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FIN DE SEMANA

Diez escapadas para perderse por Europa

De Albania a Islandia, sugerentes destinos en el continente europeo para disfrutar de unos días con las recomendaciones de los lectores

Una decena de propuestas alejadas de los tradicionales destinos turísticos para conocer diversas ciudades de Europa llenas de encanto.

Jose Luis Gutiérrez recomienda ir a Minsk, la capital de Bielorrusia. Este destino, poco frecuentado por los turistas, es "un lugar perfecto para una escapada ya que, además de ser asequible al bolsillo está lleno de bellos rincones", explica Jose Luis. Además de los museos, iglesias y otros lugares que ver en la ciudad, merece la pena ir por los alrededores y conocer de cerca sus paisajes de "amplias llanuras, bellos bosques y lagos".

En este sentido, una de las capitales en las que abundan las iglesias ortodoxas es Sofía (Bulgaria), tal y como indica Naike Ruiz: "la de San Jorge, la iglesia de los rusos o la catedral". "Sofía traslada al viajero 20 años atrás con su carácter gris y austero aunque es algo que no le quita el encanto". Aquellos que planeen visitar la ciudad, Naike advierte que "ni el uso del inglés ni el de las tarjetas de crédito están muy extendidos pero hay muchos cajeros y oficinas de cambio de divisas y los gestos son internacionales".

En Europa del Este, Nieves González sugiere la capital de Albania, Tirana, donde realizar un viaje al pasado de la antigua Unión Soviética. Y es que, "Tirana es una ciudad en la que parece no haber pasado el tiempo desde la época comunista". Nieves aconseja visitar la inmensa plaza de Skanderbeg, donde se encuentra el Palacio Cultural en el que se incluye el Teatro de Ópera y Ballet más grande del país, caminar hacia el sur de la plaza donde hay una pirámide que contrasta por su diseño contemporáneo con el resto de edificios y visitar ahí mismo la mezquita Ethem Bey y la Torre del Reloj. Caminando hacia el norte se puede observar un bello mosaico del Museo Nacional de Historia "que ayuda a comprender mejor cómo es Albania".

Escapadas medievales

Para aquellos que deseen disfrutar de bosques infinitos, Carmen P. Malo propone "alquilar un coche y descubrir la Selva Negra en Alemania, pasear luego en bici por los viñedos cercanos y probar sus excelentes vinos". Después, caminar por sus fascinantes lagos, "eso sí, con las botas puestas" y acabar la jornada en las ciudades medievales de la zona entre las que destaca Freiburg, donde la literatura y el arte se conjugan convirtiendo el lugar en una ciudad de cuento de hadas.

Otra opción es ir a Bolsena, a medio camino entre Lazio y la Toscana, en el corazón de la antigua Etruria (Italia). "Aparte de las maravillosas vistas que ofrecen sus paisajes-señala José Román León- es imprescindible una visita a los campanarios, fortalezas medievales, ruinas etruscas y a sus empinadas y sinuosas calles". En cuanto a la gastronomía se refiere, José recomienda probar los vinos de la zona y pasear al atardecer por el lago volcánico de Bolsena degustando un tradicional helado de stracciatella.

Ciudades con encanto

Una buena opción para pasar unos días de descanso es Volendam, Edam y Marken, en los Países Bajos. Estos tres pueblos, cercanos a Ámsterdam, destacan por su originalidad, tranquilidad, un entorno inmejorable "y lo bien que han sabido conservar su arquitectura tradicional a lo largo de los años" indica Antonio López. Otro aliciente, subraya Antonio, es "que es más barato que la capital holandesa y a la hora de dormir se pueden alquilar unas viviendas unifamiliares para estancias más largas a buen precio".

Pero si no se quiere ir muy lejos de España, Rennes en Francia es una "apacible y encantadora ciudad en la que disfrutar de una escapada", comenta María García. Conocida como la 'pequeña París bretona' es, con sus coloridas casitas de madera y su solemne edificio del Parlamento Bretón, un lugar idóneo para alejarse del bullicio de las grandes urbes. Asimismo, esta lectora apuesta por una visita a la localidad cercana de Vitré, "un pequeñísimo pueblo cuyos atractivos más singulares son su castillo y murallas, así como sus amables y acogedores habitantes". Imprescindible probar las deliciosas galéts (crepes saladas hechas con trigo sarraceno). Eso sí, María recuerda que hay que estar pendientes de los "pues se come y se cena pronto".

Otro destino poco turístico pero que merece la pena es la capital de Eslovenia. David Carcedo sugiere ir Ljubljana, una ciudad que "recuerda a Ámsterdam por sus canales, su tranquilidad, la gente paseando en bicicletas y el estilo arquitectónico de los edificios, aunque en los precios no se parece tanto, Ljubljana es más barato".

Rutas en el norte de Europa

Ruth Sánchez propone recorrer la Isla de Skye, al oeste de Escocia. Sus paisajes, cuya tonalidad cambia a cada hora, cuentan con unos bellos miradores naturales como son sus acantilados de más de 100 metros de altura y las caudalosas cascadas de Kilt Rock que se precipitan al mar. Ruth recomienda a los lectores acercarse "al faro en Neist Point para ver la puesta de sol de un lugar en el que cualquier rincón es idóneo para relajarse".

Islandia, señala Luis Sánchez González, es el destino perfecto "para disfrutar de la naturaleza en estado salvaje". Para ello, lo mejor es realizar una ruta a través de la "carretera Ring que rodea la isla y observar sus espectaculares cascadas, los imponentes glaciares, fenómenos geológicos sorprendentes, ballenas, caballos y frailecillos que pasean por doquier".

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