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Especias para sopa ‘gumbo’

La aventura estado­unidense de la actriz Paulina Gálvez a bordo de una caravana por los Estados de Luisiana y Florida

Interpreta a la diplomática Verónica en la serie La embajada, de Atresmedia, un papel idóneo para un perfil tan internacional como el suyo, pues la actriz Paulina Gálvez vivió en Chile, Miami y, ahora, en Madrid. En esta ocasión, nos cuenta su aventura estado­unidense en caravana por los Estados de Luisiana y Florida con sus hijos y unas amigas.

Iban con la casa a cuestas, literalmente.

Sí, en Estados Unidos es muy común. Era una especie de camión de nueve metros de largo donde cabíamos tres mujeres con mis dos hijos y mi sobrina. Nos turnábamos para conducir. Mientras tanto, una de nosotras daba palique a la conductora y la tercera se encargaba de los niños.

Y la luz y el agua, ¿dónde las obtenían?

Descubrimos los state parks. Son parques naturales destinados a proteger la fauna; te puedes encontrar hasta osos. En las caravanas tú te enganchas a las tomas de corriente y desagües que ellos te proporcionan. Allí te encuentras personajes curiosísimos: un señor en su caravana viejita, friéndose su pescado, familias… Es todo un mundo que quería experimentar.

¿Vieron al Oso Yogui?

No exactamente, pero sí nos llevamos un susto con unos reptiles. Mis dos hijos y mi sobrina se marcharon con mi hermana y mi amiga a la playa y yo me quedé tranquilamente haciendo la colada. A los 20 minutos llegan con los ojos desorbitados: en la playa había caimanes que estaban atacando a la gente.

Sus aventuras transcurrieron por varios Estados.

Sí, alquilamos el coche en Orlando, Florida, y pasamos por Misisipi, Alabama y, por último, Luisiana, que es un Estado más pobre. Lo primero que notas al llegar es que las carreteras todavía siguen con destrozos por el huracán Katrina.

Y por fin, Nueva Orleans.

La ciudad superó mis expectativas. Es muy cinematográfica. Me fascinó escuchar música en cada rincón y ver bailar a la gente. Y la comida creole nos encantó, por ejemplo, la sopa gumbo, de arroz y marisco. Nos trajimos las especias de sus recetas para probarlas. Lo maravilloso fue que hablamos con lugareños que nos recomendaron unas zonas menos turísticas, al este del barrio Francés, llamadas Marigny y Bywater. Allí es donde ellos se divierten de verdad.

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