Río Grande, se subió el pantalón para no mojárselo al cruzarlo y llegó a la orilla estadounidense. Allí paró a un coche y enseguida obtuvo trabajo en un rancho. Ahora has de pagar a los llamados coyotes, que se dedican al contrabando de personas. Nos contó historias muy duras.

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