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'Pintxos' y mucho verde en Vitoria-Gasteiz

La capital alavesa dispone de 42 metros cuadrados de espacios verdes por habitante. De una ruta en bici por el anillo verde a los gastrobares del renovado Mercado de Abastos

Centro cultural Montehermoso, en Vitoria. Ampliar foto
Centro cultural Montehermoso, en Vitoria.

Otras capitales reciben al viajero con autovías de circunvalación. Vitoria lo hace con un anillo verde de 30 kilómetros que enlaza seis espacios naturales: un redondo pulmón donde los vecinos conviven con las garzas y los ciervos. Si el rey Sancho IV de Navarra, que fundó la ciudad en 1181, levantara la cabeza, no notaría nada raro. Bienvenidos al paradigma de la sostenibilidad urbana.

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8.00 Rumbo al parque de Salburua

Recorrer en bici el anillo verde es una forma idónea de tomarle el pulso a la ciudad mientras se hace deporte mañanero (1). Vitoria es llana, así que no hace falta tener los cuádriceps de Nairo Quintana para completar la vuelta, con comodidad, en un par de horas. Capital Bikes y Lokoloka alquilan bicis por 15 euros al día. Lo más llamativo del circuito es el parque de Salburua, un humedal regenerado de 200 hectáreas donde habitan otras tantas especies de animales, incluido el muy amenazado visón europeo. Ahí está el centro de interpretación de la naturaleza Ataria, con espectacular mirador volado sobre las aguas. Y a pocos pasos, otros dos símbolos de la moderna Vitoria: el Edificio Vital (2), sede de Caja Vital Kutxa, con planta en forma de cromosoma y juncos de acero en la fachada, y el Fernando Buesa Arena (3), un pabellón digno de la NBA, donde habrá que volver luego para ver jugar al Baskonia, uno de los grandes del baloncesto europeo.

10.00 Verduras del jardín vertical

Mamia (4) es miga en vasco. Y también una flamante panadería artesanal (www.mamiagasteiz.com) que ha abierto este año en el barrio de San Martín, con obrador a la vista y escuela de cocina. Además hay café para llevar y bollos para desayunar (cruasanes, napolitanas, brioches, muffins…) mientras nos acercamos dando un paseo de 10 minutos hasta el Palacio Europa (5) (avenida de Gasteiz, 85). Recién remodelado, este centro de congresos se ha convertido en un icono de la arquitectura sostenible gracias a su fachada vegetal, con más de 33.000 plantas autóctonas que reproducen los ecosistemas de Álava (humedales, parcelas agrícolas, hayedos…) y mejoran el aislamiento en un 75%. Tiene incluso un huerto vertical donde se plantan verduras de temporada.

Escultura del escritor galés Ken Follett junto a la catedral de Vitoria, en la que se inspiró para escribir ‘Un mundo sin fin’. ampliar foto
Escultura del escritor galés Ken Follett junto a la catedral de Vitoria, en la que se inspiró para escribir ‘Un mundo sin fin’.

11.00 Rutas literarias

Otra novedad son las rutas guiadas que siguen las tramas detectivescas de las novelas El silencio de la ciudad blanca y El caso de los amores proscritos, publicadas este año por las vitorianas Eva García Sáenz de Urturi y Marta Extramiana, respectivamente. Salen de la oficina de turismo (6) (imprescindible reservar: +34 945 16 15 98), en la plaza de España, y cuestan 6 euros. Una escala literaria obligada es la escultura de Ken Follett junto a la catedral de Santa María (7), en la que se inspiró el galés para escribir Un mundo sin fin. Además, en la cripta musealizada, que se inauguró en julio, pueden verse los sorprendentes hallazgos efectuados durante las obras de restauración de este emblemático templo: desde una calavera con el óbolo de Caronte en la boca hasta el fósil de un mejillón antediluviano de un metro de longitud.

El Palacio Europa tiene una fachada vegetal con más de 33.000 plantas autóctonas que reproducen el ecosistema de Álava

12.30 Museos a la carta

Hasta abril, las principales salas del museo de arte vasco contemporáneo Artium permanecerán cerradas por obras. Pero no faltan museos interesantes en Vitoria. Están el de Bellas Artes, el de Arqueología (en un edificio obra de Patxi Mangado), el de Ciencias Naturales, el de Arte Sacro, el de Montehermoso… Todos en edificios que justifican por sí solos la visita. Especial atención merece, ahora que se celebra el centenario de la muerte de Heraclio Fournier (el creador de la baraja clásica española), el Museo Fournier de Naipes (8), instalado en el palacio renacentista de Bendaña, donde se exhiben infinidad de cartas curiosas de todo el mundo, la más antigua del siglo XV.

14.00 Ocho gastrobares

Dentro de la apabullante oferta gastronómica de Vitoria, el último grito es el renovado Mercado de Abastos (9). Nadie diría que tiene 41 años viendo la reluciente caja de cristal en que lo han encerrado. Además de las tiendas de producto fresco, ahora hay ecopuestos, un aula donde se hacen catas y cursos de cocina (con invernaderos propios) y ocho gastrobares para picar desde la típica tortilla del Txiki hasta sushi. ¿Y de postre? Pues a solo 80 metros, en Canciller Ayala, está la original pastelería Kolokolo.

Quesería de los hermanos Basterra, en Goiuri (Álava). ampliar foto
Quesería de los hermanos Basterra, en Goiuri (Álava).

16.00 Una cascada impresionante

No solo es una de las ciudades europeas con mayor superficie de espacios verdes por habitante: 42 metros cuadrados. Además, está al lado del parque natural del Gorbea (10). En Sarria se halla la Casa del Parque (Parketxe), donde arrancan las principales sendas. Muy cerca, en Goiuri, se descubre una de las cascadas más altas de España: ¡105 metros! Justo encima del salto está la casa rural Ugarzabal (11). En Goiuri se puede comprar queso de Idiazabal a los hermanos Basterra (+34 606 648 246). Y en Oiardo (12), cerveza artesanal Baias.

21.00 De sastrería a hotel

En Vitoria hay más bares de pintxos que setas en los hayedos del Gorbea. Uno de los más recientes es La Trastienda, en la calle Zapatería, especializado en marisco. Enfrente se halla La Vermutería de la Zapa (13), de estética local-en-obras, donde, además de tapas y tostas, sirven unos cócteles de vermú potentes. En Cuchillería (14), últimamente destacan el renovado ­Dazz (bacalao al pilpil y buena música), Dzanga (minicazuelitas) y Jalas-Leku (ostras). Y en Correría, La Torre de Anda (15) (quesos de calidad). Para seguir de marcha están Guernica (16) (excelente cervecería) y Cacao Pal Mono (17) (gin-tonics y ritmos de los ochenta), ambos en Pintorería. Y para no seguir, La Casa de los Arquillos (18), un hotelito cuco y céntrico a más no poder, emplazado en una antigua sastrería, bajo los soportales dieciochescos de los que toma su nombre (desde 66 euros la noche).

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