Un dulce café porteño
Malvón es una confitería con aire retro en la que también se puede tapear
Scone relleno de crema chantillí y frutillas frescas fileteadas.
Es el sitio que te recomendaría un amigo. Cafés, comida informal, tragos y pastelería casera en un ambiente relajado, con espacios acogedores y un amplio patio que recuerda la casa de tus abuelos los domingos de sol en los que la tarde se alargaba sin apuro. Se llama Malvón y es una confitería con aires retro y sabor esmeradamente contemporáneo, donde todo se hornea diariamente y los camareros tienen talante de haber llegado y de volver a casa en bicicleta.
Queda en Villa Crespo, el barrio al que los porteños están mudando sus instintos de bon vivants ahora que Palermo es patria de turistas. Para brunchs de película –en los que puedes escoger desde sabores neoyorquinos hasta bocados indios o noruegos–, tapeos sofisticados y meriendas memorables. Imperdibles los scones –dulces o salados- y los rollos de canela. Todos los días de 9 a 20 (calle Serrano, 789).