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La cerveza, de medio litro

La actriz Monika Kowalska disfrutó enseñando el sur de Polonia, su país natal, a varios amigos españoles

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La actriz Monika Kowalska.

La actriz Monika Kowalska está en buena racha y el verano pasado, para alejarse un poco de los paisajes nevados abulenses donde transcurrió gran parte del rodaje de El destierro (del director Arturo Ruiz), la actriz le enseñó a sus amigos españoles el sur de su país natal, Polonia.

¿Cuál fue su centro de operaciones?
Zakopane, al sur, en los montes Tatras. Es una ciudad pequeña que, con sus casas de madera, parece sacada de un cuento. La calle más popular es Krupówki y sus habitantes son gente de montaña, muy alegres, con un dialecto propio. Hay mucho que hacer por allí, por ejemplo, pasear por el monte.

Cosa que usted hizo, imagino.
Claro. Hay lugares preciosos como El Ojo del Mar, al que se llega tras una subida de nueve kilómetros. La vista al lago rodeado de montañas es espectacular, parece un ojo, de ahí su nombre.

Si hubiera ido en invierno, ¿habría encontrado nieve?
Sí, durante todo el invierno se puede esquiar, porque nieva bastante. En cambio, durante el verano hace calorcito y puedes hacer rafting por el río. En primavera y otoño llueve mucho: no son las estaciones idóneas para visitarlo.

Después del turismo de aventura, ¿cómo reponía fuerzas?
En Zakopane hay muchos restaurantes donde tocan música folclórica al violín. Comer es barato. Por 23 euros comen cuatro personas con cervezas de medio litro, que es el tamaño más pequeño que sirven. Hay pierogi [raviolis] muy ricos, o torta de patata con carne. También un queso de la región que se llama oscypek. Está ahumado y es de oveja.

¿Qué impactó más a sus amigos?
Las minas de sal de Wieliczka, cercanas a Cracovia, donde puedes cenar a 130 metros bajo tierra. Se recorren tres kilómetros y medio de los 300 que tiene la mina.

La palabra “claustrofobia” se me viene a la cabeza.
Pues en la mina no se siente porque los pasillos son muy amplios y hay muchas lámparas, esculpidas también en sal. La acústica es buenísima y suena música clásica.

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