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La isla de Mononoke

La actriz Laia Marull se tomó unas vacaciones mayúsculas de tres semanas en Japón

La actriz Laia Marull. Ampliar foto
La actriz Laia Marull.

La actriz Laia Marull, que acaba de estrenar el largometraje La madre, dirigido por Alberto Morais, necesitaba unas vacaciones con mayúsculas. Se las tomó hace un par de años durante tres semanas y su destino fue Japón.

¿Notó el choque cultural?

Lo noté, pero para bien. Los japoneses son superhospitalarios: dejan lo que están haciendo si tú les reclamas atención. Incluso si no saben inglés, tardarán el tiempo que sea para averiguar lo que necesitas de ellos. Los encuentras mucho más educados que nosotros.

Es decir, nada de broncas en público.

Vi alguna discusión con gritos, pero muy pocas. Es que les cuesta mucho decir “no”, y entonces se crean situaciones graciosas. Te dicen que sí con la cabeza cuando en realidad quieren decir lo contrario. Si se deciden a negarte algo, entonces hacen el gesto de una cruz con los brazos. Es sorprendente cómo reaccionan ante las cosas. A veces hasta hacen cola para cruzar la calle. Yo pensé: “Esto no es posible”.

Esas colas al cruzar hacen pensar en aglomeraciones callejeras.

Pues no, porque yo llegué en agosto y me encontré con un Tokio medio vacío. Y todo estaba impecable: no ves ni un papelito en el suelo y no hay papeleras por la calle. ¿Cómo lo harán entonces? Quizá precisamente al no haber papeleras, cada uno se encarga de guardar su basura.

Aparte de Tokio, ¿qué más lugares visitó?

Kioto, que me encantó por su estética. Recuerdo ir a la calle Nishiki, llena de puestos de encurtidos. Meten las verduras, por ejemplo las berenjenas, en una especie de polvo de soja para que fermenten, igual que nosotros haríamos una conserva o salazón. Después fui a la ciudad de Kagoshima, que tiene un volcán activo allí mismo, el Sakurajima. Y más al sur todavía, cogiendo un ferri, visité la isla de Yakushima.

¿Qué esperaba encontrar en esa isla?

Pues a la princesa Mononoke. Leí que fue allí donde Hayao Miyazaki, su creador, se inspiró para dibujar la naturaleza y quise conocer el lugar; hay un bosque de cedros milenarios que es patrimonio de la humanidad.

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