El camino noruego de San Olav
En verano, cientos de viajeros llegan a la catedral de Nidaros, en Trondheim (Noruega), tras recorrer los 650 kilómetros del camino del Peregrino, que parte de Oslo
En la catedral de Nidaros, en Trondheim, ciudad noruega de 170.000 habitantes a orillas del mar del Norte, acaba el Camino del Peregrino. Reinstaurado en 1997, lo recorren en verano cientos de viajeros que emulan las viejas peregrinaciones a la tumba del rey San Olav Haraldsson, enterrado allí en el siglo XI. Este émulo del Camino de Santiago parte de Oslo, la capital, y su longitud es de 650 kilómetros. A la llegada, como muestra la foto, la recepción al anochecer incluye luminarias de fuego. Al fondo se ve la fachada occidental de la catedral luterana, un edificio de origen medieval que ha sufrido numerosas reconstrucciones, las últimas en los siglos XIX y XX (de hecho, la fachada se inspira en el gótico de la catedral inglesa de Lichfield, y una de las esculturas de bronce, la del arcángel San Miguel, de 1969, tiene una cara parecida a la de Bob Dylan).