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Un bar para rumbear

El fotógrafo Daniel Mordzinski ha viajado mucho por Latinamérica, pero uno de los lugares que recuerda con más cariño es Cartagena de Indias, en Colombia

Daniel Mordzinski.

El fotógrafo Daniel Mordzinski lleva décadas viajando por Latinoamérica para elaborar su inabarcable enciclopedia de retratos de escritores en español. “Cartagena de Indias me regaló dos de las fotografías más importantes que he hecho: retraté a Mario Vargas Llosa y a Gabo [Gabriel García Márquez] en sus camas”, cuenta. Elegido el destino. Allá vamos.

Cuénteme Cartagena para principiantes.

Es una Habana del Caribe colombiano. Está amurallada y su centro histórico se mantiene impecable: por algo es patrimonio mundial desde 1984. En ella residen muchos escritores: algunos nacieron allí y otros se instalaron después, como Gabo, de ahí que haya librerías interesantes. Mi favorita es Ábaco.

¿Hay un recorrido Gabo por la ciudad?

En efecto, y durante el Festival HAY su hermano Jaime hacía de guía. Una parada obligatoria es su casa, a 60 metros del hotel del festival, el Santa Clara, un convento del XVII reconvertido en un cinco estrellas. El arquitecto de la casa de Gabo es el más célebre de Colombia, Rogelio Salmona.

Como fotógrafo oficial del festival, si tiene un minuto libre aprovecha para…

Visitar amigos de allí. Por ejemplo, Efraín Medina, al que llaman “el Bukowski colombiano”. Me llevó a su casa a comer y la madre me hizo un guiso popular con maravillas dentro y acompañado por plátano frito, que me encanta.

¿Y un café de Colombia para acabar?

Muchos, pero nunca demasiados. La cafeína le avisa al cuerpo y le dice stop cuando se pasa. Siempre tomo la variante que allí llaman “tinto”, similar a un café americano.

Cartagena ha de ser una ciudad fotogénica.

Toda ciudad colonial tiene un gran potencial visual. Cada pared es una foto, por sus colores ocres y rosados. La muralla es muy fotogénica desde ambos lados. Está muy bien conservada y se puede caminar por la parte superior. Y para una vista panorámica sensacional hay que subir al castillo de San Felipe, un fuerte militar colonial.

Y usted se quedaría con…

Por su nombre, con la calle de Tumbamuertos, que además es preciosa. Y extramuros, en el barrio de Getsemaní, con el Quiebra Canto, un bar para rumbear, que es como llaman en Colombia a ir de fiesta.