El viajero

Barcelona

COMER

Cenar al fondo de la tienda

LA CUINA D'EN GARRIGA, refinado bistró y tienda 'gourmet' en Barcelona

JOSÉ CARLOS CAPEL - 10/02/2012

  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar

No es fácil entender cómo un comercio tan angosto alberga tal cantidad de cosas. Panes del día y frutas frescas, lácteos, quesos, embutidos, conservas de pescado y varias estanterías repletas de vinos. Algo equivalente a un viejo colmado pertrechado de productos para gourmets. En medio, mesitas y taburetes para picar o comer. Al fondo, una mesa comunal a la que rodean estanterías repletas de cacharros de cocina, cacerolas, cubiertos y vajillas. Y en medio de semejante despliegue, sifones antiguos por todas partes. Helena Garriga, propietaria de la casa, quien junto con su marido, el francés Olivier Guilland, gestiona este neobistró, cuenta entre sus antepasados con el farmacéutico Agustí Garriga, que a partir de 1876 empezó a fabricar estos recipientes, icono tan vinculado a la hora del vermú y la comida casera.

Comedor de La Cuina d'en Garriga

Comedor de La Cuina d'en Garriga, en Barcelona.- CARLES RIBAS

LA CUINA D'EN GARRIGA

PUNTUACIÓN: 6

Consell de Cent, 308. Barcelona. Teléfono: 932 15 72 15. Cierra: domingos. Web: www.lacuinadengarriga.com. Precios: entre 35 y 45 euros. Coca fina de pan con verduras escalibadas, 8,90. Secreto de cerdo ibérico con pimientos, 16,80. Tarta, 4,80.

Hace apenas cinco meses la pareja decidió comenzar a servir comidas. Y tras superar los balbuceos iniciales el éxito les acompaña. Lo que empezó siendo un pintoresco comercio de alimentación en el centro de Barcelona, es ahora un minirestaurante informal con horarios larguísimos -con cocina abierta de 9.30 a 23.00 los fines de semana- donde prevalece la idea de comer y comprar, esa fórmula que arrasa en media Europa.

Además de los platos de la carta y las sugerencias del día, en sus mesas se puede degustar cualquiera de los productos de la tienda. Hasta ahora, su éxito se ha fundamentado en la calidad de sus materias primas, muchas de producción ecológica o con denominación de origen, y la relativa amabilidad de sus precios. Dos ejemplos: el pan artesano procede del obrador Es Baluard, el mejor de la ciudad, y las botellas de vino se pueden elegir de las estanterías y consumirse sin recargo adicional por el descorche. En algunos casos también se sirven por copas.

Para acertar con los entrantes nada como solicitar raciones de pan con tomate en compañía de cualquiera de sus sugerencias, anchoas de Santoña, lomos de sardinas gallegas ahumadas, jamón ibérico de Extremadura o bien la tostadita de sobrasada, un tesoro procedente de la granja Els Casals, de los hermanos Rovira, que se remata con unas gotas de miel. Luego, un conjunto de platos caseros a los que se suman algunas especialidades francesas. Es elegante el canapé de foie-gras mi cuit de la casa, da la talla la coca fina con verduras escalibadas y cumple con las expectativas la sopa de cebolla con queso. Son suculentos los huevos estrellados con patatas y butifarra de perol, a pesar de que no están bien fritos, y resulta magnífico el steak tartar, con el aliño justo.

La desilusión llega con los postres. La tarta de queso con confitura de naranja es solo mediocre y la receta del clafoutis de pera al anís necesita revisarse a conciencia.

  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar

Otras ediciones

Comentarios - 0

Normas de uso
Esta es la opinión de los internautas, no de ELPAIS.com
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Comentario
Datos personales
Hamburguesa con cebolla y queso.
Ampliar

Hamburguesa con cebolla y queso.- CARLES RIBAS

 
© Diario EL PAIS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200  © Prisa Digital S.L. - Gran Vía, 32 2ª planta, 28013 - Madrid [España] - Tel. 91 353 7900 |

Webs de PRISA

cerrar ventana