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Jardín Secreto: lejos de todo ruido y toda prisa

Una pensión con buen gusto y seis habitaciones en el centro de Santander

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La pensión Jardín Secreto, en Santander.

Es, cuando menos, divertido ver salir a Nacho por la puerta y ordenar el tráfico para que el viajero se haga un hueco en el escaso aparcamiento que permite esta angosta calle santanderina. Nacho es Ignacio Mencía, propietario del somero establecimiento de seis habitaciones junto a su hermana Nereida. Sin ellos, este jardín sería un erial de camas lisas y paredes impersonales para pasar la noche.

Puntuación: 6,5
Arquitectura 8
Decoración 5
Estado de conservación 8
Confortabilidad habitaciones 6
Aseos 6
Ambiente 4
Desayuno 7
Atención 6
Tranquilidad 8
Instalaciones 5

La reordenación de este edificio residencial del siglo XIX apenas exigió ganas de acoger y una idea nítida de que la clientela millennial no está dispuesta a gastar lo innecesario para sentirse bien. En dos plantas no hay para lucirse con detalles artificiales. Los huecos habían de ser aprovechados para separar las piezas con el mayor acomodo. Las zonas comunes han sido diseñadas casi como pasillos, con un vestíbulo presidido por un sofá chaise longue plateado, unos anaqueles desocupados y una galería acristalada en la que servirse un desayuno. Los hermanos aparecen por allí bien entrada la mañana.

El colofón de esta área de estar se abre al fondo del inmueble. Un jardincito de hierba cuidada con un banco y dos sillones de rattan que invita a una siesta si hace buen tiempo. Sí, por supuesto, éste es el secreto que delata el nombre del establecimiento, un lujo insospechado en el centro mismo de la ciudad. Lejos de todo ruido y toda prisa.

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Habitación de la pensión Jardín Secreto, en Santander.

Pero el sanctasantórum del hotel han de ser necesariamente las habitaciones. Modestas en su dotación, pero sensoriales en su decoración, concebidas por la madre de los hermanos Mencía. Cada una ofrece una peculiaridad, ya sea por sus cubrecamas estampados (números uno y cinco) o de piel de leopardo (número dos), ya por sus muros de ladrillo (número tres), por el simulacro de chimenea y llamativos cortinajes azules (número cuatro), o por el aire episcopal que destila la número seis, en rabiosos tonos púrpura. En todas se aprecian unos colchones viscoelásticos, más cómodos de lo normal, y una carta de almohadas envidiadas por los huéspedes de otros hoteles de categoría superior.

Se nota con estas delicadezas que los propietarios han recorrido mundo. Y, probablemente, sufrido lo que ahora evitan para conseguir el alto índice de satisfacción expresado en portales de opiniones como TripAdvisor. Porque no hay mejor escuela para un anfitrión que el viajar.

Jardín Secreto

  • Categoría oficial: pensión.
  • Dirección: Cardenal Cisneros, 37. Santander.
  • Teléfono: 942 07 07 14.
  • Web: www.jardinsecretosantander.com.
  • Instalaciones: salón, galería acristalada para desayunos, jardín trasero.
  • Habitaciones: seis dobles.
  • Servicios: no hay habitaciones adaptadas para discapacitados; animales domésticos prohibidos.
  • Precios: desde 50 euros la habitación doble, desayuno e IVA incluidos.

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