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VIAJEROS URBANOS

Visita al mercado central de Riga

Esta gigantesca instalación acoge una explosión de colores, voces, aromas y sabores en Riga

Los pabellones del mercado son cinco de los nueve hangares Zeppelin que quedan en el mundo. Ampliar foto
Los pabellones del mercado son cinco de los nueve hangares Zeppelin que quedan en el mundo.

Una explosión de colores, voces, aromas y sabores. Todo mezclado con una atmósfera más propia de tiempos pasados. Esto es lo que esconde el Rīgas Centrāltirgus, el Mercado Central de Riga (calle Nēģu número 7), uno de los más grandes de Europa, que se ubica a la orilla del ancho río Daugava, a escasos metros de las calles adoquinadas del casco viejo de Riga.

Abierto el 2 de noviembre de 1930, y ya por entonces uno de los más modernos y mayores espacios comerciales en el mundo, el Mercado Central de Riga cuenta con 3.000 puestos repartidas en unos 72.300 metros cuadrados de superficie. En otras palabras, cinco pabellones (carne, pescado, frutas, verduras, y productos lácteos) y la zona adyacente a estos, siempre llenos de filas con pequeños puestos donde se pueden comprar y degustar la amplia lista de productos autóctonos de tan pequeño país.

El mercado de Riga es sorprendente debido a su tamaño y olores, muy diferenciados dependiendo de la época del año en que se visita. Pollo y pescados ahumado, delicias de carne, panes de centeno, miel, dulce requesón, quesos, fresas, frambuesas, arándanos, tomates, pepinos,… o kvas, una bebida alcohólica fermentada muy suave muy popular en Rusia y Europa del Este.

Según fuentes oficiales, entre turistas y habitantes de la capital letona, cada día más de 80.000 personas visitan tan emblemático lugar de la ciudad, incluido junto al casco antiguo de Riga en la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO en 1998.

De esta forma, visitar el Mercado Central de Riga no solo resulta una experiencia única desde el punto de vista gastronómico, sino también histórico y arquitectónico. Los pabellones del mercado, que combinan el estilo neoclásico y el art déco, son cinco de los nueve hangares Zeppelin que quedan en el mundo y durante la I Guerra Mundial fueron utilizados por las fuerzas aéreas alemanas. Además, hay más de una docena de almacenes y depósitos construidos en 1886 ubicados alrededor de los pabellones que a día de hoy aún son operativos. Sus ladrillos de color rojizo los hacen inconfundibles.

El mercado, que se beneficia de la cercana ubicación tanto de la estación de autobuses como de trenes de la ciudad, está abierto de martes a sábado de 7 de la mañana a 6 de la tarda, mientras que los lunes y domingos el mercado cierra una hora antes.