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Albacete a 'cascoporro'

Joaquín Reyes propone diez lugares entrañables de Albacete para pasar un fin de semana chanante

"Comprar una navaja, tomarse una copa de vino y comer queso curado de oveja es ricura". Así define el cómico y actor de Albacete, la provincia manchega. Diez propuestas para conocer y rememorar algunas de las parodias de La Hora Chanante.

Albacete, la gran desconocida

La ciudad peca de ser, para muchos, poco conocida. Sin embargo, Joaquín reconoce que una vez visitada, "la gente se sorprende porque es una ciudad muy agradable". Nada tiene que ver con las grandes urbes, la comodidad de pasear por una capital de provincia en la que no se tarda más de veinte minutos, andando, en llegar al destino, al fin y al cabo, es calidad de vida.

Para el humorista, la Feria de Albacete (Recinto Ferial o Redondeles) es donde mejor se lo pueda pasar uno. Declarada de Interés Turístico Internacional, se celebra todos los años del 7 al 17 de septiembre, y en ella el comercio y la ganadería se combinan con conciertos, tardes de toros, fiestas y juergas varias.

Los comienzos

En el Café Puerto Príncipe (Arquitecto Julio Carrilero, 9) pudieron ver las primeras actuaciones del monologuista. Hoy sigue acogiendo a nuevos cómicos y se puede escuchar música en directo mientras se toma un café o un cóctel hasta las 6 de la mañana, viernes y sábados.

Chanantes por un día

Desde que se estrenara La Hora Chanante en 2002, sus protagonistas han puesto de moda expresiones hasta nunca escuchadas (al menos fuera de Albacete) como a cascoporro o mangurrián. El programa parodiaba a personajes famosos con acento y habla manchego. Joaquín Reyes hacía la mayoría de las imitaciones, las cuales seguramente aprendió acudiendo todos los martes por las mañanas al Mercado de los Invasores (en torno al Reciento Ferial), nombre inspirado en la serie Los Invasores de Marte. El nombre y su origen lo dicen todo, pero allí pueden escucharse las expresiones más castizas de Albacete mientras se compra comida, ropa, animales y objetos diversos.

Fue en 1989 cuando Jose Luis Cuerda rodó en la provincia de Albacete Amanece que no es poco, uno de sus primeros éxitos cinematográficos y cuyo humor absurdo consagra hoy al director como el primer chanante. En el XX aniversario del estreno de la película, decidió crearse una ruta por los pueblos de Ayna, Liétor y Molinicos para dar a conocer los escenarios y las localizaciones reales.

Mente sana, cuerpo sano

Para disfrutar de la comida manchega, Joaquín recomienda El Callejón de los Gatos (Guzmán el Bueno, 16), un restaurante pintoresco en el que el gazpacho es digno de mención o Nuestro Bar (Alcalde Conangla, 102 - http://www.nuestrobar.es/). A cualquiera de los dos, el humorista acude "uno de esos días en los que te sientes bien".

La ley del más visitado

En el centro de la ciudad, el Pasaje Lodares (entre la Calle Mayor y la del Tinte) es una galería cuya monumentalidad de la arquitectura modernista se combina con una estampa más comercial y residencial. Para Joaquín es la combinación perfecta aunque no se olvida del Teatro Circo (Isaac Peral s/n - http://www.teatro-circo.com).

Albacete puede que carezca de monumentos pero lo que no sobran son bares y zonas de fiesta. A Reyes le encanta El Torito (Concepción, 26), un clásico pub treintañero en el que ponen música pop.

Hogar, dulce hogar

Como en casa en ningún sitio pero Joaquín dice que algo parecido puede conseguirse al hospedarse en el Gran Hotel Albacete (Marqués de Molins, 1 - http://www.abgranhotel.com/) cuya ubicación se encuentra en pleno centro o en el Hotel Los Llanos (Avenida España, 9 - http://www.hotellosllanos.es).