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Clint Eastwood, duelo al sol en Burgos

Recorrido por los escenarios de la película 'El bueno, el feo y el malo', rodada en varios escenarios de la provincia castellana

Voluntarios trabajan en la zona donde se rodó 'El bueno, el feo y el malo', en Burgos.
Voluntarios trabajan en la zona donde se rodó 'El bueno, el feo y el malo', en Burgos.

En un círculo de piedra, con un cementerio al fondo rodeado de áridas colinas, tres hombres están a punto de batirse en duelo. Uno es bueno, otro es feo y otro es malo. Se cruzan las miradas atentas desde cada punto del triángulo, los ojos casi cerrados, los rostros curtidos por el sol y manchados de sudor. Suena Il Trielo, de Ennio Morricone, y el graznido de algún cuervo. Y rompe el cielo el golpe de los disparos.

El Monasterio de San Pedro de de Arlanza, en Burgos. ampliar foto
El Monasterio de San Pedro de de Arlanza, en Burgos.

No diremos aquí cual de los tres hombres cae al suelo, para no estropear el final de El feo, el bueno y el malo. Un spaguetti western clásico de Sergio Leone estrenado en 1966, uno de esos que lanzaron a la fama la dureza, la hombría y el poncho de Clint Eastwood, que encabezó el reparto junto a Lee Van Cleef y Eli Wallach. Lo que sí diremos es que ese escenario (el círculo de piedras, el cementerio, las colinas áridas) está en Burgos. Aunque la meca de los rodajes cinematográficos de la época se hallaba en Almería, donde todavía se realizan (recientemente se ha rodado allí parte de la sexta temporada de Juego de Tronos), también otros lugares de España fueron utilizados como escenario.

Casi no queda ninguna evidencia del aquel rodaje sobre el terreno, nada queda del campo de prisioneros, ni del puente en el que luchaban las fuerzas del Norte y el Sur durante la Guerra Civil estadounidense, ni del imponente cementerio de Sad Hill, donde transcurre el duelo final, en el que está en juego un botín de 200.000 dólares. Por eso la Asociación Sad Hill, formada por vecinos de la zona (Hontoria del Pinar, Santo Domingo de Silos, Covarrubias, etcétera), lucha por la recuperación de estos escenarios de El bueno, el feo y el malo, que también se rodó en Almería y en Madrid y que, según la revista Time, es una de las cien mejores películas de todos los tiempos. “Tras comprobar el interés de los habitantes de la comarca, se creyó necesario unir fuerzas entre diferentes pueblos y asociaciones culturales para crear una agrupación que fomentara la restauración y reivindicara los escenarios burgaleses de la película”, dice David Romero, uno de los impulsores de la iniciativa.

Cementerio de 'El bueno, el feo y el malo', en una foto tomada tras el rodaje, hace 50 años. ampliar foto
Cementerio de 'El bueno, el feo y el malo', en una foto tomada tras el rodaje, hace 50 años.

Su recuperación, piensan, no supondría una alteración sustancial del paisaje y se convertiría en una referencia cultural y turística de la zona. El objetivo es llegar a 2016, 50 aniversario del rodaje, con 5.000 tumbas respuestas y la posibilidad de festejar la efeméride mediante diferentes eventos culturales e incluso un festival in situ en torno al 25 de julio. De ahí en adelante continuaría como un “itinerario turístico de calidad”. Para financiarlo han puesto en marcha un crowdfunding con el macabro nombre de Apadrina tu tumba, que también podría servir como título a un western de Leone. Su sueño: recibir la visita de Clint Eastwood. Aunque este último punto está difícil.

“Hay gente de la zona que trabajó en la película como extra y todavía guarda recuerdos, así como muchos descendientes de los que ya han fallecido”, dice Sergio García, otros de los fundadores de la asociación, “pero el paso del tiempo y las lluvias han hecho que el emblemático círculo de piedras haya quedado enterrado bajo una capa de suelo vegetal. Lo hemos ido retirando, con la ayuda de voluntarios, para sacar a la luz de nuevo estas piedras que colocó la productora”.

Cruces recuperadas en su emplazamiento original. ampliar foto
Cruces recuperadas en su emplazamiento original.

¿Cómo llegó Leone a Burgos? Todo empieza con otro rodaje, el de El valle de las Espadas, de Javier Setó. El jefe de producción, Antonio Pérez Giner, y el propio director, le recomendaron a Leone estos parajes por su similitud con el paisaje de Arizona y Nuevo México, con sus rocas calizas, su vegetación dura y sus colinas recortadas.

Los escenarios utilizados, que conforman la ruta de El bueno, el feo y el malo, creada en 2003 por miembros del miembros del Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes y del Centro de Iniciativas Turísticas Sierra de la Demanda, son cuatro: las ruinas del monasterio de San Pedro de Arlanza, en Hortigüela, donde el personaje de Eastwood cura sus heridas, los alrededores de Carazo, donde se levantó el fuerte unionista de Betterville, el río Arlanza, que se transmutó en el Río Bravo y fue testigo de una batalla en la que participaron, como extras, más de 1.500 militares del acuartelamiento de San Marcial, y el emplazamiento del cementerio, dentro de los límites municipales de Santo Domingo de Silos, donde transcurre el citado duelo.

Un municipio, por cierto, también conocido por el monasterio cuyos monjes benedictinos popularizaron el canto gregoriano, un boom mundial a principios de los años 90 que casi les convirtió en estrellas del rock. Los cuatro puntos de la ruta se encuentran en un radio de 30 kilómetros, en la zona del Valle de Arlanza.

El círculo de piedras que aparece en el 'western'. ampliar foto
El círculo de piedras que aparece en el 'western'.

El círculo de piedras de la escena final puede ser llamativo visto desde los aviones, y esta es una zona sobrevolada por varias líneas comerciales, “así que hemos visto como alguna revista de misterio ha especulado con el hipotético origen extraterrestre de esta construcción”, ríe García. También tienen noticia de que recientemente una pareja holandesa celebró su boda en ese paraje, lo que da idea del potencial turístico de un lugar que ya es visitado con frecuencia por mitómanos y cinéfilos. “Queremos que estos lugares se conviertan en un atractivo más de los que ofrece Burgos”.

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