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México, un viaje en el tiempo

Yacimientos arqueológicos y naturaleza en estado puro en un recorrido por el país con las sugerencias de los lectores

Una ruta por varios parajes naturales y los mejores emplazamientos de restos arqueológicos de México gracias a las recomendaciones de los lectores.

El recorrido comienza en Veracruz donde se hallan dos lugares de "gran valor histórico" según comenta Cecilia Díez. En primer lugar, un asentamiento indígena del que hoy solo quedan pirámides y templos de piedra, así como una pintura mural que data del año 1200. El segundo yacimiento, de la era precolombina, está en la ciudad de Tajín donde se encuentra la Pirámide de los Nichos que comparte escenario con otras edificaciones, juegos de pelota y pinturas murales.

En cuanto a la cultura maya, existe una gran representación en la zona de Palenque, situada al sur, en Chiapas. "Aquí -comenta Carolina Montalvo- existe uno de los mayores enclaves para admirar la civilización maya cuyo esplendor tuvo lugar durante el mandato del señor Pakal o Escudo Jaguar". En plena selva se alza este yacimiento en el que se encuentran restos arquitectónicos como el Templo de las Inscripciones (una pirámide escalonada), el Palacio (una serie de edificios interconectados), el Conjunto de las Cruces formado por tres templos (el del Sol, el de la Cruz y el de la Cruz Foliada), el Acueducto (con tres metros de altura) y dos plataformas donde se jugaba a la pelota, además de otros edificios sagrados.

Sin embargo, esta lectora subraya que es un lugar "indescriptible por el olor y el sonido que solo se pueden sentir estando ahí. Recorrer en sí el estado de Chiapas es encontrar toda una diversidad de paisajes: cerros, selvas, manantiales. ¡Siempre habrá un rincón que descubrir!".

En estado natural

Yacimientos aparte, Larry Sánchez propone subir a la Cima de Taxco, "un lugar tranquilo de la ciudad mexicana que se levanta a lomos de una colina". Para ir hasta allí, Larry aconseja coger un combi en la Plaza de san Juan hasta el barrio Panorámico y luego descended por "sus callejuelas para disfrutar de las bellas vistas desde lo alto donde está ubicada Taxco". Además, este viajero indica que el mejor mirador de la zona es el de la basílica de Guadalupe.

Diana Medina recomienda visitar Chiapas a todos los que deseen observar "parajes impresionantes como el del Cañón del Sumidero, con cocodrilos y zopilotes (pequeños buitres), y las 19 Lagunas de Montebello, cada una de un color según los minerales que contengan en sus aguas". Para observarlas, Diana sugiere ir al yacimiento de Chinkultik desde cuyas pirámides mayas se pueden ver las lagunas de Agua Tinta, la Esmeralda, la de Tziscao que hace frontera con Guatemala, y la Cascada de Agua Azul en la que "te puedes bañar y comer cocos que venden en la zona".

Por otro lado, esta viajera sugiere ir a Zinacantán y narra su experiencia allí donde se hospedó "en casa de una familia que cocinó tortillas y mostraron sus telares que se pueden comprar. En definitiva, esta localidad destaca por la amabilidad de sus gentes". Otro destino, muy cerca de este último, es San Juan Chamula cuya iglesia del mismo nombre es una de las "más fascinantes y mágicas de México". Destaca su decoración exterior por los dibujos de mariposas y flores en colores pastel.

Otro punto de imprescindible del recorrido es la ciudad de Guanajuato, en el centro de México. Esta bella ciudad rodeada de montañas se llama originalmente en lengua tarasca, tal y como explica Verónica Marmolejo, "lugar montañoso de ranas".

De tradición minera y rodeada de edificio coloniales, esta ciudad es uno de los núcleos históricos y culturales de México, ya que formó parte importante de lucha por la Independencia de este país y, además, fue la ciudad que vio nacer a uno de los pintores y artistas más destacados del país, Diego Rivera, en cuya casa se encuentra actualmente un museo con su nombre. Pero Guajanato también es la ciudad sonde cada año se celebra uno de los festivales culturales más importantes de América: el Festival Internacional Cervantino.

Respecto a la gastronomía, Óscar Núñez destaca el restaurante El Trocadero situado en Coatza (Veracruz) donde degustar una verdadera comida mexicana "a la luz de las velas". Perfecto para una velada romántica. Aunque, este no es único establecimiento en Coatza recomendado por este lector: El Rancho Viejo, La Gran Muralla y el Saboga (en el Malecón).

Para los más intrépidos, Bárbara Riera propone un viaje alternativo a Puerto Escondido, Oaxaca, donde todo gira en torno a sus paradisíacas playas. "Dormir en cabañas de suelo de arena y con mosquiteras, pasear por playas eternas y desiertas, caminar hasta el pueblo, tomar marisco en una terraza y buscar una lavandería donde el precio depende del peso de la ropa" son algunas de las cosas que aguardan al viajero en esta zona. Pero, además, Bárbara señala que en Puerto Escondido decenas de antorchas clavadas en la arena propician la luz a las improvisadas cenas después de ver una "de las puestas de sol más impresionantes" para luego tumbarte en la arena y "observar el cielo lleno de brillantes estrellas antes de quedarse dormido".

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