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Margot House, un lugar para flotar y disfrutar

Un hotel de película en pleno paseo de Gracia barcelonés

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Salón del hotel Margot House, en Barcelona.

Como viene siendo tendencia en el marketing, lo que engancha a viajar es una historia bien contada. Y por ello, más allá de su resguardo tras una importante fachada modernista de la denominada Manzana de la Discordia, la casa adquiere su nombre de una película memorable de Wes Anderson: Los Tenenbaums (2001). En ella, Margot Tenenbaum —personaje interpretado por Gwyneth Paltrow— vive su separación con un glamour que influiría en el mundo de la moda, fuera de la pantalla, durante toda una década. Y así quisieron los propietarios, Sergio y Sandra Durany, padre e hija, que resultara perfumado el hotelito de nueve habitaciones que pensaban abrir en Barcelona. Distendido, ordenado, elegante, glamuroso. Como si fuera la casa de Margot.

Puntuación: 7,5
Arquitectura 8
Decoración 8
Estado de conservación 9
Confortabilidad 7
Aseos 7
Ambiente 7
Desayuno 8
Atención 8
Tranquilidad 8
Instalaciones 5

Pero la historia no acaba aquí. Fruto de su experiencia al frente de la cadena de tiendas Natura, los Durany han sabido escoger cada detalle de la casa con una minuciosidad cinematográfica, por no decir publicitaria. El proyecto interiorista fue encargado al estudio Vänskap, formado por las barcelonesas Andrea Conti e Isabel Cert. Los muebles son de AAO. La iluminación, de Santa & Cole. Las mantas, de Teixidors. Las sábanas de algodón egipcio, de Bassols. Los altavoces en las habitaciones, de Bower & Wilkins. En la zona comunitaria, ordenadores iMac… En fin, para qué seguir.

¿Qué tiene entonces de verdad esta casa si hasta Margot es un personaje de película? El ambiente adecuado para que los huéspedes vivan a su aire. Algo así como los espacios necesarios para flotar en el aire, navegar entre las lámparas, sortear desde arriba las mesas, las sillas y los sillones. Sentirse libres. No tener que contar las horas. Leer, escribir, escuchar música o charlar a sorbos. Un aparador en el vestíbulo-oratorio ofrece lo necesario para no quedarse seco o hambriento en el intento.

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Una de las habitaciones del hotel Margot House, en Barcelona.

Estancias diáfanas como estas no podían renunciar a los muebles de inspiración escandinava. Ambiente neutro de maderas rubias, arreglos botánicos, librerías cuadriculadas, viguería estricta y envoltura de paredes, techos y suelos impolutamente blancos. Igual que los dormitorios, cartesianos en su estructura, cálidos en sus atributos, simples en su distribución, muy bien insonorizados, confortables hasta en los cuartos de baño, solemnes en la lluvia fina de sus duchas. Y, con el mayor respeto, cierto look Ikea.

Aquí lo más casero es el momento desayuno, diseñado por el chef Jaime Santianes. Un autoservicio en góndola central con todos los alimentos a la vista, excepto los huevos, que se sirven al instante. No falta el capuchino, ni otras elaboraciones artesanas que valen lo que se paga por este inolvidable momento.

Margot House

  • Categoría oficial: 4 estrellas.
  • Dirección: Passeig de Gràcia, 46. Barcelona.
  • Teléfono: 932 72 00 76.
  • Internet: www.margothouse.es.
  • Instalaciones: salón polivalente con recepción, tienda, comedor, zona de estar, biblioteca y puestos de ordenadores con acceso libre a Internet.
  • Habitaciones: 9 dobles.
  • Servicios: algunas habitaciones adaptadas para discapacitados; animales domésticos prohibidos.
  • Precios: desde 166,50 euros la habitación doble (Booking) + 1,21 euros la tasa turística, desayuno e IVA incluidos.

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