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Mesas para ‘hipsters’

TRICICLO, en Madrid, ambiente joven y precios moderados

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Comedor del restaurante TriCiclo, abierto hace dos meses en Madrid.

Para desorientación de muchos, el concepto hipster cada vez se utiliza con más frecuencia para calificar determinados restaurantes urbanos. Locales de ambiente joven, con un punto de rebeldía, estética vintage, servicio desenfadado, instalaciones austeras y aire entre hippy y bohemio. Algo así como el contrapunto de los restaurantes burgueses. Si algunos de estos nuevos locales, regentados por cocineros independientes, están en el candelero es por la relativa calidad de su cocina y la moderación (no siempre) de sus precios. Restaurantes que se suelen instalar en ambientes cool como los barrios de Malasaña, TriBall y de Las Letras, en Madrid, o el Raval de Barcelona. Algunos de los neobistrós parisienses (Saturne, Le Verre Volé, Septime) o de los locales londinenses a la última, como Dabbous o The Clove Club, entroncan con esta hostelería alternativa. En esa misma onda parece vibrar la simpática web creada por españoles en Nueva York www.spanishhipster.com.

Puntuación: 5,5
Pan 6,5
Café 4
Bodega 5
Aseos 6
Ambiente 5,5
Servicio 6
Cocina 6
Postres 5

El nuevo restaurante TriCiclo, inaugurado hace algo más de dos meses, se suma al espíritu de la contracultura hipster. Interiorismo austero, barra a la entrada, mesitas pequeñas y un ruido atronador en el comedor que en el momento que se llena hace imposible la conversación. En las cocinas y en la sala, tres jóvenes profesionales en cuyos currículos figuran periodos de aprendizaje en restaurantes de campanillas. Cada uno por separado —Javier Goya, Javier Mayor y David Alfonso—, han cocinado y aprendido en lugares como DiverXo, Casa Marcial, Zuberoa, Las Rejas, La Broche y hasta en el desaparecido Senzone en la época de Paco Morales. En funciones de jefe de sala, el cocinero Javier Goya, quien, una vez terminadas las preparaciones de cocina, sale al comedor, toma la comanda y pregona las sugerencias del día sobre la base de una carta escueta que se estructura en torno a tres apartados. Platos de mercado que hacen hincapié en el producto, recetas más elaboradas que apuntan a la cocina tradicional y un bloque de especialidades que intentan abrirse al mundo. Todas ellas en formato de raciones, medias raciones y tapas para compartir en el centro.

Son fantásticas sus patatas chips caseras, correcta la ensalada de tomates con pescados azules y falto de chispa el mojete manchego. Semejante reparo puede hacerse a su ceviche de pescado, versión peruana, flojo de aliño. Con los guisos, más conseguidos, sube el nivel. Correctos los callos de bacalao con butifarra, sabrosas las manitas de cerdo con ensalada y acertadas las patatitas rellenas de rabo. Agrada el montante de las facturas, que con vino incluido no rebasan los 35 euros por persona.

Triciclo

Santa María, 28. Madrid. Teléfono: 910 24 47 98. Cierra: domingos noche y lunes mediodía. Precio: entre 30 y 35 euros por persona. Mojete manchego, 10 euros. Terrina de foie-gras,13,75. Patatitas rellenas de rabo, 13,25. Tabla de quesos, 8,75.

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