I. M. 11/07/2009
Se acabó la fiesta sin fin en los after-hours de Ibiza con la normativa (este año en pleno vigor) que obliga a cerrar los clubes a las seis de la mañana. Menos horas de música, pero la juerga sigue. El calendario noctámbulo de la isla, que recibe cada año a dos millones de turistas, arrancó el 29 de mayo con la primera fiesta de Pachá.
Se acabó la fiesta sin fin en los after-hours de Ibiza con la normativa (este año en pleno vigor) que obliga a cerrar los clubes a las seis de la mañana. Menos horas de música, pero la juerga sigue. El calendario noctámbulo de la isla, que recibe cada año a dos millones de turistas, arrancó el 29 de mayo con la primera fiesta de Pachá. La de la foto corresponde a una de las foam party (fiesta de la espuma) que organiza Amnesia (este verano, los miércoles y domingos hasta finales de septiembre).
Todo comenzó hace algo más de una década, en 1998, cuando los promotores de clubes ingleses como Cream, Miss Moneypenny's, Manumission o Ministry of Sound aterrizaron en Ibiza convirtiendo la isla balear en meca de clubbers y capital de la música electrónica. Desde hace tres años, y en paralelo a la agenda discotequera, los llamados vuelos golfos de Easyjet enlazan Madrid con Ibiza; este año, con más frecuencias y una salida desde Bilbao, a partir de 41 euros (www.discotecasdeibiza.com; www.ibiza.travel).
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